Hemeroteca :: 01/05/2008
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Ciprínidos

Carpfishing en primavera

Última actualización 21/04/2008@18:19:23 GMT+1
Comenzamos un nuevo período del año, y con él se nos abren nuevas opciones para atrapar a nuestras añoradas carpas. la primavera, además, es una de las mejores estaciones para lograrlo, ya que el aumento de las temperaturas, el fin de su época invernal de semiletargo y la necesidad de alimentarse de cara a la inminente reproducción, harán que las carpas se muestren mucho más que en otros momentos del año.

Texto: Juan Molina Y F. Javier Mármol
El frío invierno terminó y es hora de desempolvar nuestras cañas y volver a la orilla de nuestros embalses. Para un gran número de aficionados al carpfishing, el invierno supone un tiempo duro de soportar a orillas del agua, pero que te puede dar grandes satisfacciones por el tamaño de los ejemplares que puedes capturar. Sin embargo, el aumento de la actividad de la primavera nos traerá lógicamente un mayor número de capturas, siendo también mayor el número de salidas de pesca y la duración de las mismas.

Los primeros rayos de sol cálidos, los pájaros y los primeros brotes verdes de árboles y plantas nos anuncian el comienzo de un nuevo ciclo de la vida. Las grandes masas de agua tienen tendencia a calentarse muy lentamente, especialmente las más profundas. Pescarlas en el comienzo de la primavera podría ser muy difícil, ya que la mayor parte del agua está aún demasiado fría y tendrá una acción regular en los últimos días de febrero, marzo y principios de abril.

El inicio de la primavera es una época excepcional para la pesca de grandes carpas, principalmente por dos razones: el despertar del frío invierno, lo que les supone tener que aumentar su alimentación al tener mayor actividad, y la proximidad de la época de reproducción o freza, para la cual deben prepararse y tomar los alimentos necesarios para cubrir esta importante función biológica (sobre estas necesidades esenciales, podréis encontrar más información en el Consultorio de Carpfishing del nº 161 de TROFEO PESCA, Marzo 2008).

Cómo enfrentarnos a la época de la freza.

Las carpas se alimentan activamente durante el periodo anterior a la freza, y llegan a bajar bastante la guardia al centrarse solamente en la función primordial a desarrollar: la reproducción. En la época de desove -que suele ocurrir aproximadamente cuando el agua alcanza los 18º C- las carpas prácticamente dejan de alimentarse y se centran únicamente en su desove, persiguiendo varios machos a una hembra. En estos momentos es mejor olvidarse de la pesca, ya que los resultados serán sólo fortuitos y tendremos que esperar unos días a que esta fase termine para que de nuevo comiencen a alimentarse de forma muy activa, aunque ahora estarán más atentas al engaño y tendremos que ser muy finos en nuestros montajes para conseguir nuestro objetivo.

Desde mediados de primavera y hacia el final de ésta, dependiendo de la temperatura del agua (factor limitante para activar la freza de la carpa), tendremos una de las mejores épocas del año para conseguir capturar una carpa hembra cargada de huevas con la típica barriga inflamada y que dará una gran alegría a nuestra báscula de pesaje (suele ser entre un 15 y un 20% el aumento de peso de una hembra con huevas). Éstas se moverán por aguas poco profundas con anterioridad a los machos de la especie, y se alimentarán en pequeñas cantidades pero de alto valor nutritivo. Además, sus movimientos se limitarán a zonas no muy extensas -debido a que se encuentran muy pesadas- y a determinadas horas del día. Éstas pueden variar de unas aguas a otras, si bien con carácter general corresponderán a las horas centrales, que es cuando más calienta el sol, y sobre todo a última hora del día, cuando el agua ha alcanzado su máxima temperatura justo antes de que empiece el frío de la noche.

La clave principal para encontrar las grandes hembras es saber dónde están las áreas más calientes del agua, así como la zona dónde centrarán su tarea de expulsar las huevas. Los días tranquilos y cálidos serán los mejores para nuestra pesca en zonas de poca profundidad.

No estará de más intentar pescar en zonas de vegetación acuática o pequeñas algas, en profundidades nunca superiores a los 2 m, e incluso pescar directamente sobre la vegetación sin separarnos más de 2 o 3 metros de las mismas. La comida natural se concentra en estas zonas en esta época y allí acudirá la carpa en busca de su alimento. Para una gran mayoría de pescadores es poco frecuente colocar su cebo en profundidades de un metro para capturar grandes carpas, pero en esta época del año se alimentan allí con gran frecuencia y será una buena táctica de pesca que puede darnos grandes sorpresas en primavera.

Especialmente los primeros días cálidos de primavera se calentarán estas zonas poco profundas y las últimas horas de la tarde serán los mejores momentos para pescar un buen carpón en estas áreas, y es que el agua es uno o dos grados más cálida que en el resto del embalse. La noche refrescará más rápidamente estas zonas poco profundas, pero aun así serán más atractivas que las más profundas a última hora del día. Tendremos que colocar nuestros cebos en los márgenes algunas horas antes de la oscuridad para no espantar al pescado de la zona... y a esperar un buen resultado.

Las zonas poco profundas, soleadas y resguardadas del viento serán nuestra primera opción. El tiempo meteorológico estable, especialmente con noches nubladas, será el mejor en los primeros días de la primavera. No conviene utilizar demasiada cantidad de comida en los cebaderos (en estos primeros días de primavera la carpa se va alimentando poco a poco después del semiletargo invernal y sus digestiones son aún algo lentas), pero sí trataremos de desplegar nuestras cañas en un área lo más amplia posible para localizar a las carpas que aún se moverán poco en estos días. Plomos de entre 85 y 100 gr, en combinación con pequeños y afilados anzuelos, serán la combinación perfecta de nuestro montaje para intentar clavar a un pez que todavía tiene poca actividad y que será lento en sus decisiones y toma del cebo.

En cuanto al cebo, la mezcla de sabores afrutados con crustáceo, cangrejo o pescado será una buena combinación en tamaño de 18 mm a principios de la primavera, y algo mayores (22-24 mm) cuando nos acerquemos al verano. El montaje Snowman (boilie fondante y boilie pop up flotante, siempre con el fondante en la posición más cercana a la curva del anzuelo) será para estas situaciones uno de nuestros montajes favoritos. Particularmente, utilizamos con gran frecuencia el fondante de cangrejo, halibut o crustáceo, y el pop up de piña en color amarillo fluoro llamativo. Los hookbait pellets de halibut son otra gran opción, y los utilizamos con frecuencia en esta época para carpa y sobre todo para barbo.

Factores a tener en cuenta en primavera.

A pesar de que podríamos enumerar un sinfín de pequeños trucos o consejos más aparte de los que aquí expondremos, creemos que grosso modo quedan reflejados los más importantes. Son los siguientes:
  • Es un buen momento para probar aguas nuevas, ya que la carpa se mostrará más que nunca. Conviene localizar zonas con gran afluencia de insectos en el agua, ya que en estas fechas suponen un buen manjar para la carpa.
  • Después del invierno es recomendable revisar y limpiar concienzudamente nuestro equipo para no perder ni una picada por tener la línea defectuosa o las anillas llenas de barro, fango o restos de algas que puedan romper nuestros hilos.
  • Si vamos a pescar en zonas con vegetación sumergida y poca profundidad, el montaje idóneo para estas fechas es el de clip anti-enganche. Así, se liberará el plomo, y no afectará la acción de pesca y el montaje helicóptero (chod rig) si el fondo es de fango o cieno. El freno del carrete se ha de ajustar un poco más fuerte para que la línea no salga con tanta facilidad, mientras que el peso de los plomos ha de ser el necesario para la distancia a la que pesquemos, ya que un exceso puede perjudicarnos por los enganches o por el fango presente en las zonas poco profundas. El anzuelo ha de ser preferentemente sin muerte por el mismo motivo.
  • Siguiendo con el tema de los montajes, hemos de hacerlos lo más finos y camuflados que podamos, ya que al pescar a tan poca profundidad la visibilidad en estas zonas es un hándicap a tener en cuenta.
  • El uso de boilies con base de papilla de pescado y un alto índice de proteínas va a favorecer una rápida digestión y una conversión más eficiente del cebo en energía. Esto se traduce en un menor tiempo de espera entre picada y picada, y en una respuesta alimenticia más agresiva por parte de la carpa. Cabe recordar que el desgaste que la carpa ha sufrido después de un largo invierno, unido al desgaste propio de la reproducción, favorecerá que busque un alimento con el valor nutritivo más alto que pueda encontrar. De aquí la necesidad de utilizar boilies de la más alta calidad sobre todo en esta época del año.
  • Es preferible utilizar como cebo de anzuelo un boilie de alta visibilidad con una bolsa o salchicha de PVA como único cebado y observar qué ocurre en cuanto al tema de picadas, que cebar con mucha cantidad en una zona determinada y esperar largas horas. Si el puesto no resulta efectivo en un periodo relativamente corto de tiempo, es mejor cambiar de puesto que seguir cebando insistentemente. No obstante, a medida que avance la estación iremos incrementando paulatinamente la cantidad de cebado hasta llegar al final de la freza, momento en que la carpa comerá con vehemencia ya que necesita reponer su agotada reserva de energía que en ese momento está a cero.
  • Por el motivo anterior es mucho mejor tener un equipo ligero que favorezca la movilidad y darle un poco a la pierna. Aunque parezca más aburrido y costoso tener que montar y desmontar continuamente, la recompensa merece con creces este pequeño sobreesfuerzo. Del mismo modo, es mejor poner nuestras cañas en zonas totalmente distintas que meterlas todas en una pequeña área. Así, y a modo de ejemplo, si pescamos con tres cañas pondremos una a la salida de la cola, otra en medio de la recula y otra al principio de la misma, muy próxima a la orilla. No debemos asustarnos si sólo hay un metro escaso de profundidad. Es mucho mejor abarcar distintas masas y estratos de agua que acumular todas nuestras cañas en una zona determinada, ya que en este momento es cuando la carpa puede ser más impredecible.
  • Como equipo auxiliar debemos contar con unos buenos prismáticos para poder observar con claridad el movimiento de la carpa en las reculas y los márgenes del embalse. Es mucho mejor perder un par de horas localizando un puesto con presencia de carpas que perder mucho más tiempo y dinero en un lugar con escasa presencia de ellas.
  • Existe en el mercado un termómetro que podemos atar a nuestra línea y que nos va a indicar la temperatura del agua en cualquier estrato de la misma. Su uso nos revelará las zonas más proclives a tener carpas, sobre todo antes de la freza y justo después de ésta. También podemos encontrar sondas como las de la firma Humminbird que nos señalan la temperatura superficial del agua. Aunque este dato no sea exactamente el que estamos buscando, nos servirá como pista para saber dónde puede estar el lugar que buscamos por las diferencias de temperatura superficiales.
  • Para frenar una carpa que nada imparable hacia un obstáculo o enganche, si tenemos profundidad en nuestra orilla bajaremos la puntera de la caña tan profundamente como podamos en el agua sin perder la tensión de la línea. Si no podemos hacer esto por falta de profundidad, nos moveremos con rapidez en la misma dirección hacia donde está el obstáculo. Esto es, si la carpa va rápidamente a la derecha, intentaremos adelantarla y tiraremos hacia esa dirección, y lo mismo si lo hace hacia la izquierda. Con esto lo que estamos haciendo es engañar a la carpa haciéndola creer que nosotros queremos que vaya hacia ese punto, por lo que normalmente ésta suele cambiar de dirección para evitarlo, saliendo así de la zona problemática. Aunque esto no es una norma escrita, funciona realmente. No pregunten la razón. Puede ser el cambio de ángulo de la línea u otro factor, pero funciona. Las carpas disminuyen la velocidad y se salen del obstáculo, con lo que resulta mucho más fácil girarlas y hacer que vengan hacia la orilla.

Debido al aumento de temperatura durante la primavera, hay una explosión de vida en los embalses y con ella un aumento incesante de alimento natural en forma de larvas, pequeños invertebrados, insectos y semillas. Estos organismos formarán la base principal de su alimentación durante este periodo de tiempo, así que no está de más incluirlos en nuestras mezclas de base si somos nosotros los que fabricamos nuestros propios boilies. Por tanto, es preferible optar por atrayentes y aromas naturales como aceites o extractos de insectos, lombrices, estimuladores del apetito, etc, y no pasarse o sobredosificar nuestros boilies con un exceso de aroma. Lo natural nos dará más peces, y a veces menos puede ser más.

Otro ingrediente que aportará una gran cantidad de proteínas a nuestro mix será la soja. De alto valor proteíco y rica en aceites, presenta un equilibrado balance de aminoácidos esenciales y por cada 100 gr de la misma tenemos 36 gr de proteínas. Asimismo, es una excelente fuente de hidratos de carbono y de fibra dietética que ayuda a reducir el riesgo de enfermedades, y al incluir calcio, hierro y vitaminas B1 y B2, estimula el buen desarrollo y bienestar de huesos y espinas.

Para concluir, queremos hacer mención especial de un detalle que solemos pasar por alto por ser parte intrínseca de nuestra filosofía: el momento del captura y suelta. No dudamos de que todo buen aficionado a nuestra modalidad tiene un gran respeto hacia nuestra querida oponente, y dispone de moqueta de desenganche, sacadera de gran tamaño y demás enseres para no dañar al pez y devolverlo rápidamente al agua.

No obstante, queremos recordar que una vez finalizado el crudo invierno (y sobre todo durante el período de freza) las defensas de la carpa están bajo mínimos y, debido al frenesí reproductivo, muchas presentan infinidad de heridas producidas por el roce contra piedras o el fondo en el momento de las puestas. Es por este motivo que tenemos que intentar en la medida de lo posible mantener el pez el menor tiempo posible fuera del agua, conservarlo húmedo en todo momento y a ser posible utilizar un antiséptico en todas las heridas que le encontremos, se las hayamos producido nosotros durante la lucha o no. El riesgo de muerte del animal es mucho mayor que en otras estaciones del año, sobre todo en especímenes de gran tamaño, por lo que deberemos manipular el pez con sumo cuidado, y tener preparado el antiséptico, la cámara de fotos, la moqueta y todo lo necesario con anterioridad a la picada. Sólo así evitaremos muertes innecesarias.
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  • LA NUEVA ESTACIÓN

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    93 | Jaime - 11/05/2008 @ 15:02:18 (GMT+1)
    Me gusta la pesca de la carpa, los factores y otros concejos voy a ponerlos
    en practica. Otro,todos los que estamos inmersos en esta actividad debemos aplicar la filosofía del captura y suelta.

    Saludos
    Jaime.
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