Surfcasting
Sargos, herreras y doradas
Última actualización 18/05/2011@13:18:57 GMT+1
Entrando ya en el verano, vamos a tratar una de las pescas más entretenidas, divertidas y practicadas en lo que a pesca desde costa se refiere. Se trata de una en la que predominan las playas, los cebos naturales y, cómo no, los tan buscados espáridos. No hace falta hablar más, todos sabemos que estamos hablando del surfcasting.
Texto y fotos: Jack López
Se acercan fechas en las que las temperaturas son agradables, con las que poder tener una buena y agradable jornada de pesca, tanto durante el día como durante la noche, y en las cuales vamos a intentar pescar todo tipo de espáridos. Entre ellos, los más importantes los sargos, las herreras y una de las reinas de estos, las deseadas doradas.
Dentro de los espáridos se encuentran especies como la boga, dentón, raspallón, sargo breado, sargo imperial, sargo picudo, sargo, mojarra, herrera, oblada, aligote, besugo, breca, salema, dorada, pargo y chopa. Esta es la gran familia de los espáridos que tenemos a nuestro alcance siendo, incluso, alguno de ellos, captura muy bien valorada; como un trofeo, debido a las profundidades que habitan. Algunas de estas especies son prácticamente descartables desde costa, como pueden ser el aligote o los sargos imperiales. No en todas las costas del país hay la misma variedad de especies, pero seguro que todos tenemos sargos, doradas, herreras, raspallones y mojarras; así que, basándonos en la pesca de estos, ya tendremos el montaje listo para capturar un nuevo espárido no marcado antes en nuestra colección. La pesca aún nos depara muchas sorpresas.
La gran mayoría de los espáridos, por no decir casi todos, son peces que van por el fondo. El alimento que buscan está en el mismo, debajo de la arena o sobre las rocas, por lo que los montajes ideales para ellos serán de fondo, realizados expresamente para la fauna de nuestro pesquero. Con gametas largas para los grandes ejemplares y con gametas cortas para los ejemplares medianos-pequeños. Y, una vez hecha esta breve introducción acerca de los espáridos, vamos a entrar a fondo en su pesca.
EQUIPOS DE PESCA. Debemos saber que todo equipo preparado, en general, para pescar a fondo, nos puede servir bien. Pero nosotros nos vamos a basar en equipos de surfcasting de lance largo para cuando comen lejos y, por otra parte, de lance corto para cuando el pescado que buscamos está cerca o es pequeño, como puede ser el caso de las competiciones, cuando no hay que buscar piezas grandes y simplemente hay que buscar piezas, es decir, puntos.
CAÑAS PARA LANZADO LARGO Y CORTO. Para el lanzado largo, vamos a suponer que estamos en un pesquero en el que el pescado está comiendo lejos. Para ello, vamos a utilizar un equipo de lanzado pesado, es decir, un equipo que supere fácilmente los 150-160 m de distancia, cebos incluidos. Esta caña puede tratarse de una 4,20 o 4,25 m con una acción media-pesada de entre 100 y 300 gr. Recordamos que es una medida estándar, es decir, que podría servir para todo tipo de pescador, en cuanto a fuerza y estatura. Después, uno elige el equipo ideal basándose en estos datos. Últimamente se está poniendo muy de moda utilizar cañas que no alcanzan los 4 metros de longitud, como pueden ser una 3,85 o una 3,95 m. Que son más manejables a la hora de lanzar, sobre todo para la pesca en competición.
Por otra parte, tendremos las cañas de lanzado corto para cuando el pescado esté cerca o en las competiciones, en las que la mayor parte del tiempo se busca el pescado a poca distancia. Esta caña podría ser de entre 3,5 y 4 m, con un puntero híbrido con el que poder notar bien las picadas. Un puntero que nos permita lanzar sin problemas un 70 gr a unos 70 metros de distancia, ya que si pasamos esa longitud, vale la pena usar la de lanzado largo. Estas cañas son muy usadas en el mundo de la competición, ya que son muy manejables y nos permiten detectar más rápido la picada. Como sabemos, en este campo cada segundo cuenta, así que lo importante es una buena elección para una mayor comodidad mientras estamos pescando.
CARRETES DE TEFLÓN. Todo tipo de carrete pensado para la pesca desde costa nos puede funcionar bien, pero si queremos alcanzar los peces más lejanos, como pueden ser las doradas, necesitaremos algo de calidad superior que alcance esas distancias. Hoy en día, por 80 euros, lo tenemos. Tamaños comprendidos entre 5000 y 6000 son los ideales, y si vienen con bobinas de lanzado mucho mejor. Preferiblemente de teflón, ya que aparte de estar fabricadas con la idea de dejar salir la línea rápidamente, están formadas por un material que ni se oxida ni se degrada con el tiempo, por lo que su durabilidad se puede decir que es prácticamente eterna. Solo hay que cuidarlo bien, como el resto del equipo, y pasarlo siempre todo por agua dulce una vez utilizado.
LÍNEAS FINAS. Una vez que hemos elegido la caña y el carrete, otro factor muy importante son las líneas. Cuanto más finas sean, más lejos lanzaremos y más pescaremos, ya que pescar fino, aunque sin pasarse, siempre es igual a pescar más. Las bobinas, tanto de lance largo como de lance corto, pueden llevar la misma línea, cuyo diámetro esté comprendido entre los 0,16 y 0,22 mm, siendo mejor un intermedio, como podría ser un 0,18 o un 0,20 mm, y siempre de nailon, nada de trenzados. Después, cada uno escogerá según sus gustos, pero el trenzado hará que no tengamos tantas picadas y, por otra parte, que frene el lance, por lo que no llegaremos tan lejos.
Esta teoría solo se romperá cuando no toquemos arena y nos vayamos sobre fondo de roca. Allí la posibilidad de enrocar es muy alta, por lo que con líneas tan finas perderíamos bajos constantemente. En ese caso optaremos por poner un 0,35 mm sin cola de rata o un 0,40 mm. Perderemos los bajos y algunos anzuelos, pero no colas de rata, y en el tiempo que se pierde montando todo esto se puede sacar mucho pescado, así que aquí os dejamos un par de consejos basándonos en el fondo.
QUÉ BAJOS UTILIZAR. Vamos a tratarlos de dos maneras: primero, para los ejemplares más grandes, como puede ser la dorada; y segundo, para ejemplares no tan grandes, como en caso de tratarse de una competición o simplemente cuando queremos divertirnos con el entretenimiento que ofrecen los mismos. Vamos a hablar de pesca fina, y de pesca más fina en lo que a bajos se refiere.
Como hemos dicho, primero vamos a tratar los bajos para los más grandes. Curioso, pero es así: para lo peces más complicados, los montajes más sencillos. Cada pescador utiliza un sistema distinto, pero la cuestión es que nos quede el plomo con unos 2 m de gameta por debajo.
El pescado gordo es complicado de engañar, por lo que tiene que encontrarse un cebo, aparte de bien presentado, solitario. Que no encuentre ni más líneas, ni plomos, etc. Con gametas cortas también cogeremos pescado, pero cuando son largas se nota realmente la diferencia. El sistema a usar puede ser muy variado, dependiendo de los gustos del pescador. Pero clásicos como el plomo corredizo, el urfe o el bait clip siempre funcionarán bien. La gameta, como hemos dicho, de 2 m de largo, cuyo diámetro esté comprendido entre los 0,35 y 0,45 mm. Cuanto más limpia y calmada esté el agua, más fina será la línea, y cuanto más removida esté, más gruesa, ya que podemos aprovechar las circunstancias de poca visibilidad para poner una línea más fiable. El anzuelo, de un tamaño comprendido entre el nº 2 y el 1/0; bien afilado y con una buena muerte, ya que bocas robustas, como puede ser la de la dorada, pueden desgarrarse con un simple cabezazo.
Por otra parte, tenemos los montajes para pescar el resto de espáridos, como pueden ser herreras, sargos, raspallones, mojarras, chopas, etc.
Montaremos el bajo para cuando estamos pescando sobre fondo de arena. Lo haremos con un bajo de dos metros de largo formado por 2 o 3 gametas, y lo podemos hacer de cuatro maneras distintas: dos gametas por encima del plomo y una por debajo, tres gametas por encima del plomo, dos gametas por encima del plomo, o una gameta por encima del plomo y otra por debajo de este.
El sistema a usar ya lo iremos aplicando según la zona en la que pesquemos, ya que en cada lugar puede ser distinto, dependiendo de la altura a la que está comiendo el pescado. El estudio de cómo come el pescado es un factor muy importante a la hora de plantearnos competir. Es vital si queremos quedar en buena posición. El bajo final lo iremos analizando a base de ir viendo a qué altura y en qué cantidad estamos cogiendo pescado.
Estamos hablando de una pesca fina para conseguir el máximo de capturas posibles, por lo que los bajos deben ser ligeros, es decir, formados con líneas muy finas. La madre puede estar formada por un diámetro como el 0,24 mm, por ejemplo, y las gametas del 0,18 mm, pudiendo aumentar el diámetro a la gameta, que toque el suelo, ya que suelen ser las que más pescan y, durante la noche, podemos topar con alguna mantita que, aunque no sea espárido, nos hará disfrutar; y así no la perderemos. Los grosores que formarán los bajos variarán según el tipo de pesquero que tengamos en cuanto a profundidad, peces y tamaño de los mismos. Y por supuesto, bajos montados con perlitas cruzadas, para intentar reducir al máximo los enredos entre madre y gameta. Son bajos pensados, en gran parte, para la pesca de competición, cuando el pescado está desconfiado y cerca; por lo que pescar fino quiere decir cerca, ya que no podemos efectuar lances fuertes, porque partiríamos el bajo. Gametas de 35 cm aproximadamente, sin que se toquen entre ellas. Anzuelos del nº 4 al nº 8.
Por otra parte, tenemos los bajos que nos ayudarán a pescar mejor sobre fondos de roca, ya que los formados con perlitas no nos funcionarán bien. La recogida es lateral, por lo que es muy fácil enganchar en el fondo y perder el aparejo, y muchas veces, si no lo perdemos, se nos rompe o se corren las perlitas, por lo que esta vez ataremos juntamente la gameta con la línea madre. Estos bajos serán un poco más cortos, de 1,5 m aproximadamente, y formados por líneas un tanto más resistentes, como un 0,30 mm de madre y un 0,24 de gameta. Estos nos ayudarán a no perder tantos montajes y peces, peces que son diversión o puntos, siempre dependiendo del nivel al que estemos pescando pero, claro está, ya sea compitiendo o por disfrutar de la pesca, el hecho de perder montajes no le gusta a nadie. Anzuelos del nº 4 al nº 8 no tienen tamaños ni grandes ni pequeños, con los que podemos coger todo tipo de peces.
ESTUDIAR LAS ZONAS. Como hemos mencionado antes, estudiar las zonas es un factor muy importante para conseguir buenas capturas. Debemos saber dónde se mueve el pescado y cuáles son sus costumbres. Principalmente, si habita en fondos de arena, roca, mixtos, de algas, etc. Y después, buscar un sitio en el que la profundidad sea considerable, llegando a alcanzar, si es posible, los 15 m de profundidad. Muchas veces nos cuesta conseguir peces. Es porque estos no encuentran el alimento cerca y están a mayor profundidad, en los acantilados o cerca de las grandes bocanas de los puertos. Lugares en los que la facilidad de encontrar alimento hace que se concentren allí. Por otra parte, hay simples rocas sumergidas que pueden atraer a gran variedad de espáridos, entre ellos, sargos y doradas. Los arriesgados acantilados nos deparan profundidades muy buenas para hacernos con chopas y los privilegiados dentones, ya que para nosotros es posiblemente la captura más complicada en lo que a la pesca de espáridos se refiere.
LOS CAMBIOS DE LUZ. Las mejores horas para hacernos con estos peces tan buscados coinciden con los cambios de luz, cuando el sol viene y cuando se va. Son momentos en los que el pescado aprovecha para buscar comida y poder alimentarse. Esto no quiere decir que durante el día o durante la noche no podamos coger espáridos, que por supuesto que sí podremos, pero para esta familia en concreto, lo mejor es el amanecer y el atardecer. Aunque cada especie tiene su hora punta dependiendo del lugar y el terreno; por ejemplo, a los sargos les gusta más comer de noche en los días cuyo fondo está removido; es decir, espuma más noche, igual a sargos. Después, tenemos a los pequeños de la familia, como son salpas, raspallones, mojarras, obladas, etc, que les gusta más durante el día, cuando hay luz. Y el resto, las herreras y las doradas, en los cambios. Cuando se acerca el amanecer o el atardecer, nuestros cebos ya tienen que estar calados en el fondo, preparados para recibir la embestida, así que bobinas abiertas y ajustadas, igual que nuestros ojos.
VARIOS CEBOS. Los cebos para la pesca de espáridos son varios, siendo el mejor el gusano, aunque siempre quepa destacar alguno más en concreto.
Si vamos a ir en busca de herreras, doradas, sargos e incluso dentones, uno de los mejores cebos es la tita gaditana. Es dura, con una carne robusta, la podemos poner del tamaño que nos plazca y desprende un aroma letal para los peces. Tanto viva como congelada, nos servirá de maravilla. Un factor muy importante en el cebado de la tita gaditana es que le demos la vuelta a la carne del gusano, así el aroma será mucho mayor y, por lo tanto, tendremos más posibilidades de atraer a alguna buena pieza. Las titas normales, las bibis y otras, propias de nuestra localidad, también nos funcionarán bien, pero como la gaditana, ninguna. Esta nos da la seguridad de que, si pasa alguna buena pieza, no la rechazará.
Por otra parte, tenemos otros gusanos, como pueden ser el coreano, la rosca, el gran cordel, el canutillo, la lombriz, los americanos, etc. Todos nos servirán mejor para la pesca de las otras especies, ya que son gusanos más finos y menos voluminosos, con lo que nos será más sencillo cebar el anzuelo. Es más, los que no son doradas, ni sargos, ni herreras, son peces mucho menos exigentes, que con un simple trocito de gusano serán fáciles de engañar. Incluso a veces la dorada se convierte en uno de los peces más carroñeros.
Y, por último, tenemos el resto de cebos naturales, que también pueden funcionarnos perfectamente, y que son pepinos de mar, cangrejos, navajas, calamares, chipirones, sepias, pulpos, etc. Son cebos que, a excepción del calamar, se usan mayoritariamente para los ejemplares más grandes, con fuertes dientes o muelas, es decir, para doradas, sargos o dentones, básicamente. Con el calamar podemos coger cualquier tipo de pescado, sea espárido o no.
UNA PESCA ENTRETENIDA. Hemos podido tratar un poco la pesca de los espáridos; “un poco” porque es un tema que nunca se acabará de tratar a la perfección. Una pesca más que entretenida y buscada por los pescadores deportivos costeros y que cada día nos plantea nuevas metas con los más grandes, por lo que debemos seguir estudiando nuestros pesqueros hasta que sepamos bien cómo engañar a los que buscamos. Se trata de eso, de un buen estudio y paciencia.