Hemeroteca :: 01/07/2008
7/10
Mi rincón favorito

Los pozos salmoneros de A Xesteira

Última actualización 24/06/2008@12:53:29 GMT+1
Estamos ante el tramo libre más importante del río eo y el más cercano a galicia. son casi dos kilómetros, con un total de once pozos que todos los años dan un puñado de salmones. Una buena opción para probar suerte si no disponemos de cotos para esta temporada o para complementarlos.

Texto y fotos: Xaquín L. Muíños
No son pocos los pescadores que, disponiendo de algún permiso para salmón en el río Eo, aprovechan su particular periplo fluvial para probar suerte en la zona libre de A Xesteira, prolongando de este modo los días de pesca. Una inmensa minoría, sobre todo al inicio de la campaña salmonera, incluso dedicamos la excursión al completo para disfrutar de las varadas de que dispone este tramo libre, que sin ser de lo más productivo salmoneramente hablando, suma unos cuantos ejemplares a lo largo y ancho de cada temporada de pesca, superando incluso en número de capturas a muchos de los cotos salmoneros de que goza este hermoso río que forma frontera natural entre las comunidades de Galicia y Asturias.

La zona que nos ocupa es la más cercana, libre para salmón, de la que disponen los pescadores gallegos. Además, desde la existencia de tramos con carácter de acotado parcial en Asturias, sobre todo cuando éstos funcionaban desde la apertura de la temporada, se convirtió en un lugar de pesca visitado por muchos aficionados del Principado al quedar sus ríos huérfanos de zonas libres para salmón varios días a la semana. A Xesteira se encuentra situada pocos metros después del desvío de San Tirso de Abres circulando en dirección Vegadeo, concretamente en el P.K. 25 de la carretera N-640 (Lugo-Vegadeo). Dispone de 1,8 km de aguas libres para salmón, además de un cómodo aparcamiento situado en la zona central del tramo junto al refugio y centro de precintaje del mismo nombre, que cuenta con una pasarela por la que accederemos sin problema a las dos orillas. Desde esta temporada, y proporcionado por la Administración asturiana, dispone también de un panel que veremos en el mismo aparcamiento, con un excelente plano del río Eo que incluye, además de los lotes que se gestionan compartidos, el tramo libre que nos ocupa.

Resulta un tramo fácil de pescar, entre otras cosas porque dispone de senda por ambas márgenes a lo largo de todo su recorrido. Además de no resultar una zona especialmente concurrida, cuenta con numerosas echadas tanto para la modalidad de cebo natural como para la de mosca y cucharilla, con lo cual son poco frecuentes las ocasiones en las que tengamos que recurrir a la pejiguera de los conocidos sorteos de la media hora. Podríamos afirmar que es un tramo de río tremendamente cosmopolita, pues no resultará extraña la jornada en la que encontremos a pescadores de distintos y diferentes ríos salmoneros. Representantes del Ulla, corresponsales del Masma y del Mandeo, embajadores del Esva y emisarios del Porcía son habituales de esta zona de pesca.

En otro tiempo, la zona libre de A Xesteira la conformaban dos cotos salmoneros de cierto prestigio, concretamente los lotes 2 y 3 de Abres, de nombre Los Campos y A Xesteira respectivamente. El lote 2 comprendía la zona de río situada entre los pozos de Moros de Abaixo y Loureiro. El lote 3 discurría desde la cola de Loureiro hasta el pozo conocido como El Castellano, cuya cabecera se sitúa unos metros por debajo de la desembocadura del río Trabada, hoy límite superior del coto de Reiboa.

Moros de abaixo. Es el pozo que marca el límite superior del tramo libre. Posiblemente sea la postura menos visitada de todas las que encontraremos a lo largo de la zona descrita en este artículo. Podremos pescarla únicamente con caudales potentes y a cucharilla, siempre desde el lado de la carretera, por la imposibilidad de avanzar por la orilla de la margen derecha a consecuencia de los cortados del monte.

As Fontes. Presume de ser uno de los pozos más profundos de la zona y posiblemente el más querencioso para los salmones en épocas en las que el río presenta fuertes estiajes. Para llegar, tomaremos la senda del río aguas arriba desde el aparcamiento de A Xesteira. Además, a la altura del cabecero, en el carril derecho de la carretera (dirección Lugo), existe un apartadero donde podremos estacionar el vehículo sin mayor problema. En este caso, el camino de bajada al pozo está bien marcado. Por esta margen del río resulta un lance especialmente indicado para el cebo natural. Llegados al pozo, si el caudal no es excesivo, comenzaremos la varada situándonos por detrás de una peña en forma de lavadero que veremos en el puesto del cabecero. Comenzaremos a ocho metros desde atrás para posteriormente ir abriendo vara hasta los diez metros, o en cualquier caso, a la distancia que nos permita nuestra caña de cebo. Los salmones suelen aposturar centrados en la propia vena de la corriente. Aun así, conviene pescar más abierto y más cerrado. Una vez peinada la zona, descenderemos unos metros aguas abajo para repetir la operación hacia el centro del pozo. Lo mismo en la cola si el caudal del que disponga el río no deja el lance muy corto de tiro.

Con mucha agua, los salmones tienden a aposturar más hacia atrás. Desde la piedra del cabecero, mirando río abajo, veremos un único árbol de tronco recto y muy orillado. Un poco por debajo de éste hay un segundo árbol de idénticas características con una peña a su derecha. En este punto los salmones paran muy bien cuando el caudal es alto. Por tanto, lo pescaremos a diferentes medidas de caña hasta peinar la postura debidamente.

Para mosca y cucharilla pescaremos por la margen derecha, debiendo atravesar la pasarela de A Xesteira para tomar el sendero que sube paralelo al río.

A Vella. Aguas abajo de la falda de As Fontes encontraremos una chorrera que forma la cabecera del pozo. Es una varada corta y bien marcada, pues enseguida pierde profundidad. Disfrutando el río de buenas aguas, comenzaremos en la unión de las dos corrientes que entran del cabecero. Se pesca por la margen derecha, situándonos en una pequeña gravera que sobresale de la orilla. Si nos coincide de camino, encontrándonos pescando por el lado de la carretera y habiendo agua suficiente, podremos tirarlo perfectamente a cebo desde el espigón de roca natural que veremos en la cabecera. No obstante, el cebo arma a las mil maravillas por el lado derecho.

Con poco río resulta también un buen pozo. Pescándolo a cebo debemos aprovechar bien el inicio de la chorrera, para luego pescar muy despacio la olla que nos dejará sentir el plomo a pocos metros de iniciar la varada. Los amantes de la mosca encontrarán también en este pozo un momento agradable de la jornada de pesca.

Los Campos. Está situado aguas abajo de A Vella y resulta uno de los mejores pozos para pescar cuando el río Eo presenta buen caudal. Se pesca a cebo por la margen derecha en el cabecero, siendo muy válida toda la falda para la cucharilla por el lado de la carretera. Para acceder a la postura por la margen derecha, cruzaremos la pasarela y caminaremos río arriba por el sendero hasta llegar a la cabecera del pozo Monasterio, donde veremos desembocar un pequeño brazo de río que seguiremos hasta su nacimiento. En este punto, muere la falda de Los Campos. Seguiremos caminando aguas arriba y cuando el sendero comienza a coger altura con respecto al río, encontraremos la bajada al puesto. Disfrutando el río de caudal suficiente, la primera filada debe de realizarse pegada a la losa plana y semihundida que veremos en la orilla, haciéndolo desde la propia bajada al puesto, para que ello nos permita tener suficiente caña estirada y trabajar cómodos en caso de prender un salmón. Una vez terminado el lance iremos abriendo varadas, ya desde el propio puesto de pesca, teniendo presente que los salmones aposturan también frente a la losa. A medida que la temporada avanza y el río va perdiendo caudal, la vena principal va abriéndose hacia el centro del pozo y distanciándose de la mencionada roca. A este pozo, con pocas aguas, siempre le quedará una cabecerilla pescable. Aun así, Los Campos resulta una varada excepcional para pescar con mucho río.

Monasterio. Encontraremos este prolífico pozo situado en la misma desembocadura del brazo de río que nos guió hacia Los Campos. Desde este punto, con mucho río, es muy válido para pescar a cebo, aguas abajo hasta la cola. A medida que descendemos iremos viendo los puestos que han ido quedando marcados a raíz del tiempo. Con el río corto de agua podemos atravesar el pequeño brazo de río para ir a tirar el cabecero en la misma zona donde se forma la chorrera. Para mosca y cucharilla podremos pescarlo más cómodamente desde el lado de la carretera.

Loureiro. Sin duda alguna, uno de los pozos más hermosos de la zona, que podremos pescar “a punta peña” por la margen derecha desde una altura considerable armando el cebo a las mil maravillas, con el único problema de la dificultad que entraña la bajada casi en vertical, para hacer pasar al salmón por el aro en caso de obtener buenos resultados; o bien cómodamente desde el pedregal por la margen izquierda, necesitando desde este lugar emplear vadeador o al menos diez metros de caña que nos permitan dejar el pozo debidamente cubierto. Con aguas altas pescaremos parte del cabecero, que sin duda nos pedirá mucho plomo, y la mitad del pozo hacia la falda. Con el río más escaso, el mismo cabecero hasta el punto donde la corriente comienza a perder fuerza nos encandilará. La cucharilla y la mosca, obviamente por la margen izquierda del río. Para llegar a cualquiera de las dos márgenes seguiremos el sendero aguas arriba desde el aparcamiento. La referencia nos la dará el cortado del monte de la orilla derecha.

También hay que destacar que justo por encima del cabecero de Loureiro la escasa profundidad del río unida a nuestra situación muy por encima del cauce, nos ofrecerá con caudales normales e incluso ligeramente altos un buen “control” para saber si pasan salmones. No son pocas las ocasiones, sobre todo en días de aguas y buenas mareas, en que aprovechando un descanso en las labores de río vale la pena atalayarse en este punto a la espera de ver pasar algún salmón recién llegado al que podríamos poner más arriba.

A Xesteira. A lo largo de la zona del aparcamiento encontraremos varias echadas inexplicablemente poco solicitadas, pues era uno de los pozos predilectos cuando la zona estaba acotada. Resulta tremendamente válido para mosca y cucharilla por la margen derecha, así como para el cebo natural por la izquierda si el río dispone de caudal suficiente. A río grande, por el lado de la carretera, desde la losa de cemento más amplia que encontraremos situada hacia la cola del pozo, disfrutaremos de una excelente echada de cebo. Comprobaremos que lo bueno está sólo unos metros por encima y por debajo del cemento, pues más hacia atrás el agua “revuelve” demasiado presentándose poco apetecible. No obstante, estos escasos metros, pescados a diferentes tramos, resultan muy agradables de trabajar.

Con menos río podemos empezar más arriba (un poco por encima de una segunda losa más pequeña que encontraremos también en la orilla) y abriendo paulatinamente las varadas, aprovechando de este modo la cabecera del pozo así como las ollas que iremos sintiendo a medida que el cebo avance aguas abajo. En tales situaciones, la cola se quedará corta de tiro. Aun así, podemos intentar echarla con menos plomo.

Refugio. En este punto, justo por encima del cabecero del pozo y desde la misma pasarela, disponemos de otro buen “control” para saber si pasan salmones frescos. Es una de las posturas del tramo que podríamos calificar de nuevo cuño, pues cuando esta zona de río pertenecía al lote 3 de Abres este pozo no se pescaba. A decir de algunos ribereños de la zona, vale más bien poco, y desde luego, resultará más pescable con pocas aguas. Se puede trabajar por ambas márgenes: A “punta peña” por el lado del refugio, o bien desde la lengua de pedregal que encontraremos por el lado de la carretera. El motivo de pescar por el lado del refugio no es otro que el de tratar de encontrar con el cebo algún salmón que pudiera estar aposturado pegado a la pared de roca existente en ese lado del pozo. Normalmente, cuando paran los salmones, lo hacen hacia el centro del río, un poco por encima de la pasarela o ligeramente más descolgados, dependiendo siempre del caudal. De modo que, para facilitar las labores a la hora de dar sacadera en caso de prender un salmón, después de prospectar con el cebo las inmediaciones de la roca lo más prudente sería pescar lo demás por el lado de la carretera, cubriendo perfectamente, incluso sin demasiado largo de caña, la zona querenciosa de los peces.

La cola del pozo puede resultar muy atractiva para la mosca. Aunque lo cierto es que con poca agua los salmones se detienen, como comentamos líneas atrás, más hacia la zona del cabecero, me atrevería a aconsejar a los que ya no hagáis caso a los demonios que dictan que “la mosca con muchas aguas no se tira”, que probéis la faldada del pozo cuando el río baje alegre.

Los Azulejos. Esta postura, al igual que la anterior, de nuevo cuño, fue puesta de moda hace unas pocas temporadas por lo prolífica que resulta cuando se pesca con las aguas adecuadas. A día de hoy resulta de los lances favoritos de muchos asiduos a este tramo de río. Se encuentra situado por debajo de la falda del Refugio y resultará de máxima eficacia en días en los que el río disfrute de un caudal medio. Si hay mucha agua lo encontraremos demasiado fuerte y podremos intentarlo con el cebo natural en la cola del pozo por el lado de la carretera. Si el caudal es excesivamente bajo, valdrá poco, pues los salmones buscarán rincones más profundos. Sin embargo, si el río goza de buen caudal, sin ser excesivo, encontraremos aquí una fenomenal tirada de cebo que efectuaremos por la margen izquierda. Un buen lugar para comenzar, pues los salmones suelen aposturar por ahí, es frente a un árbol que veremos junto a los tocones de otros dos que fueron cortados. Un poco más abajo veremos un terrero que hace las veces de puesto de pesca y desde el que podremos echar la segunda tanda de varadas. Si andamos escasos de caña y tememos haber dejado el pozo a medio hacer, podemos cruzar para tirar unas filadas por la margen derecha entrando al río por el cabecero, junto a un grupo de árboles en los que tropieza la vena principal de la corriente. Desde este lugar podremos pescar además a mosca y a cucharilla resultando una opción adecuada para este pozo.

Garabulleiro. Lo encontraremos poco después de la falda de Los Azulejos. Es una tablada larga y lenta, a excepción de su orilla derecha, puesto que la vena fuerte de la corriente se arrima completamente a esa margen para ir desvaneciéndose y abriendo hacia el centro del río. Para pescarlo a cebo por la margen derecha debemos de cruzar la pasarela y seguir la senda que encontraremos en la parte trasera de la edificación del Centro de Precintaje. Cuando lleguemos al cabecero veremos que hay dos puestos bien marcados que pescaremos arrimados, aprovechando la chorrera, para luego ir abriendo caña y separando el cebo de la vena principal. Una vez pescada esta zona, y para evitar tener demasiado hilo fuera de la caña, podemos ir descendiendo por la orilla (siendo muy bueno si el caudal es suficiente), hasta un poco por debajo de una gran rama que sobresale sobre el pozo.

Para mosca resultará un lance tremendamente ameno comenzando en el mismo cabecero por el lado de la carretera, para ir pescándolo despacio hasta el final del pozo, donde el río comience a perder tiro y profundidad.

Si lo cogemos con río grande y buenas mareas que propicien entradas de salmones frescos, desde esta falda hasta el final del coto resulta formidable para la cucharilla ya que es una tablada en la que, en tales condiciones, podemos tropezar un salmón en cualquier punto de la misma.

Garabulleiro de Abaixo. Comienza en el primer espumero que encontramos después de la falda de Garabulleiro. Es ya el tramo final de la zona libre delimitando la misma con el cabecero del coto de Reiboa, el pozo de El Castellano. Lo pescaremos por la margen izquierda. Carece de posturas claras o demasiado determinadas, al tratarse de una extensa tablada de corrientes que va perdiendo profundidad hacía la cola o descuelgue del pozo. Disponiendo el río de suficiente caudal, que será la única forma en que se presente pescable, podemos disfrutar de una buena pasada de mosca y por supuesto de cucharilla. Curiosamente, el primer salmón anotado la pasada temporada en la particular cuenta de la zona libre de A Xesteira fue pescado con cucharilla por un ribereño del río Mandeo frente a un pequeño entrante de agua, consecuencia de la erosión, que encontraremos hacia la mitad de la tabla.

Este último pozo dispone de una pequeña zona donde estacionar nuestro vehículo si no queremos bajar caminando o pescando desde el aparcamiento principal del tramo libre. Lo encontraremos a mano derecha circulando en dirección Vegadeo. Allí veremos cortado el quitamiedos de la carretera en dos puntos que dan entrada y salida a los vehículos. Este lugar nos servirá además para ir a dar la vuelta evitando la peligrosa maniobra de pisar la línea continua cuando deseemos salir del aparcamiento principal en dirección San Tirso de Abres.

Otros pozos de interés. Además de los pozos que hemos ido comentando, existen otros rincones “sin nombre”, perfectamente pescables, y en ocasiones, elegidos por los salmones para detenerse unos minutos en su ascenso Eo arriba.

Por ejemplo -pues sé de buena tinta que ha dado gratas sorpresas en forma de salmón a más de un pescador-, la corriente que está situada por encima del pozo de Xesteira. Cuando el río disfrute de buen caudal, podremos pescarla a cucharilla desde un pequeño campo que veremos en la orilla derecha, o a cebo por el lado de la carretera, frente a unas piedras semihundidas dejando avanzar la quisquilla hasta el árbol situado unos metros por debajo.

Otra varada “sin nombre”, y que con buenas aguas se torna pescable admitiendo cebo y cucharilla, es la isla que forman el brazo de río que desemboca en el pozo Monasterio y el cauce principal del río Eo.

DATOS PARA EL PESCADOR
Licencia: Expedida por el Principado de Asturias. Clase A.

Temporada hábil: Salmón, como norma general a partir de la segunda mitad del mes de marzo. Trucha y reo, como norma general desde el 18 de mayo. (Consultar normativa del Principado de Asturias).

Días hábiles: Únicamente vedado todos los jueves de la temporada, a excepción de los festivos de carácter nacional o autonómico.

Límite superior: Aguas abajo del límite inferior del coto La pena. Pozo de Los Moros.

Límite inferior: Aguas arriba del cabecero del pozo El Castellano, en el límite superior del coto Reiboa (desembocadura del río Trabada).

Longitud del tramo: 1,8 km.

Mejores opciones de pesca: Con poca agua serán buenas opciones As Fontes y Loureiro, comenzando a pescar en sus respectivos cabeceros. Con el río alegre, Los Azulejos, desde el cabecero hasta la falda, podría resultar una buena alternativa. Con aguas abundantes, los pozos de A Xesteira y Los Campos ofrecerán buenas posibilidades para el cebo, y si coincide con buenas mareas y entrada de salmones, la cucharilla desde el cabecero de Garabulleiro hasta el final del límite inferior del tramo libre resultará igualmente una opción acertada.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (1)   No(0)
7/10
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoPesca.com, web oficial de Trofeo Pesca, todo el mundo de la pesca a tu alcance
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.