Hemeroteca :: 01/05/2009
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Predadores

Doodling y drop shotting para el bass

Última actualización 24/04/2009@09:26:48 GMT+1
La pesca finesse está de moda, y la prueba de ello son las técnicas del drop shotting y del doodling, cuyo éxito en acción de pesca las han colocado como el último grito para la pesca de los basses más experimentados y grandes entre los pros americanos. Especialmente en aquellas zonas que soporten una elevada presión de pesca, estos montajes demuestran una vez más que las situaciones más complicadas pueden en ocasiones solventarse con las soluciones más sencillas.

Texto y fotos: Josep Solanes
Drop shotting, doodling, finesse, palomar knot... hoy en día son vocablos frecuentes entre los pescadores americanos de los circuitos profesionales de bass. Palabras que a menudo han significado el inicio de una época o de una serie de triunfos de un joven profesional con ganas de hacerse un sitio entre los mejores. Otras veces eran fruto del trabajo de algún veterano del circuito que, tras revolver en el baúl de los recuerdos, recuperaba uno de esos montajes tan populares antaño que, convenientemente adaptados a la pesca moderna del bass, irrumpían en un torneo de repente y sembraban el pánico entre los basses más cautelosos mientras que llevaban a la mesa de pesaje a los más agresivos y osados.

Siempre recordaré la primera vez que presencié en directo un Bass Master Classic en ESPN2, un domingo de junio, en una calurosa y húmeda mañana de verano típica del sudeste tejano. La retransmisión era en directo desde Three Rivers, en Pittsburg, donde la expectación era inusitada por ver si Kevin Van Dam y Ike Iaconelly hacían valer su condición de favoritos y se disputaban el título en la última jornada. Fue en ese día de 2005 cuando descubrí el significado de drop shot como técnica de pesca para el bass. Lo cierto es que KVD ya lo había estado practicando con gran efectividad en los lagos de aguas claras de Nueva Inglaterra para capturar excelentes bass de boca pequeña, y hasta cierto punto se sospechaba que la técnica podría ser igualmente efectiva para el bass de boca grande. Muchos seguramente ya practicaban y creían en este montaje, pero para mí era casi como pescar sea trout con gamba viva en las playas de la isla de Galveston.

A pesar de ello, no tardé en descubrir cuáles eran los secretos de montar una lombriz de vinilo de unas pocas pulgadas de longitud en un pequeño anzuelo en una línea de fluorocarbono. Y después llegó el doodling, reforzando más si cabe mi confianza en este sencillo pero extraordinariamente productivo método para la pesca del bass.

Basado en la sencillez.

Los pescadores necesitamos entender que un altísimo porcentaje de los peces que capturamos no atacan nuestros engaños porque estén hambrientos. La mayoría acomete los señuelos que se cruzan en su camino de forma instintiva o por reacción, e incluso por el movimiento de éstos. Así, muchos de los artilugios que utilizamos para la pesca del bass son spinnerbaits, crankbaits y otros con acciones parecidas. Sin embargo, en Estados Unidos todo pescador de bass que se precie sabe que el señuelo que más peces captura es la lombriz de vinilo. En este tipo de pesca, y sobre todo cuando se trata de técnicas finesse para peces resabiados, la lentitud es fundamental. Esto no es una novedad, y todos nos esforzamos en pescar desesperadamente lento, en especial cuando tentamos a los grandes ejemplares.

En este sentido, a menudo no damos al tamaño de nuestro lastre la importancia que tiene. La regla básica dice que a menor peso, más lenta debe ser la recuperación. Cuando los peces están hambrientos, los fanáticos de la pesca con lombrices de vinilo no dudan en considerar este señuelo su opción favorita. La ventaja del montaje drop shot es que también podemos imprimir un poco más de acción a nuestro señuelo. Al fin y al cabo, cuando el lastre ha tocado fondo, lo que estamos haciendo es maniobrar con una lombriz que no está sujeta a ningún peso adicional, sino que pende directamente de nuestra línea y mientras seamos capaces de sentir que nuestro profundizador reposa en el fondo, la acción del señuelo será todo lo natural, errática o estática que nosotros queramos.

Además, podemos mantener el engaño durante largo tiempo en la misma posición sin que necesariamente esté quieto, lo que, como ya sabemos, no es nada malo para el bass (¿qué mejor que el dead stiking para este centrárquido, en según qué situaciones de pesca?). Sea lo que sea lo que el pescador prefiera hacer con su lombriz -sacudirla, hacerla nadar o sencillamente dejarla llevar por la corriente-, el drop shotting permite colocar un señuelo altamente atractivo para el bass en la columna de agua y suspenderlo en ella de una forma muchísimo más natural que con cualquier otro montaje.

DROP SHOTTING
El montaje básico

Al final del Classic de 2005, el pro Mark Rizk afirmaba que el drop shotting es una técnica mucho más versátil de lo que había imaginado, ya que se puede utilizar a distintas profundidades y alrededor de diferentes tipos de estructuras y coberturas. Y en efecto, con el drop shotting podremos tentar peces en bancos de hierbas a menos de 1 m de profundidad y también acercarnos a bass apostados en estructuras a 10 m de profundidad.

Cuando diseccionamos el montaje, vemos que un elemento que es una constante es el llamado nudo Palomar, utilizado para sujetar el anzuelo a la línea principal. Es muy importante, a la hora de realizar esta operación, asegurarse de que la última vuelta del nudo la hacemos de arriba abajo para que la punta del anzuelo quede mirando hacia arriba cuando el aparejo esté en el agua con la línea convenientemente tensa.

Otro factor a tener en cuenta es la distancia a la que situamos el anzuelo respecto al lastre, lo que en según qué círculos se denomina “bajo de línea”, aunque en este escenario sigue siendo parte de la línea principal. Esta distancia dependerá de la profundidad a la que vayamos a pescar, la claridad del agua y la situación de los peces respecto al fondo. Para determinar esto último lo mejor es contar con la ayuda de una sonda con la que podamos localizar a los peces y ver cuál es su nivel de actividad. Esto nos guiará a la hora de decidir la longitud de este “bajo de línea”. Algunos pescadores japoneses son partidarios de utilizar bajos muy cortos, de entre 10 y 15 cm. Otros, como por ejemplo Aaron Martens, utilizan normalmente bajos más largos (entre 15 y 25 cm).

Los pesos que han demostrado mayor productividad se mueven normalmente entre 1/16 y 3/8 de onza. Respecto a los tipos de lastre, cabe decir que los más básicos son los del tipo pera, que son también los más económicos y utilizados, pero que los hay tan sofisticados como los de tungsteno -mucho más caros-, que vienen equipados con emerillones giratorios de tipo pinza.

Dependiendo de su aplicación, el tipo de cobertura y la presencia de estructuras, las resistencias de la línea también pueden moverse en un espectro bastante amplio, siendo las más básicas de entre 8 y 10 lb de resistencia.

En cuanto a las cañas y los carretes, parece que la utilización de equipos de lanzado ligero es una opción generalizada para aguas profundas con pesos pequeños, mientras que los equipos de casting han demostrado estar mejor diseñados para líneas más pesadas en situaciones de pesca en coberturas espesas y aguas someras.

Finalmente, tenemos que hablar de los anzuelos. Un pescador de bass necesita dos tipos básicos de anzuelos para este tipo de pesca. El primero es el clásico anzuelo de pata corta para cebo en los números 2 y 4 para utilizar con vinilos que vayamos a sujetar por la nariz. Esto se da en zonas de escasa cobertura. El segundo es un anzuelo wide gap para lombrices de vinilo, que utilizaremos en los números 1/0 o 2/0 según la longitud y el grosor de la lombriz a utilizar. En este montaje, ensartaremos el engaño al estilo Texas.

Cuándo y dónde funciona el drop shot
En manos de un pescador creativo, un montaje drop shot puede funcionar en cualquier momento de la temporada. Sin embargo, el verano y el otoño parecen ser las estaciones más productivas. En verano, los bass que viven en embalses se sitúan frecuentemente sobre estructuras a cierta profundidad, cerca de los límites de canales o terraplenes sumergidos y cambios de nivel. Mientras que los jigs y los montajes tipo Texas y Carolina pueden ser productivos en estas situaciones, con ellos el pescador está forzando a los peces a moverse y reaccionar a sus señuelos. En cambio, con un montaje drop shot el señuelo puede colocarse directamente delante de las fauces del bass y mantenerse ahí casi indefinidamente.

Para algunos profesionales, como Klein, la época número uno para poner en práctica el drop shotting es el otoño, cuando los niveles de agua en los lagos son bajos y han desaparecido las termoclinas. Es un momento de la temporada en que el bass se alimenta principalmente de alburnos y otros peces presa en los límites de los canales, los cambios de nivel y los cambios en el contorno del fondo. Klein busca enclaves donde se den varios de estos accidentes geográficos, puesto que la combinación de dos o más de ellos es lo que crea situaciones de pesca ideales para el drop shotting. Un banco cortado a pico que se va sumergiendo transversalmente en el agua paralelo a un llano de aguas someras con acceso a aguas profundas es un claro ejemplo del tipo de escenario del que hablamos. Sin embargo, sería un error encasillar el drop shotting como meramente un técnica de pesca vertical para aguas profundas en estructuras alejadas de la orilla. Muy al contrario (y muchos profesionales ya lo han manifestado así), resulta ser una técnica con mucho potencial en aguas someras.

El montaje drop shot es la herramienta perfecta de pesca. Se puede lanzar fácilmente hacia peces que deambulan o peces que están buscando pareja para la freza, y se puede posar suave pero directamente sobre un nido. En este último caso debemos asegurarnos de posicionar nuestro lastre más allá del nido, si es necesario sobre la orilla, fuera del agua. Entonces, recuperar lentamente todo el conjunto hasta que el señuelo se coloque justamente sobre el nido. Levantando y bajando la rabiza podremos presentar el señuelo a un mismo pez en repetidas ocasiones sin necesidad de efectuar más de un lance. Esta táctica de pesca con drop shot se ha llamado horizontal drop shotting y se puede emplear incluso en zonas de vegetación donde los nidos están situados en los claros de estas masas verdes. Para ello se utiliza la misma estrategia de lanzado y recuperación. Al contrario que en otros métodos tradicionales en los que se “obliga” al bass a reaccionar ante un señuelo que invade su dominio durante unos breves instantes, el drop shot horizontal permite mantener el señuelo en la zona caliente hasta que el pez responda.

Cómo lo utilizan los profesionales
La mejor forma de aprender a utilizar este montaje es fijarse en cómo lo usan los profesionales del bass, que han hecho de la utilización de técnicas de este estilo su negocio. Por ejemplo, Mark Rizk ensarta sus señuelos de vinilo por la nariz -siempre que esto sea posible- en un anzuelo Gamakatsu del número 4, y lo posiciona entre 50 cm y 1,5 m por encima del lastre. Un truco que este pro utiliza para añadir mayor atractivo al montaje es anudar una anilla pequeña al final del bajo para que el lastre de 0,5 onzas golpee sobre ésta cada vez que mueve el montaje. En ocasiones, incluso añade un perdigón de plástico transparente rojo o amarillo entre el lastre y la anilla, lo que confiere una nota de color y un ruido extra al engaño. Según el propio Rizk, lo que él hace la mayor parte del tiempo es sacudir el señuelo pero no el lastre. Deja un buen trozo de línea sin tensión por encima del agua y la agita de forma que muchas veces ni siquiera puede percibir la picada como algo más que una cierta presión sobre el señuelo. De vez en cuando, levanta la punta de la caña y tensa ligeramente la línea buscando esta sensación de presión. Si percibe “peso” al final de la línea, generalmente se trata de un pez.

Gary Klein es otro de los profesionales que gusta de utilizar el drop shot. Como norma general, aumenta la longitud del bajo de línea a mayor profundidad de pesca y consecuentemente aumenta el peso de su lastre. Así, en aguas poco profundas utiliza pesos de 1/16 de onza y en aguas más profundas pesos de entre 3/16 y 1/4 de onza. Su equipo estándar es una caña de 6,6 pies, de acción media o ligera, con un carrete de lanzado ligero bien cargado con fluorocarbono de 6 u 8 lb de resistencia. Según Klein, de lo que aquí se trata es de localizar peces en el fondo o en estructuras utilizando nuestro sónar y entonces lanzar nuestro drop shot como si de una cucharilla ondulante o un jig se tratara. Por la forma en que este montaje “nada” en su descenso, probablemente en un 30% de los lances no llegará al fondo... Antes lo habrá interceptado un pez, especialmente si en la caída inicial atraviesa una zona donde haya bass apostados.

DOODLING
Una técnica para basses resabiados

Incluso en zonas muy castigadas por la enorme presión de pesca que reciben cada temporada, la denominada técnica del doodling proporciona buenas capturas a los pescadores americanos de bass. El doodling consiste básicamente en sustituir la clásica lombriz de vinilo por un grub en un montaje tipo Texas, lanzar hacia una cobertura o estructura que pueda cobijar peces y agitar suavemente la punta de la caña con un movimiento oscilante de la muñeca mientras nuestro montaje va descendiendo lentamente hacia lo más profundo. Este movimiento infiere al grub una electrizante pero suave acción de temblor que es letal para peces suspendidos cerca de coberturas. Hay que mantener la línea tensa en todo momento para percibir bien el momento en que el bass tomará nuestro grub, y lo más efectivo cuando lo hace es dar un barrido lateral con la caña para clavar correctamente. Con este método nunca sabremos si vamos a clavar peces de menos de un kilo o de 3, pero lo que es seguro es la impresionante efectividad de la que hace gala sobre todo en zonas donde los peces sean extremadamente precavidos.

Richard McCarthy es un guía en el tejano lago de Lake Fork que utiliza casi a diario esta técnica. La acción tan lenta que podemos imprimir a este montaje finesse es, según McCarthy, lo que impulsará al bass a investigar y finalmente acometer nuestro grub. Este veterano guía considera que los grubs están infrautilizados como señuelo finesse y que los peces ven pocos de estos vinilos con esta presentación tan atractiva para ellos. En mi experiencia, la clave está en su tamaño. En aguas poco profundas hay que utilizarlos más pequeños, para que no sean tan evidentes para el bass. Mientras, en profundidades de más de 5 m lo ideal es aumentar el tamaño del señuelo para que su descenso sea más deliberado si cabe.

Doodling tradicional
Entre los pescadores americanos, el padre del doodling no es otro que Don Iovino, quien define esta técnica para el bass como la acción de agitar un vinilo del tipo finesse de 4 a 6” de longitud, montado con un lastre de color latón y un perdigón de plástico transparente. Cuando el pescador agita (o, literalmente, “hace garabatos”) con la punta de la caña -principalmente mientras el señuelo desciende-, éste tiembla y se desplaza lateralmente de forma que resulta muy tentador para el bass.

Esta acción de sacudir el señuelo se consigue mediante la manipulación de la punta de la caña con la muñeca, algo similar al movimiento rítmico de un lápiz cuando escribimos en nuestro escritorio. El lastre y el perdigón de plástico transparente emiten con estos movimientos una serie de ruidos que resultan de gran atractivo para el bass. Muchos han llegado a decir que estos sonidos imitan perfectamente los que hacen los cangrejos de río.

La profundidad de pesca determina el peso del lastre. La experiencia recomienda un lastre de 1/8 de onza para profundidades de entre 30 cm y 5 m, 5/32 de onza para profundidades de 5 a 8 m, y 3/16 para profundidades superiores. En cuanto al perdigón de plástico, es recomendable utilizar los que están pulidos al fuego y tienen muchas caras poligonales. Los destellos que generan una vez sumergidos parecen superar a los perdigones esféricos lisos.

Tradicionalmente, el doodling ha sido una presentación vertical de una lombriz de vinilo para tentar bass suspendidos sobre terraplenes sumergidos o cambios de nivel repentinos en el fondo. También se ha utilizado en cortados o acantilados. Pero esta misma presentación ha demostrado ser efectiva también para peces suspendidos sobre bosques sumergidos, montones de leña o alrededor de pilastras de puentes y debajo de muelles. Cuando los peces estén suspendidos sobre o alrededor de casi todo tipo de coberturas o estructuras, “garabatear” con un grub pequeño de forma deliberadamente lenta suele tener mejores resultados que trabajar un jig de mayor tamaño de forma más rápida.


Equipo para el doodling
La típica caña de spinning para el doodling es una caña de 6,5 pies de acción media de grafito, que tenga una rabiza sensible para detectar las picadas, sobre todo las que sencillamente se perciben como un ligero peso al final de la línea (son las llamadas pressure strikes o picadas “de presión”). Sin embargo, el alma de la caña tiene que ser un poco dura para que el clavado sea efectivo.

Para aguas profundas cabe considerar cañas más largas, de hasta 7 pies, porque las cañas más largas arrastran mayor cantidad de línea en el clavado. Hay que tener en cuenta que clavar con un monofilamento ligero a gran profundidad puede ser extremadamente complicado. Con la elasticidad de la línea, por encima de los 8 m de profundidad, con una acción de clavado habitual no hacemos otra cosa que estirar el monofilamento. Por esta razón, las cañas largas son mejores. Además, con ellas podremos recoger una mayor cantidad de línea floja justo antes de clavar. Los profesionales que he visto en acción bajan la punta de la caña mientras recogen un par de metros de línea rápidamente y ponen ésta en tensión para dar el cachete. Después de darlo, hay que recuperar línea constantemente con energía para no dar la opción al pez de que vaya más rápido que nosotros. Algo que no siempre conseguiremos, puesto que muchos basses tienden a ganar la superficie rápidamente para saltar y, si tenemos 8 o 10 m de línea fuera, aun con un multiplicador 6:1 será misión imposible evitar que el pez gane la superficie con algo de línea floja. Sin embargo, el hecho de que la cantidad de línea se vaya reduciendo progresivamente durante la pelea juega a nuestro favor, puesto que hará que el anzuelo -si está bien afilado, como debe- penetre todavía más en la boca del pez.

Con los años, los pescadores de bass han demostrado ser muy innovadores, por ejemplo, en la aplicación de una técnica como el doodling a las características particulares de la pesca en su región. Así, los pescadores de la zona noreste de Texas, donde la presión de pesca es extraordinaria, utilizan un grub de 3 a 5” en zonas de vegetación sumergida e incluso bosques inundados. Con esta técnica consiguen picadas de bass que no atacarían jigs u otros señuelos de mayor tamaño. Yo he aplicado el doodling a mis necesidades y lo he utilizado con lombrices de 7”, e incluso con senkos pequeños de 5” y la verdad es que no me ha decepcionado.

Con un poco de imaginación, el doodling se puede aplicar a la pesca en los lagos de nuestro país, y estoy seguro de que se convertirá en una técnica de gran éxito para peces resabiados en zonas donde la presión de pesca es muy alta, como Mequinenza y embalses similares.
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    385 | Antonio Romero Q. - 04/07/2009 @ 04:45:23 (GMT+1)
    Excelente articulo sobre estas dos tecnicas que aplican mas que bien para la pesca de la aqui en Mexico llamada LOBINA(black bass) lo tendre en cuenta en mi proxima salida de pesca.
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