Editorial
Última actualización 19/07/2011@09:30:36 GMT+1
No por muchas veces repetida y anunciada una noticia se hace menos dolorosa. Este es el caso de la situación del atún rojo y, como consecuencia, de su extrapolación a la pesca deportiva. Si bien ya hemos informado de los logros conseguidos en los últimos meses para conseguir que un organismo nos represente ante la Administración y tenga capacidad de influir en la toma de decisiones (caso de la Confederación Española de Pesca Responsable), ahora se ha dado un caso paradójico en el que ha sido necesario actuar para salvaguardar una actividad como la nuestra: se trata del cierre de la pesca de esta especie al alcanzar el cupo permitido por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico, ICCAT.
A mediados del mes mes de junio se completó dicho cupo para 2011, cifrado en 12.900 toneladas para España, lo que suponía un grave problema para los miles de pescadores deportivos nacionales, y por tanto para la economía que éstos mueven. Según las últimas normas impuestas, este cupo también debería afectar a los pescadores de caña. Afortunadamente, una Resolución del Director General de Recursos Pesqueros y Acuicultura daba una moratoria a nuestro sector, permitiendo la captura de dos ejemplares durante la temporada de atún rojo, y dando así la posibilidad de salir a la mar a todos aquellos que estaban esperando este momento. De haberse producido la prohibición de su pesca las consecuencias hubieran sido inimaginables, y el daño irreparable. Recordemos que una salida de pesca de atún supone un importante montante económico en términos relativos: combustible, señuelos, material diverso, comida, tasas portuarias... Esto, multiplicado por miles de embarcaciones, supone unas cifras interesantes al final de año.
Por otro lado, no todo podían ser malas noticias en lo que respecta al futuro de esta especie. Si bien el panorama es bastante oscuro en la actualidad, el futuro es optimista para al menos no ver desaparecer esta especie del Mediterráneo. Como detallamos en nuestra sección de noticias, el Instituto Español de Oceanografía (IEO) ha conseguido por tercer año consecutivo puestas masivas de atún rojo en cautividad, con tasas de hasta 10 millones de huevos recogidos en un solo día. En los años anteriores, estas puestas consiguieron sobrevivir entre 73 y 110 días, lo que demuestra un progreso en el objetivo de conseguir criar artificialmente a la especie mediante acuicultura, al igual que sucede con otros peces como la lubina, la dorada o el rodaballo.
En este caso, de lograr que la reproducción del atún rojo sea un hecho y se consigan cantidades importantes de ejemplares, se lograría reducir el impacto de la pesca profesional y, por tanto, que la recreativa no sufriera las consecuencias del establecimiento de cupos anuales tan estrictos, aunque este es un fin a largo plazo. Aunque de manera indirecta, cada día los pescadores de caña dependen más de factores hasta hace poco impensables como la política común de pesca, los avances científicos o hasta las negociaciones entre comunidades para repartir las cuotas o pedir moratorias de estas. Estamos, más que nunca, al son de otros.