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Última actualización 26/02/2008@10:44:00 GMT+1
El peor de los presagios para los pescadores navarros es ya un hecho. La Consejería de Desarrollo Rural y Medio Ambiente firmó el pasado 5 de febrero la Orden Foral que establece la normativa de pesca en esta comunidad con la prohibición de pescar truchas en la Región Salmonícola Superior en 2008, esto es, los principales cauces trucheros de la región. En total suponen 1.161 kilómetros de ríos, en lo que se establecen excepciones como la de permitir la pesca del salmón en el Bidasoa, y el sábalo y el cangrejo señal en las zonas autorizadas correspondientes. En el resto del territorio (Región Salmonícola Mixta y Región Ciprinícola), la pesca no se modifica ni las especies autorizadas.
Esta drástica medida, con carácter temporal para esta temporada y posiblemente dos más, se ha tomado como consecuencia de la situación de la trucha común en los ríos navarros, y tras la propuesta conjunta presentada por ANAPAM y AEMS-Ríos con Vida en el Consejo de Pesca, en base a los estudios realizados por la Administración donde queda reflejado el descenso poblacional de esta especie. Entre otros datos de dichos estudios, se afirma que la densidad media de las poblaciones de trucha en los puntos del muestreo es de 1.635 ejemplares por hectárea en 2007, cuando el valor mínimo del rango considerado normal es de 2.000 a 4.000 truchas por hectárea. Esto supone un descenso del 23% de efectivos de trucha en los ríos respecto al año anterior.
La prohibición de pesca pretende así recuperar los niveles poblacionales que permitan, a juicio de la Consejería, “volver a su aprovechamiento como recurso pesquero en el menor tiempo posible”.
Como complemento a esta medida excepcional se anuncia también un fuerte incremento en la vigilancia de los ríos, mediante la presentación de un plan para este 2008 que incluye la priorización de los ríos para los 140 efectivos de la Guardería.