Salmónidos
Una modificación para pescar más
Última actualización 27/04/2010@08:32:13 GMT+1
Las cucharillas giratorias pueden diseñarse y montarse manualmente si disponemos de los conocimientos suficientes. Además, podemos hacer también una pequeña modificación para realizar lo que el autor denomina “montaje helicóptero”, que nos permitirá perder menos peces.
Texto y fotos: Jens Bursell
Traducción: Josep Solanes
Las cucharillas giratorias son perfectas tanto para la trucha como para el salmón, pero desafortunadamente la pérdida de peces es un problema significativo en algunas situaciones de pesca con estos señuelos, especialmente cuando se trata de peces tímidos que toman nuestro engaño por detrás. Esta es una receta que incluye dos nuevos métodos para mejorar el clavado y eliminar el efecto palanca pero también para mejorar la permanencia del pez en el anzuelo y aumentar las probabilidades de capturar más peces.
EL PODER DE LOS SEÑUELOS. Cuando el pez está activo y ataca nuestra cucharilla con agresividad, el resultado es casi siempre un buen clavado y la captura de la pieza de forma práctica y segura. Pero esta situación ideal no es la más frecuente. Incluso los peces que toman de forma agresiva nuestros engaños pueden clavarse deficientemente, pero no será nuestro principal problema, ya que éste adquiere mayor importancia en aquellos peces que, en lugar de engullir nuestra cucharilla, la toman de forma suave con el extremo de sus fauces.
La problemática de perder peces puede ser muy variable. En mi experiencia de muchos años pescando grandes truchas en ríos con cucharillas normales y crankbaits, he observado que se capturan más peces cuando las pintonas atacan el señuelo desde arriba o perpendicularmente a la corriente y que las capturas disminuyen cuando los peces persiguen el pez desde atrás y no lo atacan con decisión. El problema parece disminuir en la pesca del salmón, ya que éste tiende a girarse en la corriente después de tomar el artificial y con este movimiento facilita el buen clavado de los anzuelos. Con este ángulo de la boca del pez respecto a la línea, el pescador tiene una alta probabilidad de clavar firmemente el anzuelo.
La pérdida de peces causada por un mal clavado inicial y una incorrecta sujeción del anzuelo en la boca del pez es considerada por muchos pescadores como “mala suerte” o “un simple accidente”. Y aunque este puede ser el caso en muchas ocasiones, yo tengo el convencimiento de que la mayoría de peces que perdemos a causa de los problemas que he mencionado anteriormente se sueltan en realidad por el diseño deficiente del señuelo y no tanto por la mala suerte o de forma accidental.
El efecto palanca, conocido como un problema en todo tipo de señuelos rígidos como wobblers, crankbaits y cucharillas ondulantes, también se produce con las cucharillas giratorias; con frecuencia muchos pescadores pueden solucionarlo. Ciertamente, el efecto palanca resulta de mayor importancia y puede tener consecuencias catastróficas cuando se pelea un pez que salta y sacude la cabeza para liberarse de los anzuelos. No obstante, la razón por la cual el efecto palanca puede convertirse en un problema grave es un mal clavado inicial.
Un clavado inicial deficiente puede producirse por muchas razones. Algunas de ellas son muy variables y pueden resultar muy difíciles de controlar durante la práctica de la pesca. Buenos ejemplos pueden ser una falta de tensión en la línea o un exceso de línea fuera del carrete en el momento de dar el cachete, la forma en que tensamos la línea y la realización del clavado en el momento oportuno en relación con la acometida del pez. Pero también hay otros factores como la corriente, la distancia y el ángulo de la línea que pueden resultar de vital importancia para que podamos clavar el anzuelo con la firmeza deseada. Otros factores, como la construcción misma del señuelo, raramente se cuestionan. Las cucharillas giratorias son lo que son y siempre han sido así. De forma que, ¿por qué darle más vueltas?
El tamaño del anzuelo, su forma y grosor tienen, como en muchas otras modalidades de pesca, una gran importancia en el momento de obtener buenos clavados en una situación de pesca. Sin dejar que los detalles técnicos nos abrumen se puede afirmar que, en muchos casos, hay una conexión natural entre el tamaño del anzuelo, su grosor y lo afilado que esté. Un anzuelo más grande y grueso precisará normalmente de un mayor esfuerzo para que el arponcillo penetre completamente en la carne del pez, incluso cuando el anzuelo esté bien afilado.
EL CLAVADO DEL SEÑUELO EN LA PRESA. Cuando de salmónidos se trata, existe una gran diferencia en el grado de dificultad para clavar el anzuelo pues las distintas partes de la boca del pez tienen durezas diferentes. Si éste engulle el señuelo con decisión a menudo quedará sólidamente clavado o bien en la lengua o en la parte interior de la garganta o agallas. En este caso, incluso el más romo de los anzuelos tendrá oportunidad de penetrar bien y asegurar un buen clavado. Pero cuando el depredador muerde la parte posterior del señuelo existe un riesgo muy alto de que éste se clave en la parte frontal de la mandíbula, que es dura como una roca y muy difícil de penetrar con la suficiente profundidad como para que el arponcillo quede firmemente anclado. Con frecuencia los anzuelos que montan algunas de las cucharillas giratorias y señuelos más populares están hechos de materiales tan pesados que, con una caña normal de spinning, es verdaderamente difícil aplicar la fuerza necesaria al dar el cachete. El resultado es que el pez queda prendido solamente por la punta del anzuelo y al primer salto o sacudida de la cabeza la línea se destensará y nuestro señuelo volará lejos de las fauces del pez.
Muchos de los señuelos para salmónidos más populares del mercado utilizados para la pesca en ríos montan anzuelos de tamaños 8 a 4. Y es precisamente aquí donde versa la razón fundamental para que se desclaven tantos peces. El problema con los anzuelos de estos tamaños es que están hechos de un material demasiado pesado para penetrar adecuadamente en la mandíbula del depredador y son demasiado pequeños para ir más allá de ésta y clavarse bien; el resultado es muy a menudo un clavado deficiente. He comentado este fenómeno con diversos pescadores en la pesca del salmón y el reo y todos me han hecho las mismas observaciones y han llegado a estas mismas conclusiones.
Los pescadores con mosca a menudo utilizan anzuelos triples muy pequeños en sus estrímeres y con frecuencia consiguen clavados sólidos y profundos, incluso en las partes más duras de las mandíbulas del pez. Los anzuelos pequeños del 10 e inferiores son tan afilados y finos que se clavan muy bien incluso con cañas relativamente ligeras. “Es por esta simple razón que yo utilizo anzuelos triples del 12 al 16 para la mayoría de mis moscas de salmón”, explica Jesper Fohrmann, inventor de la popular mosca seca para salmón denominada Monster Tube Caddis. Durante los últimos 30 años Jesper ha capturado un elevadísimo número de salmones y truchas marinas. “Si escogéis los anzuelos de la calidad adecuada, podréis pelear mejor peces mucho más grandes de lo que podéis imaginar. Pescando truchas marinas migratorias en la costa he perdido muchos peces con anzuelos del 8 al 6. Tengo muchos menos problemas con anzuelos del 2 que frecuentemente son suficientemente abiertos como para clavarse en la parte interior de la mandíbula o alrededor de ésta. Por lo que los anzuelos tienen que ser o muy grandes o muy pequeños. Los anzuelos de tamaños medianos suelen dar resultados mediocres”, enfatiza Jesper.
En los ríos daneses, la gran mayoría de pescadores utiliza anzuelos triples del 12 en sus estrímeres para trucha de mar y salmón. Estos anzuelos suelen clavarse casi siempre de forma sólida y profunda en la mandíbula del pez. Uno de estos pescadores es Niels Gårdbo que ha capturado más de 100 truchas marinas con pesos comprendidos entre los 5 y los 11,7 kilos en ríos daneses, y que utiliza solamente anzuelos Owner ST36 BC del 12, que le han permitido no perder ni un solo pez de los que ha clavado con este tipo de anzuelos. Niels sí que perdió algunos peces durante el tiempo en que utilizó un anzuelo triple del 12 de otro tipo que estaba fabricado en un material mucho más grueso. En realidad, era tan grueso que era casi igual a los anzuelos normales del 4. De repente, Niels empezó a perder peces, y es que 9 de los 10 peces que clavó se soltaron por la simple razón de que no podía aplicar la presión suficiente sobre el anzuelo para que el arponcillo de éste se clavara bien en las fauces del pez. Este es el perfecto ejemplo de la importancia del grosor de los anzuelos y de que éstos estén bien afilados para conseguir clavados sólidos en la mandíbula del depredador. La forma clásica de compensar este problema es montar anzuelos de tamaños superiores con una abertura tan ancha que puedan clavarse más fácilmente y quedar sólidamente insertados en la parte interna de la mandíbula del pez o en la comisura de ésta. Los pescadores de la costa de Dinamarca que pescan truchas de mar a spinning con pequeños señuelos de entre 20 y 30 gramos se han sumado a esta tendencia durante los últimos años y normalmente utilizan ahora anzuelos Owner S-61 del 3/0. Esta moda también se está propagando entre los pescadores fluviales daneses de salmón y trucha de mar como Finn Dahlin, que monta anzuelos simples del 1/0 en cucharillas giratorias como la Mepps 4. Para conseguir una mayor exposición del anzuelo y que el pez que pica por detrás se clave mejor, Finn utiliza anzuelos de pata larga como el Mustad Signature C52S BLN 2X.
Por lo tanto, y en resumen, creo que hay evidencias suficientes para utilizar anzuelos más pequeños, del 10 o inferiores, o montar anzuelos del 2 o superiores. En otras palabras, hay que evitar los anzuelos de tamaños que vayan del 8 al 4.
CÓMO MONTAR PEQUEÑOS ANZUELOS. Muchas veces es recomendable anzuelos más pequeños porque se clavan muy bien sin importar en qué parte de la boca del pez lo hacen, incluyendo las mandíbulas. Por esta misma razón, he pasado un par de años desarrollando un sistema que haga posible utilizar anzuelos del 10 al 14 en cucharillas giratorias y señuelos que tradicionalmente se utilizan para la pesca de la trucha y el salmón en ríos.
El problema es que si se montan anzuelos triples pequeños de la forma tradicional en cucharillas del 3 al 5 o señuelos de 7 a 9 centímetros, nos encontraremos con dos problemas: 1) Los anzuelos serán demasiado pequeños en relación con la altura y anchura del señuelo. El anzuelo no sobresale lo suficiente del cuerpo del señuelo para que tenga una buena exposición y en consecuencia esto perjudica un correcto clavado del pez. 2) Los anzuelos estarán sujetos al efecto palanca y en consecuencia también sufrirán una presión mayor que si el mismo anzuelo hubiese estado montado en una mosca tube-fly, en la que el efecto palanca es mínimo. Esto significa que un anzuelo del 12 montado de la forma habitual en una cucharilla giratoria o un señuelo presenta un riesgo más alto de desgarrar la carne del pez o de doblarse que exactamente el mismo anzuelo montado en una mosca tube-fly.
Pero, ¿qué pasa si montamos los anzuelos de una forma completamente diferente que nos permita evitar que los anzuelos queden bajo la “sombra física” del señuelo y al mismo tiempo nos libre del efecto palanca? En este caso, tenemos grandes posibilidades de obtener clavados mejores y más duraderos con anzuelos triples. Si pescáis trucha o salmón con señuelos podéis utilizar una variante del montaje de liberación para obtener exactamente el mismo efecto. Esta técnica fue descrita en el artículo “Montajes de liberación para lucios” en el número 170 de Trofeo Pesca.
Para la pesca con cañas de spinning he experimentado mucho con la intención de resolver este problema que acabo de mencionar y he descubierto que la modificación más efectiva y fácil que se puede hacer de las cucharillas giratorias es montar un anzuelo pequeño sobre un pequeño conector rotatorio sujeto al eje de la cucharilla justo por debajo del cuerpo de ésta: el montaje helicóptero.
El montaje helicóptero para cucharillas giratorias necesita inicialmente quitar el anzuelo original de la cucharilla con unas tenazas; en segundo lugar se sujeta el nuevo anzuelo, más pequeño y afilado, al extremo de un pequeño segmento de nailon (0,38 mm) con un nudo Rapala que tenga una lazada de una longitud aproximada de 4-5 mm y por último se sostiene el otro extremo del nailon al ojo del emerillón de clip, Jackson Easy Clip, que es perfecto para este montaje. La longitud del conector de nailon debe ser suficientemente larga como para que el anzuelo pueda colgar por debajo del cuerpo de la cucharilla a una distancia aproximada de 2 o 3 cm, medidos desde el ojo del anzuelo. Cuanto más grande sea la cucharilla y más pequeño el anzuelo, más larga será la longitud óptima del conector. Solo se tiene que enganchar el emerillón de clip en el eje de la cucharilla y el montaje estará listo para pescar.
Durante el lanzado el conector girará alrededor de la línea en lugar de enredarse sobre ésta. En la práctica, este efecto es exactamente el mismo que se produce con el montaje helicóptero utilizado para el carpfishing, que es tan popular por sus características “antienredo”.
ANZUELOS Y EMERILLONES APTOS. Cuando comencéis la recuperación de la cucharilla giratoria una vez esté en el agua, la presión de la corriente hará que el anzuelo cuelgue perfectamente expuesto justamente detrás del cuerpo de la cucharilla. Es importante no utilizar un emerillón del tipo imperdible o similar porque esto hace que el anzuelo tenga algo donde engancharse. En su lugar, lo propio es atar la cucharilla a la línea principal con un nudo Grinner. Si pescáis con una línea principal de nailon, lanzáis lejos y en corrientes fuertes, se necesitará un buen emerillón antitorsión entre la línea principal y el conector para evitar líos. Para pescar en situaciones de este tipo, es preferible un fluorocarbono para el conector. Si utilizáis trenzados como línea principal, los líos raramente son un problema importante, incluso sin usar quitavueltas.
La posición del conector en el centro de la cucharilla giratoria elimina el efecto palanca y la longitud de éste junto con la particularidad de que el anzuelo está colgando libremente permitirá utilizar anzuelos muy pequeños con cucharillas considerablemente grandes. Además, la gravedad combinada con la libertad que tiene el conector, al estar suelto, hace que el anzuelo tenga más posibilidades de clavarse en la lengua del pez, donde es más fácil que se enganche firmemente, comparado con el paladar, donde el hueso de éste es muy duro y está cubierto de una membrana protectora muy fina y frágil de la que el anzuelo suele desprenderse con facilidad cuando la tensión es muy grande.
La pesca con cucharillas giratorias, con un conector del tipo helicóptero, aumentará mucho nuestras expectativas de perder menos peces. Y cuando se os suelten menos peces, capturaréis más. Esta técnica es muy fácil de utilizar y se puede adaptar a todo tipo de cucharillas giratorias y realizar en éstas un montaje deslizante. En este montaje he estado trabajando mucho, principalmente para evitar el efecto palanca.
DISEÑO DE ARTILUGIOS EFECTIVOS. Todo lo que se tiene que hacer es cortar el eje de la cucharilla por el centro y unir las partes que se generan de forma que se deslicen directamente sobre la línea principal. Esto tiene el inconveniente de que la cucharilla, al tener mucha libertad de movimientos, puede fácilmente dañar la línea, por lo que es muy importante proteger bien esta última enfilando una pequeña porción de un tubito de plástico en la pequeña pieza de metal que soporta la pala de la cucharilla. El tubo de plástico se fija en su posición calentando los extremos hasta fundirlos para que sean más gruesos. El diámetro óptimo de este tubo es normalmente de 1 mm para cucharillas por debajo del 3, y de 1,3 o 1,4 mm para cucharillas del 4 o más grandes. Además, aunque esto no es tan importante, es bueno colocar una porción de tubo dentro del cuerpo de la cucharilla para minimizar el daño mecánico sobre la línea. Si podéis conseguir tubos de teflón como los que usa la industria farmacéutica o tubos hechos de materiales como el Grilamid o el Pebax, se obtendrán magníficos materiales para este montaje.
El hecho de que, con esta modificación, la cucharilla pueda deslizarse por la línea y estar dividida en secciones más pequeñas, elimina prácticamente el efecto palanca pero no nos permite tanta flexibilidad a la hora de elegir los anzuelos como el montaje helicóptero. Y dado que es mucho más difícil hacer este montaje deslizante, se prefiero casi siempre el de tipo helicóptero.
Se utiliza con mayor frecuencia el montaje deslizante para cucharillas cuando se quiere hacer una cucharilla en particular. Un buen ejemplo es cuando se pesca con fuerte viento y corrientes rápidas, condiciones en las que es adecuado pescar con cucharillas de cuerpo mucho más pesado, lo que se puede conseguir plomando más la línea. Además, esto permite añadir elementos extra que potencian el atractivo del artificial, como sonajeros, perdigones de plástico de color perla tipo UV o tubos llamativos.
Como podéis ver, hay muchas opciones altamente atractivas para convertir nuestras clásicas cucharillas giratorias en artilugios altamente efectivos.