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Última actualización 21/10/2010@13:03:10 GMT+1
Tras varios meses de estudio después de la última campaña del Instituto Español de Oceanografía (IEO) en aguas de Mauritania, los científicos responsables del proyecto han podido confirmar que la formación arrecifal de corales de aguas frías que localizaron en 2008 es la más grande del mundo conocida hasta la fecha, ya que posee 1.700 m de anchura, 100 m de altura sobre el fondo y más de 400 km de longitud.
Entre el 15 de noviembre y el 15 de diciembre de 2009 se llevó a cabo una campaña dirigida al estudio de los ecosistemas de la plataforma y el margen continental de Mauritania, que constituía la tercera de las campañas junto a España en el marco de su cooperación bilateral y que respondía a los compromisos de los Ministerios de Pesca de ambos países. Tuvo como plataforma de trabajo el buque oceanográfico Vizconde de Eza, a bordo del cual se llevaron a cabo 57 arrastres con un arte de pesca comercial y 20 con bou de vara entre 80 y 2.000 m de profundidad. Paralelamente se realizaron 54 arrastres de ictioplancton, se recogieron datos de la columna de agua en 66 CTDs verticales y 44 de red.
A lo largo de la campaña se conservaron más de 1000 ejemplares pertenecientes a más de 200 especies diferentes. Se realizaron varios miles de fotografías y se contó a bordo con un especialista en medios audiovisuales del Taller de Imagen de la Universidad de Alicante que filmó los distintos aspectos relacionados con la investigación. Debido al desconocimiento existente sobre la fauna y los ecosistemas profundos del margen continental africano, esta campaña ha aportado una información científica muy valiosa sobre la composición y ecología de las comunidades demersales, bentónicas e ictioplanctónicas y las muestras recogidas en ocho arrastres realizados con draga de roca ponen de manifiesto que se trata de un arrecife coralígeno que parece constituido por corales muertos pertenecientes a varias especies, entre ellas Lophelia pertusa, excepto en la zona sur, donde se recogieron 400 gr de corales vivos en una muestra de unos 60 kg.
El arrecife está cortado claramente por los cañones, por lo que se supone que su génesis es anterior al desarrollo de éstos. Además se ha apreciado que en las zonas donde no afloran las características geomorfológicas del fondo indican el desarrollo de deslizamientos de las laderas del talud que han debido de sepultarlo. Cuanto más al norte, los corales muestran un grado mayor de deterioro e incluso fosilización, habiéndose recuperado incluso algunos pequeños bloques de conglomerados casi litificados. Podría ser que el origen de la barrera correspondiese a un periodo de aguas más frías y limpias, con un nivel del mar más bajo, y que ésta se hubiese visto afectada por los cambios del nivel del mar, las temperaturas y las avalanchas de fangos. El estudio de esta construcción se completará durante la próxima campaña multidisciplinar “Maurit-1011”, que el IEO llevará a cabo en noviembre en el marco del proyecto ECOAFRIK, en la que está prevista la utilización de otras técnicas geofísicas y técnicas de imagen.