Predadores
Pescando con todo el arsenal
Última actualización 26/02/2008@10:40:12 GMT+1
Literalmente, junk fishing significaría “pescar con baratijas o trastos viejos”, con objetos o artilugios que pertenecen más al cubo de la basura que a nuestra caja de señuelos. Sin embargo, en el fondo, lo que estas dos palabras pretenden transmitir es la necesidad de pescar con una variedad de cebos y montajes de la forma más versátil posible. El junk fishing consiste en romper los patrones clásicos para la pesca del bass y recurrir a todo lo que sea necesario.
Texto y fotos: Josep Solanes
Michael Iaconelli, quizás gracias a su conocida excentricidad, es el profesional del bass que todo pescador relaciona inmediatamente y con mayor frecuencia con el término junk fishing. Ike es quizás el bass pro que más lo ha popularizado. Sin embargo, él mismo admite que el verdadero maestro, y a quién Ike siempre ha tratado de emular, es Woo Daves, cuya versatilidad frente al agua está fuera de toda duda. Dado su éxito, Daves se ha ganado la reputación de ser el junk fisherman por excelencia, y nos ha demostrado que hay situaciones y momentos de la temporada en que no podemos aferrarnos tozudamente a los patrones, estrategias y señuelos que “siempre” funcionan, porque ser versátil se hace muy necesario, si no imprescindible.
En otros artículos hemos mencionado la importancia de tener un pequeño grupo de señuelos favoritos en los que tengamos gran confianza y que utilizaremos principalmente en nuestras salidas de pesca. En este sentido, Michael y Woo son excepciones que, aunque sólo confirmen la regla, merecen especial consideración a la hora de afrontar ciertas condiciones en la pesca del bass. Por ejemplo, cuando sabemos a ciencia cierta que en una zona determinada hay un grupo de basses que no parecen estar apostados en ningún tipo de cobertura en particular ni a una profundidad determinada, es cuando pescar así da resultados. Localizar esos peces y llegar a clavar alguno puede requerir de la utilización de 5 o 6 técnicas diferentes y 10 o 12 señuelos distintos.
Trabajar un cierto número de señuelos con diversas presentaciones nos permitirá cubrir perfectamente esa zona donde están los peces y, si todo va bien, conseguir alguna picada que nos oriente sobre cuál debe ser nuestro próximo paso. Y de eso trata el junk fishing. Es una estrategia que nos ayuda a encontrar el patrón en el que concentrarnos, y que nos permite seguir pescando con efectividad incluso si no llegamos a dar con ese señuelo y esa presentación que esperamos encontrar y que funcione con consistencia.
En invierno y primavera los peces tienen un comportamiento más estable. En invierno, se encontrarán en áreas específicas a cierta profundidad; en primavera, estarán en aguas poco profundas, prestos a aparearse, desovando o descansando después de la freza. Por consiguiente, siempre sabremos dónde están los peces y podremos aplicar un patrón productivo de acuerdo con su situación. Sin embargo, en verano (e incluso en otoño) pero especialmente en el período inmediatamente posterior a la freza y principios de verano, la situación puede ser totalmente impredecible de un día para otro, y necesitaremos recurrir a un buen número de técnicas y estrategias para seguir capturando peces. En estas condiciones tendremos un gran número de peces en transición o en zonas profundas, sobre todo en pleno verano, que no estarán sujetos a un patrón definido. Éstos se encontrarán mezclados y seguramente más desperdigados. Realizaremos una captura aquí y otra allá, dos peces con un crankbait y un par más con un cangrejo de vinilo.
Olvídate de lo de siempre. Mike Iaconelli piensa que aunque a finales de otoño los peces también son difíciles de ubicar en un patrón de pesca determinado, en esta época del año están en una transición más sistemática y son más predecibles. Sin embargo, Ike cree que justo antes del verano la situación es más complicada. Es cierto que siempre se ha dicho que este período es el más difícil en la pesca del bass y es natural que sea entonces cuando un tipo de pesca como el junk fishing resulte más apropiado. La versatilidad en esta situación de pesca será la clave del éxito. Y para ello hay que dominar muchas técnicas, como lo hacen profesionales de la talla de Denny Brauer, Gary Klein o el propio Woo Daves. Iaconelli ha intentado aprender de estos maestros y encontrar la fórmula de su éxito. Y ésta no es otra que la capacidad de ser muy versátiles, considerando siempre sus puntos fuertes como la base en la que apoyarse para un éxito prolongado y consistente. En la pesca del bass lo que buscamos es ser capaces de capturar peces con regularidad, evitando depender de capturas accidentales o fortuitas -que siempre ocurren, y por esta razón la flexibilidad y capacidad para abandonar nuestras mejores armas cuando las circunstancias lo requieren puede compensar sobradamente el esfuerzo que esto nos exigirá. Muchos pescadores tratan de encontrar un tipo de pesca con el que se sienten cómodos y aplicarlo metódicamente durante toda la jornada. Esta es una estrategia que funcionará en un 60 o 70 por ciento de las ocasiones, pero no siempre. Y debemos preguntarnos cuál deber ser nuestra alternativa en ese momento en que la pesca se hace complicada y nuestra confianza baja. El junk fishing es la respuesta.
Cubre todas las capas de agua. En el Elite 50 en el lago Dardanelle (Arkansas) Iaconelli utilizó con efectividad entre 10 y 12 señuelos diferentes para capturar su cupo de bass. Pescó diferentes zonas con peces que ya habían abandonado los frezaderos y estaban en proceso de recuperación, otros que estaban preparándose para el desove y, finalmente, los que estaban migrando hacia sus residencias de verano. Tres grupos de peces en una zona de más de un kilómetro de radio.
Mike capturó algunos basses que estaban descansando después de la freza -que son los más difíciles- con crankbaits y spinnerbaits, puesto que se trataba de peces suspendidos en medias aguas. Capturó otros basses, los que se preparaban para aparearse, con lombrices de plástico blando y jigs en zonas próximas a coberturas. Los peces que estaban migrando se encontraban, lógicamente, apostados sobre puntales con vegetación sumergida. Para éstos, empleó un montaje estilo Carolina con diversos señuelos de plástico blando. Como vemos, se trata de utilizar diversos señuelos en un mismo área para tener la oportunidad de capturar peces en distintos momentos de su ciclo vital y en diferentes estructuras. Esto implica utilizar cada vez el montaje más apropiado para cada tipo de pez y para cada tipo de orografía.
Habitualmente, un profesional llevará en su barca un promedio de 8 o 10 cañas de diferentes acciones y tamaños, ya montadas para cada tipo de presentación o señuelo, según su peso y la forma en que debe lanzarse cada artificial. Yo normalmente utilizo sólo dos cañas, una de casting y una de spinning, con las que puedo cubrir más o menos una aceptable variedad de situaciones. Sin embargo, para mi caña de spinning llevo dos carretes diferentes con líneas de distinto calibre. En el caso de los profesionales, el junk fishing se practica avanzando lentamente con el motor eléctrico y adaptando la estrategia a distintos objetivos como tocones sumergidos o cambios de nivel según se van alcanzando estos puntos calientes. Iaconelli añade además que en estas condiciones se hace necesario pescar toda la columna de agua, de forma exhaustiva, lo que él consigue con 4 o 6 tipos de caña. Ike tiene montados desde señuelos de superficie para explorar las capas altas, hasta montajes tipo Carolina y Texas para cubrir las profundidades, pasando por crankbaits para pescar a medias aguas. Siendo así, mi versión reducida cuenta con una caña de casting (que también es de flipping) para un montaje Texas con vinilos, y una caña de spinning con un crankbait o spinnerbait. Mi segundo carrete de spinning tiene en su bobina una línea de 8 libras para lanzar señuelos más pequeños y presentaciones finesse. A veces, un carrete con dos bobinas puede darnos también mucho juego. Si somos sigilosos podremos pescar primero las capas altas sin asustar los peces del fondo, y luego repetir el mismo recorrido para pescar las mismas zonas con señuelos que alcancen la parte inferior de la columna de agua. De esta forma no estamos cambiando de caña cada 5 metros. Es cuestión de gustos, pero a mí, como pescador aficionado, me resulta más efectivo y práctico este sistema. Por una parte, puedo concentrarme más en lo que estoy haciendo si no ando cambiando cañas y señuelos continuamente, y por otra parte, doy un respiro a los peces de una zona mientras pesco la otra. Lo más importante es seleccionar bien el señuelo que mejor cubre cada zona y utilizarlo con el equipo adecuado. Esto pasa también por seleccionar señuelos que imiten el tipo de alimento que el bass encontrará en esas aguas en particular, ya sea en superficie, a medias aguas o en el fondo.
Junk fishing significa, esencialmente, cubrir mucha agua con diferentes técnicas y diferentes velocidades de recuperación, combinadas con una selección específica de señuelos acorde con la profundidad y la actitud de los peces. No se trata de concentrarse durante horas en unos árboles sumergidos cerca de un canal en el fondo hasta sacar algún pez de su letargo, sino de prospectar diferentes enclaves uno tras otro. El junk fishing es una técnica que requiere mucha acción, mucha actividad por nuestra parte y una buena dosis de reflexión antes de hacer este o aquel ajuste. Como Mike Iaconelli, a mí me gusta el junk fishing porque exige el máximo de mí mismo y me hace poner en juego todos mis recursos. Y no hay mejor recompensa que un robusto bocazas prendido al final de nuestra línea tras haber estudiado las condiciones y optado por un determinado señuelo, presentado con esta o aquella técnica.