Editorial
Última actualización 24/06/2010@12:02:26 GMT+1
Es inevitable. Por mucho que la pesca sea una actividad tradicional, ligada al campo y en cierta medida regida por unas constumbres fijas (los lugares a los que acudimos, el equipo que usamos y hasta los compañeros de pesca), tarde o temprano y con los tiempos que corren es necesario dar un paso hacia afuera para poder seguir el hilo. La razón es sencilla: la gente ya no se conforma sólo con lo de siempre. Quiere conocer señuelos que se fabrican en Asia, conocer las especies que se pescan en África o desea viajar hasta la Patagonia para experimentar otra forma de turismo.
Y desde luego, el mercado es el más claro síntoma de esta situación. Un buen ejemplo de ello es lo que se pudo ver recientemente en EFTTEX, la feria anual que reúne a los principales fabricantes y distribuidores de material de pesca y que este año recaló en España. Este evento, organizado por la EFTTA (Asociación Europea de Fabricantes de Material de Pesca) rota anualmente de sede, y en esta ocasión y por primer vez se puede contemplar en nuestro país, significando la feria de pesca más importante celebrada en los últimos años. En total fueron 248 los expositores allí congregados, 85 de ellos no europeos (mayoritariamente asiáticos). Fue el lugar en el que se decidieron los contratos de distribución, de exportación y de fabricación de muchas marcas, y por tanto de todo aquello que se moverá en el mercado en la próxima temporada. China y Japón marcan las tendencias en cuanto a novedades y siguen ganando terreno en Europa, unos por precio y otros por innovación, lo que se traducirá en que poco a poco la caja de señuelos del pescador español se irá llenando de estos productos.
Esta globalización tiene otro punto fuerte en el modo en que los pescadores se relacionan unos con otros. Si tradicionalmente el pescador era un individuo bien solitario o bien circunscrito a su cuadrilla de toda la vida, ahora la realidad le permite estar en contacto e intercambiar impresiones con todo el planeta. Las redes sociales (bien Facebook u otras específicas sobre pesca) han roto un aislamiento que hasta ahora impedía contar esa extraordinaria captura más allá de la familia o el grupo de amigos. La red ha traído además otra consecuencia: el interés por conocer y estar en contacto con otras zonas del planeta, saber qué especies se capturan allá y qué técnicas se ponen en práctica en esos lugares. La comunicación a través de estos medios influye de igual manera en otros ámbitos -desde luego en el de la información-, por lo que no queremos quedarnos fuera y desde hace tiempo ofrecemos algunos contenidos que cubren ese nuevo nicho de demanda en los últimos años.
Secciones como Gigantes del mundo, en la que mes a mes te mostramos los peces más grandes del planeta, o nuevos apartados como el de Libros internacionales son prueba de ello. En este último te proponemos conocer las publicaciones más interesantes que se editan en otros idiomas, sus contenidos y el modo de hacerse con ellas. Por si fuera poco, seguimos ofreciéndote los mejores reportajes de pesca alrededor del mundo y, en este número, no puedes perderte dos destinos para salmónidos que sorprenden por la espectacularidad de sus paisajes y el terreno virgen en el que se encuentran.