Hemeroteca :: 01/06/2010
12/12
Viajes

El paraíso en imágenes

Última actualización 21/05/2010@09:10:15 GMT+1
Encantadoras casitas color pastel que se asoman a Bahías de aguas azul turquesa, playas de arena blanca, exuberantes jardines, calidad de servicios, tranquilidad, comodidad y buena pesca rellenan sus 53 Km2 de superficie insular. Un archipiélago legendario para el cine y la literatura, un referente para el jigging vertical y un placer para la vista y los sentidos. Allí esta, ha estado siempre, en el borde occidental del Atlántico Norte. Se llama Bermudas.

Texto y fotos: Mario suárez
Cuando nuestra materia gris procesa el hito geográfico de Bermudas, una leyenda planetaria se hace irremediablemente presente: el triángulo misterioso dentro de cuyos límites desaparecen para siempre y sin dejar huella barcos, aviones y personas. Sin embargo, a pie de isla, cuando la realidad sepulta al mito, a ojos del visitante, Bermudas se antoja todo lo contrario; un lugar que lejos de desaparecer cosas, las aparece. Las aparece como casitas rasas de color pastel, jardines exuberantes, laminas de agua color turquesa, playas de arena blanca, recoletos fondeaderos o actuales y elegantes marinas deportivas.

Y es que Bermudas es un lugar con vocación de belleza y paz. Una estación turística y comercial de tradición británica acostada sobre el Océano Atlántico, a unos 1.000 km de las costas de Carolina del Norte. Un territorio anfibio e insular ligado a la historia naval de Europa y América y por supuesto y en lo que nos concierne, a la pesca deportiva.

La pesca deportiva en Bermudas posee, de cara a los que nos encontramos inmersos en ese mundillo, un hecho que reclama atención e intención. En las aguas que rodean las islas se han obtenido varios récords mundiales de pesca en las escamas de great amberjack (Seriola dumerili) y almaco jack (Seriola rivoliana). Serviolas de gran porte, peces que a muchos de ustedes les puede dejar indiferentes pero que a día de hoy son considerados el Santo Grial en lo que a pesca con señuelos artificiales en la modalidad de jigging se refiere.

Atraído por la combinación de las palabras serviola y record, visité Bermudas hace algunos meses. Acompañaba a cuatro amigos pescadores y como pueden imaginar, la excusa no era otra que intentar capturar con pesados metales de colores, una de esas locomotoras con aletas. Pescamos cinco días los fondos perimetrales de la isla y las rupturas de pendiente inmediatas a ella. Nos machacamos hombros y brazos en las estructuras de Challenger Bank y Argus Bank, los dos famosísimos bancos exteriores, y aunque no salieron monstruos para registrar, la cantidad de picadas y peces, el entretenimiento en definitiva, ganó por goleada a la calidad, mejor dicho, a la notoriedad. Escuelas de almaco jack componían la matriz de capturas, sumándoseles con regularidad otros carángidos, atunes de aleta negra, meros, pargos, diversos pelágicos de mediana y pequeña talla y hasta un wahoo, pez tan abundante como devastador para señuelos y terminales. Nos sorprendió la variedad de especies y la mezcolanza de valencias ecológicas que propician las aguas de Bermudas, cuyas circunstancias oceanográficas permiten la perfecta cohabitación de peces tropicales con otros propios de aguas frías.

En definitiva, una posibilidad de pesca tan bonita, entretenida y divertida como las propias islas, sus paisajes y su rutina. Un lugar 100% recomendable para pescar. Para practicar jigging o pesca de fondo, pero también para darse un atracón de curricán en verano (en nuestro mismo verano), estación en la que aparte de marlin azul, dorado o wahoo, aparecen por el océano que circunda la geografía insular, atunes de aleta amarilla (Thunnus albacares) y big eye tuna (Thunnus obessus) que alcanzan, por las crónicas, pesos que superan los dos dígitos. Por otra parte, para los viajeros pescadores que gustan de explorar y descubrir, les propongo que intenten el lance ligero o la pesca a mosca en los ambientes de bajío y aguas someras inmediatos a tierra firme. Aunque no es una modalidad muy practicada en las islas, existe constancia de mosqueros que han capturado macabí, abundan pargos, meros y barracudas y mis ojos son testigos de dos circunstancias que confieren optimismo a la proposición explorativa. Por un lado, el haber visionado el paseo de dos fenomenales jureles (jack crevalle) bajo los pilastras de un embarcadero y por otro, el haber visto al grandioso african pompano, que uno de los compañeros capturó un amanecer, mientras manejaba un popper a los pies de su palafito.

En definitiva, por pesca, por comodidad, por belleza, por tranquilidad y por relax, les recomiendo marquen las islas Bermudas en su mapamundi de intenciones viajeras. Les aseguro que allí, llegado el caso, lo único que corre riesgo de desaparecer es el estrés de la vida diaria.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
12/12
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoPesca.com, web oficial de Trofeo Pesca, todo el mundo de la pesca a tu alcance
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.