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Última actualización 27/10/2009@08:30:54 GMT+1
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| El atún rojo y la anguila, a examen en la próxima reunión de CITES |
La Comisión Europea ha dado un “sí provisional” a la inclusión del atún rojo en el anexo 1 de la Convención sobre el Comerio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Esta inclusión supondría la prohibición de comerciar a nivel internacional con la citada especie, lo cual es un paso muy importante en la lucha por la conservación del atún rojo, gravemente amenazada por la sobrepesca en todo el mundo. Su inclusión definitiva depende ahora del informe que presente el comité científico de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT, en sus siglas en inglés), el cual se reúne en Brasil del 6 al 15 de noviembre, así como de los distintos posicionamientos de las partes contratantes. A partir de ese momento, se tomará la decisión del sentido del voto en la reunión que el CITES tiene prevista para marzo de 2010, cuando se tomará una decisión definitiva sobre este asunto.
En cualquier caso, se consuma o no la inclusión del atún rojo en el mencionado anexo 1, la pesca recreativa no se verá afectada en modo alguno, puesto que el CITES sólo afecta al comercio internacional.
Por otro lado, la anguila se encuentra si cabe en peor situación que el atún rojo, ya que su crecimiento es más lento. Así, desde su salida del río como adulto para realizar la puesta hasta su regreso pasan una media de 4 años, por lo que cualquier medida que se tome sobre esta especie no puede ser evaluada en términos de efectividad hasta un mínimo de 5 años después de su aplicación.
2048, el año en que el mar se quedará sin peces
El año 2048 (es decir, dentro de menos de 40 años) supondrá el final para buena parte de las especies marinas actuales, especialmente para aquellas con mayor valor comercial. Esta es la dramática conclusión predicha por varios científicos en el documental “The end of the line”, estrenado en el Festival de Cine de Sundance en el mes de enero pasado y que ya ha llegado a España. En concreto, su premiere en nuestro país tuvo lugar en el Palma Aquarium de la capital balear.
El objetivo de este documental es alertar a toda la sociedad sobre el peligro inminente que acecha a nuestros océanos y sus especies, así como crear conciencia sobre la necesidad de un cambio radical en los hábitos de gestión y las políticas pesqueras. “The end of the line” denuncia que los actuales niveles de sobrepesca son insostenibles, y que especies como el atún y el bacalao se enfrentan a situaciones de extinción inminente. Por ello, reparte las responsabilidad entre los políticos que ignoran las advertencias de los científicos, los pescadores que incumplen las cuotas y la normativa, la industria pesquera mundial por la lentitud en su reacción, y también entre los propios ciudadanos que compran especies en peligro sin saberlo.
Se trata, según la directora de Educación de Palma Aquarium, Deborah Morrison, de una situación “bastante crítica”, pero que “no es algo reciente, sino desconocido por el gran público”. Y de ahí el valor de este documental, el primero con presencia de superproducción que se filma en el mundo sobre este tema y que ha precisado de más de dos años de trabajo con filmaciones por todos los mares del planeta: hacer pública de manera notoria y rigurosa la situación crítica de las pesquerías en todo el globo. La intención ahora es conseguir la concienciación de la sociedad para que exija una pesca responsable y sostenible, así como para que aumenten las áreas marinas protegidas, que actualmente sólo representan el 3% de la superficie marina del planeta.
“The end of the line” ha sido financiado por la aportación de fundaciones y organismos no gubernamentales de todo el mundo, entre ellos WWF y Oceana.