En total, se calcula que en Europa viven actualmente casi 2 millones de cormoranes, los cuales consumen diariamente unas mil toneladas de pescado. “Una situación insostenible”, según uno de los miembros de la Dirección General de la Comisión Europea para Problemas Marinos y Pesqueros (DG MARE). Y es que por fin la Unión Europea, a través de sus comités para asuntos de pesca, ha reconocido que “hay un problema con el cormorán”.
El incremento exponencial del número de estas aves, así como el elevado consumo de pescado, tanto marino como fluvial, ha obligado a la UE a tomar cartas en el asunto, analizar la situación y buscar soluciones. La primera, la creación de un plan a nivel europeo, ya que “las medidas locales aisladas no son suficientes por sí solas para reducir los riesgos de la predación de los cormoranes hasta un nivel soportable”, según la Comisión.
Por tanto, las votaciones de los próximos meses de noviembre y diciembre serán claves, no sólo para los pescadores deportivos, que ya vienen notando los efectos devastadores de estas aves sobre la pesca, sino también para la industria y los puestos de trabajo de más de 100.000 personas en toda Europa.
El informe de Kindermann está disponible en español en la página web del Parlamento Europeo
www.europarl.europa.eu.