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¿Mito o realidad?
Última actualización 12/11/2008@11:51:30 GMT+1
De los cotos salmoneros de que dispone el Galaico río Ulla, el de Ximonde es el que más alejado se encuentra del mar. vedado durante años para pasar después a la categoría de “sin muerte” (etapa que duró hasta el año 2004), Dispone de escala y capturadero, la cual comenzó su andadura en 1993. Sin lugar a dudas, este coto es el escenario de pesca que más ha dado que hablar en la pasada campaña salmonera, por lo que, además de darnos un tranquilo paseo por sus prolíficos pozos, analizaremos desde la sensatez una serie de cuestiones que ponen en liza muchas de las afirmaciones que hemos venido oyendo y leyendo a lo largo de la pasada temporada de salmón.
Texto y fotos: Xaquín Lorenzo Muíños
Realmente Ximonde el mejor coto de España? Desde luego que no. Y nada más lejos de la realidad que la pretensión de restar méritos a un coto de pesca mecido por el río que me vio nacer. Si bien es cierto que ha sido el marco salmonero más prolífico del pasado mes de mayo (que fue lo que dio de sí la temporada salmonera del Ulla, con el cupo de 50 peces que había sido fijado para 2008) todo tiene una razón de ser.
¿Se han parado a pensar qué ocurriría si vedáramos para salmón toda la extensión del río Sella, para permitir la pesca únicamente a cuatro varas diarias cinco días a la semana en el coto de Las Cañeras? ¿Y si vedáramos la totalidad del río Narcea, permitiendo la pesca en idénticas condiciones únicamente en el coto de La Tea? ¿Cuántos peces sumarían estos lotes en un sólo mes e iniciando la temporada en mayo? Alguien dijo que “los ríos dan lo que tienen”. Personalmente, extrapolo la acertada frase al coto de Ximonde y resumo con que los cotos también dan lo que tienen, y los hermosos pozos del otrora relajado paseo del Conde de Ximonde disponen en el mes de mayo ni más ni menos que de la completa entrada de salmones que el río recibe desde marzo.
El Ulla se encuentra vedado para salmón, a excepción de los tres cotos salmoneros de que dispone. En uno de ellos, el más próximo al mar, los salmones apenas se detienen, y en el otro, el inmediato aguas arriba, sencillamente no se detienen. De ahí que los salmones, además de llegar frescos a Ximonde, lo hagan sin ser en absoluto molestados por cebos y giratorias durante su apurado recorrido de agua dulce, motivo éste que volcará la balanza muy a nuestro favor a la hora de cebar un salmón.
El debate de las presas del Ulla
Hablamos de un río tremendamente caudaloso en comparación con el resto de sus hermanos del salmonero norte de nuestro país, que además resulta tremendamente “llano”. Por este motivo los salmones remontan el tramo medio-bajo como auténticos cohetes, para hacerlo de manera más pausada desde su tramo medio- alto. Bien es cierto que existen las famosas presas sobre las que tanto se ha discutido, concretamente tres, ubicadas en los cotos de Sinde, Couso y Ximonde. La del Coto de Sinde está rota y en ella, como señalábamos líneas atrás, los salmones apenas se detienen. La del coto de Couso ha sido “equipada” con una escala que resulta cuando menos innecesaria, puesto que la obra ha quedado inacabada al dejar una zona inmediata a la presa nivelada por debajo de la propia presa y por donde suben las especies anádromas, además de hacerlo por las antiguas compuertas que permanecen abiertas. A mi parecer, las tan criticadas presas, manteniendo cerradas sus compuertas, no hacen más que retener a los peces durante unas jornadas, puesto que aunque reos y salmones las superan incluso a río bajo, lógicamente tardan más en hacerlo. De este modo, aposturan en los pozos de los cotos durante unas jornadas que consiguen que el cupo de salmones salga más repartido.
Para muestra, un botón. En la época dorada del río Ulla todas las presas permanecían cerradas y todos los cotos gozaban de presencia de salmones desde el día de la apertura en el mes de marzo. Y créanme que en aquel entonces los salmones no tenían alas para superar el obstáculo que suponían las compuertas. Sin remontarnos al pasado, a día de hoy cualquiera puede ver salmones remontando la presa de Ximonde por el mismo lugar que lo hacían antaño.
Otro motivo por el que las compuertas cerradas no debieran preocupar demasiado (mucho ojo a este dato) estriba en que el caudal del río Ulla, desgraciadamente y como ocurre en tantos otros ríos, está regulado por embalse, concretamente por la presa de Portodemouros, la cual cada pocas jornadas o a diario -dependiendo del caudal de que disponga- suelta agua. Con ello, las famosas y criticadas presas de los cotos quedan prácticamente sumergidas durante varias horas, permitiendo a esos salmones y reos aposturados en el coto superar el obstáculo con total facilidad.
Hace unos pocos años, cuando de nuevo comenzaron a verse salmones en este río después de la desastrosa década de los noventa, la presa de Couso permanecía cerrada, de modo que este coto era el favorito durante el mes de mayo, para darle el relevo a Ximonde en junio. En el presente, el coto salmonero de Couso, con su presa y sus compuertas abiertas, se anota cero salmones por temporada y el grueso de peces se concentra en Ximonde desde el primero de mayo.
Personalmente, defiendo la política de cupos del Ulla y me parece una forma de gestión muy acertada si se tiene un mínimo de información del potencial salmonero del río. Lo que no me parece lógico es que, disponiendo de cupo, el río no goce de zonas libres, puesto que 50 salmones no dejan de ser 50 salmones por haber sido logrados fuera de los acotados. Se permitiría además el ejercicio de la pesca a los menos afortunados en los diferentes sorteos de cotos, amén de conseguir que el río estuviera más vigilado. Tampoco parece coherente dejar vía libre a los peces para que se concentren en Ximonde, en los que el pulgón de mar que portan en sus plateadas tablas demuestran que han superado más de la mitad de la zona salmonera en dos o tres días, para llegar y amontonarse en ese lugar que algunos “iluminados” han dado en llamar “el mejor coto de España”.
Pozos salmoneros
A parte de las mil y una echadas posibles dependiendo del nivel de aguas de que disfrute el coto, Ximonde dispone de ocho puntos clave en su margen izquierda que representan lo que podríamos dar en llamar de varada obligada: O Penedo o Pedra de Ramiro, Puesto Roto, Corriente Fuerte o Reboredo, O Bote, Venezuela, Puesto de Louzao, Cañota y Cubelas. Por encima de éstos, existen otros buenos lances que han ido quedando vedados. Por la orilla derecha y desde la mitad superior del coto existen también buenas posturas que han ido cayendo en desuso, caso del antaño reconocido Puesto do Inglés.
Pero empecemos por su límite superior, en el ya famoso pozo de O Penedo, también llamado Pedra de Ramiro. Lo encontraremos en la margen izquierda unos metros por debajo de la tablilla del límite superior del coto, y en la pasada temporada hizo las delicias de casi todos los que tuvieron ocasión de catarlo. Una piedra redondeada hace las veces de puesto de pesca que debemos tirar, en principio, aprovechando la vena más orillada y metiendo el cebo pegado al pequeño islote que veremos a la derecha. Posteriormente iremos abriendo caña para repetir las varadas hacia la cola del puesto, situándonos ya en la parte izquierda de la piedra. Si esto no ha dado resultado y el caudal lo permite, nos situaremos sobre el islote de hierbas de la derecha, pescando previamente la zona más arrimada a éste para luego hacerlo más abierto aprovechando de paso desde esta posición para pescar igualmente más abiertas las varadas del principio. Puede parecer una manera desordenada de cubrir el pozo, pero habiendo salmones y estando donde deben estar, obtendremos picada en las primeras filadas desde la piedra.
Para pescarlo a mosca empezaremos un poco por encima, entrando al río por la tablilla del límite superior del coto. Aunque es profundo, los salmones suben muy bien a por la Diosa Mosca y ésta arma a las mil maravillas.
Un poco más abajo encontraremos el llamado Puesto Roto, que no es más que un espigón de cemento con la entrada rota que nos otorgará una excelente tirada de mosca y cucharilla. Por ser un pozo muy uniforme, el propio caudal del río nos indicará cómo realizar las varadas de cebo que podremos iniciar desde el propio puesto, para después hacerlo con diferentes largos de caña metidos en el río dejando el espigón justo a nuestra derecha.
Siguiendo la senda aguas abajo, pasada la faldada del pozo anterior y los restos de la antigua pasarela, encontraremos Corriente Fuerte o Corrientes de Reboredo. Con buenas aguas, su punto caliente para el cebo es el cabecero en la misma unión de la corriente principal y la pequeña vena que discurre más orillada. No obstante, hasta la cola del pozo goza de una muy entretenida varada de cebo. La mosca y la cucharilla nos permitirán igualmente disfrutar de esta hermosa postura salmonera.
Continuando la senda, ya entre árboles, desde la cola de Corriente Fuerte llegaremos al pozo de O Bote, en donde la referencia nos la darán dos pequeños islotes situados hacia el centro del río. Disfrutando de tiro toda la tabla, los salmones paran muy bien en la zona central del pozo, ligeramente por debajo de los islotes; con exceso de agua, más próximos a la orilla izquierda, ofreciendo opciones para el cebo si disponemos de 10-11 m de caña. Por contra, con el río corto los peces suelen cebarse aproximadamente a medio metro de los pequeños islotes. Dominando el lance rodado o a la ribereña encontraremos en este rincón una excelente ocasión para utilizar la caña de mosca.
Continuando la senda río abajo llegaremos a la confluencia del río Liñares con el Ulla y al pozo de Venezuela. Es el gran pozo del coto y el que guarda más salmones llegada la época estival. Como dato curioso hay que señalar que su nombre le viene dado por la tremenda efectividad de la que gozaba antaño. Los ribereños de la zona, en una época en la que la emigración en Galicia era la alternativa más común y la captura de algunos salmones durante la temporada arreglaban la economía familiar, solían decir que pescar en ese productivo pozo era “Como ir a Venezuela”.
Si el río disfruta de buen caudal en los primeros días de temporada o si el embalse suelta agua, puede dar buenos salmones a cucharilla. Si no es así, el pozo se queda muy corto de tiro, permitiendo en todo caso unas varadas en la modalidad de cebo corrido. Debido a las grandes proporciones del pozo, la mosca en verano será muy pequeña y, siempre que estemos dispuestos a tirarla con un buldó, puede dar muy buenos resultados.
Hacia la faldada del pozo encontraremos un espigón llamado Puesto de Louzao. El nombre le viene dado en honor a mi buen amigo, gran hombre de río y amante de la mosca, D. Jesús Carbia, más conocido como “Louzao”. Con buenas aguas, aunque resulta lento, podemos pescarlo a cucharilla, mientras que con la temporada muy avanzada resulta ideal para los amantes del cebo a vista en aguas paradas, ya que podemos localizar los salmones aposturados en las piedras existentes frente al puesto. Desde este lugar, y mirando aguas abajo, veremos una pequeña isla llamada puesto de A Cañota. Con mucho caudal podremos pescar a cucharilla desde la margen derecha del río y procurando lances impecables que caigan lo más cerca posible de la isla, ya que podemos tener salmones bastante arrimados a ésta. Para cambiar de orilla seguiremos la pista de tierra que sube paralela al río por la margen izquierda hasta llegar a Puente de Sarandón. Después de cruzarlo seguiremos las indicaciones que nos llevan al Centro de Precintaje del coto, para una vez allí descender caminando por la senda o en coche por la pista paralela a la margen derecha hasta llegar al área recreativa de Cubelas.
Volviendo a la margen izquierda, con poco río accederemos perfectamente al interior de la isla atravesando con vadeador el pequeño canal de agua que nos separa de ella. A cebo realizaremos las primeras varadas muy en corto y sin asomarnos a la postura por si hubiera peces arrimados. La mosca ofrecerá buenas echadas, las cuales comenzaremos desde la punta derecha de la isla e igualmente empezando muy en corto.
Río abajo de A Cañota veremos las corrientes de Cubelas, que representan la recta final del coto. Entre otros motivos, su considerable anchura hace que carezca de posturas propiamente dichas (o lo que es lo mismo, bien marcadas y definidas). Sin embargo, ello no es impedimento para resultar una buena zona para pescar a cucharilla y a mosca si las hierbas de superficie que suelen invadir este pozo cuando la temporada está avanzada lo permiten. La margen izquierda está bastante sucia en esta zona, pero la derecha nos permitirá unos lances si hemos decidido pescar A Cañota por ese lado. No es una zona muy pescada, entre otras cosas porque en condiciones normales ya habremos prendido salmón antes de llegar hasta aquí. Sin embargo, en otro tiempo, las aguas de Cubelas fueron escenario de lances y peleas con salmones de considerable porte.
DATOS PARA EL PESCADOR
Cómo llegar: Desde Santiago de Compostela podemos coger la autopista AP-53 (Santiago-Ourense) para tomar la primera salida en Ponte Ulla. Después del peaje continuaremos en dirección a Ponte Sarandón, en donde, tras cruzar el puente, la primera pista de tierra a mano derecha nos llevará en paralelo al río hasta el límite superior del coto.
Otra opción desde Santiago es tomar la carretera AC-841 Santiago-A Estrada. A 12 km pasaremos sobre el río Ulla en la localidad de Pontevea, y continuaremos 2 km para girar a mano izquierda en dirección Santeles-Sarandón.
Temporada hábil: Del 1 de mayo al 31 de julio, en caso de no completarse el cupo establecido para la temporada.
Solicitudes: Xunta de Galicia. Consellería de Medio Ambiente e Desenvolvemento Sostenible. Delegación Provincial de Pontevedra.
Longitud del coto: 700 m.
Límite superior: 20 m aguas arriba del puesto de O Penedo o Pedra de Ramiro.
Límite inferior: Cola de las corrientes de Cubelas.