Predadores
RIPBAITS
Última actualización 22/08/2008@10:44:12 GMT+1
Cuando en los años 80 los jerkbaits suspendidos irrumpieron en el mercado, fueron denominados por muchas revistas de pesca “el secreto mejor guardado de los profesionales”. Desde entonces se han consolidado como artificiales muy versátiles que producen muchas capturas y proporcionan basses de calidad. A pesar de encontrarse entre el Top 10 de los señuelos más utilizados por los pescadores de competición, los ripbaits, como son conocidos en la Costa Oeste norteamericana, o jerkbaits duros, no reciben demasiada publicidad. En realidad, no se trata de señuelos exclusivos para capturar basses. Sus características los convierten en mortíferos para gran variedad de predadores de agua dulce y salada.
Texto: Jorge Gómez • Fotos: Emilio Sánchez y Jorge Gómez
Como su propio nombre indica, un ripbait es un señuelo ideado para ser manejado a tirones (jerks). La familia de jerkbaits la forman variedad de peces artificiales alargados y provistos de algún tipo de babero que, junto a su flotabilidad, determina su capacidad de inmersión. Aunque pueden encontrase en versiones flotantes, hundidas y suspendidas, estos últimos -que cuentan con la denominación “SP” y quedan inmóviles a medias aguas una vez se cesa su recuperación- resultan excelentes ante basses indecisos que precisan de un estímulo extra para arrancar su picada.
Los jerkbaits suspendidos representan una versión evolucionada en plástico de los tradicionales minnows flotantes fabricados en madera, como el Original diseñado por Lauri Rapala allá por 1926. El mismo con el que hace años, Doug Hannon, The Bass Professor, grabó a fuego nuestras retinas con imágenes de enormes basses capturados en aguas de Florida transparentes como la ginebra. En la actualidad, los ripbaits que flotan o de ascenso lento están abriendo de nuevo un merecido hueco en el mercado japonés.
LOS TIEMPOS DEL RIPBAIT. A principios de temporada y finales del otoño es frecuente conseguir un patrón que incluya el uso de jerkbaits duros. En ocasiones es el único patrón efectivo, y el jerkbait suspendido, el artificial que los basses quieren morder. En parte es debido a que son señuelos con la capacidad para arrancar picadas por reacción de peces que no están alimentándose activamente.
Prefiero confiar en los jerkbaits suspendidos con aguas frías (entre los 5 y los 18o C) y parcialmente claras, ya que así los predadores pueden detectar visualmente este señuelo desde notables distancias. Es importante tener esto presente, porque hay otros artificiales más efectivos en condiciones de aguas caldeadas y más turbias o tomadas. Por ejemplo, si con el agua por debajo de 5o C, un jerkbait de hundimiento lento puede resultar efectivo, según la temperatura se aproxima y sobrepasa los 18º C, utilizar minnowbaits de ascenso lento o modelos flotantes puede conducir a una pesca excelente.
Así que los jerkbaits de plástico duro son especialmente productivos a principio de primavera y durante los fríos días de otoño, más aún cuando hay que convencer a esos grandes basses que deambulan por las plataformas poco profundas en aguas con suficiente visibilidad.
JOYAS DEL LEJANO ORIENTE. Cuando se habla de jerkbaits duros para el bass resulta imposible obviar las creaciones niponas. Más allá de su exquisita terminación y su elevado precio, está un perfecto equilibrado (emplean el sistema de transferencia de masas denominado Weight Transfer System o Weight Shifting System) que les confiere una acción mortífera cuando son accionados en el agua. Los pequeños detalles en el diseño, y no sólo el tamaño, determinan la elección de un modelo u otro. Frecuentemente, una acción menos acusada resulta útil para aguas aún frías, y una más errática y vivaz funciona en aguas más templadas que han alcanzado suficiente temperatura.
Si se examina cómo se desenvuelven un Lucky Craft Pointer 100, un B’Freeze 78 o un Slender 128, es fácil advertir que pese a ser muy similares en su aspecto trabajan de modos diferentes. Unos exhiben una vibración contenida zigzagueando en una franja estrecha, mientras que otros nadan oscilando de manera más quebrada entre márgenes más amplios. Un pez artificial flotante puede convertirse en un modelo suspendido o de ascenso lento colocando tiras adhesivas de plomo en la panza del artificial cerca de su centro de gravedad. Se trata de un procedimiento sencillo, pero conviene tener la precaución de no desequilibrar el artificial. Lo mismo sucede cuando se hace preciso cambiar los anzuelos triples de fábrica por unos de mayor calidad o de una talla superior. Cualquier intervención imprecisa puede arruinar la acción de estos jerkbaits duros perfectamente balanceados.
CLAVES EN EL EMPLEO DE RIPBAITS. Dependiendo del modelo escogido, un jerkbait duro puede resultar tan apto para el power fishing como para la pesca finesse con jerkbaits. Tirón-tirón-tirón-pausa o bien tirón-pausa-tirón-tirón-pausa, etc. La cadencia empleada en la recuperación es de vital importancia en la pesca con minnowbaits.
El error más frecuente al utilizar estos artificiales consiste en no dejar la línea suficientemente tensa durante las pausas que se efectúan. Ello impide que el jerkbait desarrolle todo su potencial de pesca, con cambios de dirección de lado a lado que resultan más atractivos cuando son acentuados durante el siguiente movimiento. No importa si se emplea uno de los modelos clásicos como el Rapala Original, Bomber Long A, Bagley Bang-O-lure, Smithwick Rogue o uno de los más modernos como el Lucky Craft Staysee, Imakatsu Rip-Rizer, Evergreen Faith, O.S.P. Rudra o Deps Balisong. Únicamente prestando especial atención a cuándo se producen las picadas es posible refinar la presentación para mejorar el rendimiento.
Las pausas en la pesca con jerkbaits suspendidos pueden extenderse desde unos pocos segundos hasta lo que en el agua puede parecer una eternidad, que a veces -pero no siempre- puede estar relacionado con la temperatura del agua. No es productivo, por lo tanto, pescar con tirones fuertes y rápidos esas jornadas en las que los basses prefieren una recuperación menos agresiva.
No debe pasarse por alto que durante la pausa el señuelo puede seguir moviéndose unos pocos centímetros más hacia un lado, levantando o bajando el morro, etc. En ocasiones, durante la pausa, proporcionar un movimiento de vibración al jerkbait efectuando minúsculos movimientos con el puntal de la caña puede inducir picadas. Otras veces, se requiere un señuelo estático casi muerto durante tiempo suficiente para arrancar el ataque de un indolente bass.
UN LUGAR PARA PESCAR CON JERKBAITS. Uno de los parámetros a tener en cuenta a la hora de anudar a la línea uno u otro modelo de jerkbait duro es la profundidad a la que trabajan. Seleccionar un artificial de menor talla es una práctica habitual entre los pescadores de competición cuando no se están produciendo picadas. En ocasiones, esta forma de proceder puede no ser la respuesta si el señuelo elegido no logra bajar hasta donde están los peces.
El rango de acción de los ripbaits es bastante limitado, pudiendo situarse entre 1 y 3 metros bajo la superficie las profundidades donde resultan más productivos. Como puede apreciarse, la mayoría de los jerkbaits suspendidos no están ideados para emplearse en aguas muy profundas. Contrariamente a lo que en principio podría pensarse, pescando con este tipo de señuelos las pequeñas diferencias que alcanzan en el fondo pueden influir determinantemente en que nuestro señuelo sea atacado por los basses. He comprobado esta particularidad en numerosas ocasiones. A veces es suficiente con observar la pendiente de la orilla y mantener la mirada en la sonda para optar por un modelo con el babero corto o uno con pala larga profundizadora.
Los jerkbaits suspendidos no sólo resultan útiles para pescar zonas poco profundas con abundantes obstáculos sumergidos. Las estructuras verticales que albergan a las grandes hembras en fase de prepuesta constituyen un objetivo de primer orden para los jerkbaits de profundidad. Estos peces no quieren efectuar grandes desplazamientos y un minnow que efectúa pausas intermitentes representa una presa fácil de capturar.
EQUIPO PARA JERKBAITS DUROS. La selección de la caña apropiada es importante cuando se pesca con ripbaits, puesto que se trata de señuelos que deben recibir su acción de la caña y no del carrete, que en este caso sólo se emplea para recuperar línea. En general es deseable una caña larga, de entre 6,6 y 7 pies de longitud, y con la punta blanda para imprimir a los jerkbaits su acción adecuada. Una caña demasiado dura resulta muy fatigosa para trabajar estos señuelos correctamente. Una acción moderada o regular es deseable a la hora de proporcionar al bass unos instantes extra y así permitir que inhale el artificial. Además, la naturaleza de estas cañas resulta de gran ayuda cuando se pelea con un gran bass y no se quiere que se escape en la lucha.
Respecto a la línea, prefiero utilizar un nailon de calidad lo suficientemente grueso (14-16 lb) si estoy pescando con ripbaits de buen tamaño en una zona llena de troncos y rocas sumergidas. Hay demasiados pescadores excesivamente preocupados en el diámetro de sus líneas, mientras los basses sólo están interesados en la acción casi impredecible de un jerkbait. Únicamente los modelos de menor tamaño demandan calibres inferiores para ensalzar su acción.
Los jerkbaits duros son sencillos de usar y aun así se cuentan entre las armas más efectivas del pescador de bass. Posiblemente en algunos círculos de pescadores no se escuche hablar demasiado de ellos; entre otras cosas porque hay quien no está demasiado interesado en que se desvele su arma secreta para capturar grandes peces. Lo cierto es que un poco de acción combinada con pausas más o menos prolongadas es la clave para convencerlos, quizás entre los más grandes que pueden contemplarse en la temporada.