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Las Cinco Lagunas de Gredos
Última actualización 16/06/2011@13:17:30 GMT+1
El coto de las cinco lagunas de Gredos se encuentra situado en pleno corazón de la sierra del mismo nombre, más en concreto, en la ladera norte del pico Almanzor, en el término municipal de Navalperal de Tormes (Ávila); siendo uno de los lugares más hermosos del Parque Regional de la Sierra de Gredos.
Texto y fotos: José Antonio Castellanos
Existen ciertos cotos que tienen algo de especial, más allá de la pesca, y este es uno de ellos. Ya que en este caso, a la pesca se le une una buena ración de aventura y montañismo. Las Cinco Lagunas de Gredos, como su propio nombre indica, comprenden el citado coto; todas ellas situadas en torno a los 2.000 m de altitud, formando parte del circo de Gredos. A su vez coronado majestuosamente por el pico Almanzor, con una altitud de 2.592 m, la mayor de todo el Sistema Central.
Su origen es un antiguo y ya inexistente glaciar alpino que, desde la laguna situada a mayor altitud, descendía laguna a laguna hasta llegar a la garganta del Pinar, afluente a su vez del mítico río Tormes. En todo el trayecto de ascensión se aprecian muestras del poder erosivo de estos fenómenos de la naturaleza. Es impresionante ver un valle típico glaciar excavado en forma de “U”, así como los efectos estriados sobre el granito y el depósito de los derrubios glaciares.
LA SUBIDA AL COTO. Existen, principalmente, dos formas de acceder al coto. La primera y menos aconsejable, es hacerlo desde la plataforma de Gredos, a través de la Laguna Grande. El tiempo estimado es de cinco horas y media de trayecto y en verano tendremos el gran inconveniente de los tacones y carros de niños que nos encontremos por el sendero. Además, al formar parte de una calzada romana, los tobillos y las rodillas sufrirán mucho en los descensos.
La otra forma de acceder al coto, y más recomendable, es mediante 14 km de sendero, bien señalizado, desde Navalperal de Tormes. Para ello dejaremos el coche en el llamado puente de las cadenas y comenzaremos el ascenso por la garganta de Gredos hasta el puente de las tenadas, lugar donde confluyen la citada garganta y la del Pinar. A partir de ese punto iremos paralelos a esta última en todo su trayecto, encontrándonos por el camino el refugio de la Barranca y la laguna de Majalaescoba. Hay que tener precaución a partir de ese momento, ya que a pesar de tener un buen trecho recorrido, lo más duro no aparece hasta la primera de las lagunas. En este tramo hay que seguir la ruta indicada por los mojones porque, de no hacerlo, puede significar el tener que retroceder un buen trecho, ya que en muchos puntos hay que andar de roca en roca cual cabra montesa. El tiempo estimado de este acceso es de unas cuatro horas y media.
LAS CINCO LAGUNAS. Una vez hemos llegado al coto, la primera de las lagunas que nos encontraremos es la laguna Bajera, de una superficie de 1,21 ha. Como su nombre indica, es la laguna más baja de las cinco, y quizás la que más salvelinos alberga en relación a su tamaño, aunque es cierto que la talla de estos es más bien pequeña. Su profundidad no es excesiva y es accesible en todo su perímetro.
Las dos lagunas siguientes, en orden de ascensión, son la Brincalobitos y la Mediana. Con una superficie de 0,50 y 0,59 ha respectivamente, tienen escaso interés para la pesca; no porque no tengan peces, sino porque en relación a las otras, no hay lugar a la comparación.
Continuando la ascensión, nos encontramos con la laguna Galana, la segunda en tamaño de las cinco (1,79 ha). Tiene zonas interesantes de pescar, con una población interesante de salvelinos y zonas de cortados medianamente profundos.
Por último, aparece la laguna Cimera o Cabeza Nevada, con una superficie de 5,75 ha, que corona el coto de las cinco lagunas de Gredos. Es la más profunda de las cinco y la que tiene los mayores ejemplares, además de conservar una buena población; y en su perímetro es fácil encontrar neveros invernales en pleno verano.
Hay que señalar que los nombres de las tres lagunas intermedias cambian según la fuente de información consultada, y que no debemos desdeñar el pescar las aguas que fluyen de una laguna a otra siempre que sea posible, ya que suelen aparecer salvelinos apostados en lugares trucheros. Hay que tener en cuenta, además, que el tiempo empleado en recorrer la distancia entre la laguna Bajera y la Cimera es de unos 40 minutos.
CONOCER EL SALVELINO. El salvelino (Salvelinus fontinalis) es el único habitante piscícola de las lagunas. Se trata de un pez de origen norteamericano introducido en la primera mitad del siglo XX. La coloración de su librea es verdosa, salpicada de puntos amarillentos; su dorso es más oscuro y su vientre rojizo.
En su lugar de origen alcanza pesos cercanos a los 4 kg, pero en el coto, muy probablemente, se produce un grave problema de endogamia y enanismo. Por un lado, quizás todos los individuos sean muy similares genéticamente, lo que se puede traducir en un menor desarrollo fisiológico. Además, las lagunas se encuentran congeladas durante gran parte del año lo que, junto con la gran población existente en alguna de ellas, reduce considerablemente el aporte alimenticio y hace que este sea muy escaso, de ahí que los peces tengan una gran cabeza y un gran ojo en comparación con el tamaño de su cuerpo. El tamaño de los ejemplares oscila entre los 15 y 30 cm.
LA PESCA DEL SALVELINO. A quien le guste poder capturar ejemplares trofeo, este no es su sitio. En cambio, quien disfrute de la aventura, si es con amigos mejor, de un paisaje espectacular, de la tranquilidad de la alta montaña, de estar rodeado de cabras montesas y de numerosas capturas, creo que es algo que no hay que dejar de probar, por lo menos una vez en la vida. Aunque de medio y pequeño tamaño, los salvelinos son muy agresivos con las moscas y muy peleones una vez clavados, no siendo difícil encontrar días con más de cincuenta o sesenta capturas, la cual, quizás, sea una cifra corta.
A pesar de que el coto se abre a la pesca a primeros de mayo, no es recomendable pescarlo hasta principios de junio o mejor, si queremos asegurarnos, hasta finales de ese mismo mes. Y, cuanto más cerca del deshielo de las lagunas, mejor, ya que más hambrientos estarán los inquilinos de las mismas. Los salvelinos en busca de comida no suelen alejarse en demasía de la orilla; por ello, la mayoría de las capturas se realizarán en lances paralelos a la misma y, en menor medida, en lances hacia el centro de la laguna.
La pesca la realizaremos caminando por la orilla de las lagunas, principalmente, de dos maneras. La primera de ellas es pescando al agua. Para ello, siempre es recomendable realizar un lance paralelo a la orilla previo a pescar de forma perpendicular a la misma. Para este tipo de pesca, lo más recomendable es utilizar estrímeres o bichos de foam. Los estrímeres, intentaremos que trabajen en la típica forma de dientes de sierra y con los bichos, podemos hacerlos “rayar” al agua o traerlos casi a modo de popper.
La otra forma de pescar es realizar un rececho, estilo barbo, por las mismas orillas, y lanzar pequeñas ninfas sobre los salvelinos que podamos localizar. En este caso, son imprescindibles unas buenas polarizadas y una buena precisión en el lance, para poder colocar la ninfa un metro más alejada del salvelino y, de este modo, levantando la punta de la caña, poder recogerlos lentamente hasta que provoquemos el ataque del pez.
A pesar de tener picos de actividad durante la amanecida y el sereno, dependiendo de la zona y de las posibles rachas de aire, en ocasiones el agua parece hervir a causa del movimiento que se puede observar en superficie. Lo curioso es que, de repente, empiezan a verse continuas cebadas para que, después de unos minutos, todo vuelva a la tranquilidad.
EQUIPO LIGERO. Hay que tener en cuenta el largo ascenso para intentar cargar con el menor equipo posible. Por ello, no es necesario el vadeador, ni siquiera unas botas altas. Con unas buenas botas de montaña puede ser más que suficiente para hacer el trayecto y movernos alrededor de las lagunas mientras pescamos.
Por otra parte, una caña de línea 5 y 9 pies o superior, que sea medianamente dura, puede ser más que suficiente para pescar. El carrete no es necesario que lleve freno y, en cuanto a la línea, con una WF5 se puede luchar contra las rachas de viento que en ocasiones azotan la zona. Teniendo en cuenta que se trata de un coto de alta montaña, y aunque suene a tópico, el clima a esa altitud cambia en cuestión de minutos, es recomendable llevar ropa térmica de abrigo, así como no confiarse. El agua se puede beber de las propias lagunas, aunque es recomendable tratarla con pastillas específicas para ello.
En última instancia, hay que advertir que la acampada libre en todo el parque está prohibida, aunque los guardas parecen ser condescendientes si se coloca la tienda a última hora de la tarde y se retira por la mañana a primera hora, así que cada uno puede tomar sus propias decisiones. De todos modos, existen ciertas zonas protegidas del azote de las inclemencias del tiempo mediante piedras colocadas a modo de muralla que se agradecen enormemente durante la noche.
MOSCA FLOTANTE. Los salvelinos no son nada selectivos, aunque es recomendable llevar una buena provisión de estrímeres, tipo heli-bugger o similares, que darán buenos resultados. También suelen ser muy activos en superficie y casi cualquier mosca flotante, especialmente bichos de foam que imiten insectos terrestres, es más que suficiente. Tampoco está de más llevar alguna ninfa de cabeza dorada, así como algún quironómido para los momentos de menor actividad.