Hemeroteca :: 01/02/2008
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Predadores

Un repaso a los más efectivos

Última actualización 23/01/2008@16:02:45 GMT+1
En los días anteriores al nacimiento de los jerkbaits, la mayoría de los muskies eran capturados lanzando o caceando con pececillos vivos. Pero al principio de los años 30, Frank Suick, un pescador de Antigo, zona patatera de Wisconsin, talló con su cuchillo en un trozo de madera una especie de palo de escoba que con los años se convertiría en el padre de los jerkbaits, todo un clásico para la pesca de esócidos: el “Suick Thriller”. Texto y fotos: Jorge Gómez • lunkerangler@gmail.com
La efectividad del jerkbait quedó patente desde el primer momento de su invención, tratándose de prohibir su uso en algunas aguas americanas en beneficio de la población de muskies, al tiempo que pescadores de todos los estados del norte acudían al “Musky Bar”, la taberna de Frank, con la intención de conseguir unos de esos mágicos señuelos capaces de obrar milagros en la difícil pesca del Esox masquinongy. A partir de ahí llegaron nuevos jerkbaits ideados específicamente para la pesca de esócidos, y pronto los pescadores se dieron cuenta del alto potencial de estos señuelos para la captura del lucio común. Si has oído que un lucio lo engulle todo por lo que no precisa una adecuada selección del señuelo, ¡olvídalo! No te ayudará a progresar en tu búsqueda de ese trofeo alargado y con más de 700 dientes. Porque prescindiendo de los esócidos hambrientos en aguas vírgenes, con frecuencia se requieren métodos especializados para conseguir algo de acción por parte de los grandes lucios, y los jerkbaits son perfectos. La disponibilidad de presas fáciles de capturar es determinante a la hora de provocar el ataque del lucio: quieren presas abundantes y que no sean difíciles de atrapar. Sin peligro, los peces presa se mueven tranquilos y con lentitud, pero cuando se sienten amenazados salen disparados para todos los lados. Quizás un jerkbait represente una presa tarada o herida, incapaz de nadar armoniosamente. La evolución errática del señuelo, con bruscos cambios de dirección y velocidad, es especialmente devastadora con los lucios. Para irritar verdaderamente a un lucio y despertar su instinto asesino se idearon los jerkbaits. Si los esócidos se habitúan rápidamente a otros señuelos, aprendiendo a evitarlos (como el movimiento giratorio de la cucharas), no se condicionan tan fácilmente a los jerkbaits, cuya trayectoria quebrada constituye un estímulo demasiado irresistible para un Esox. Tipos de acción. Aunque los jerkbaits casi siempre capturan lucios, llegarás a extraer todo su potencial cuando te familiarices con ellos y aprendas a dominarlos. Bajo el denominador común de “jerkbaits para esócidos” o señuelos que funcionan con golpes de caña (jerks) se engloban varios tipos de señuelos que exhiben acciones diferentes y operan en distintas capas de agua (suspendidos, flotantes y hundidos). Los resultados dependen en gran medida de los conocimientos y participación del pescador. Descubramos las distintas clases de jerkbaits duros para el lucio y cómo obtener el mejor rendimiento posible en su utilización.
  • Divers o jerkbaits profundizadores. Deben ser manejados con prolongados tirones y pausas intercaladas para conseguir que desarrollen al máximo su acción en dientes de sierra, profundizando en diagonal al mover la caña “desde las 3 hasta las 6” y ascendiendo lentamente (los modelos flotantes marcha atrás) como siguiendo el mismo camino que tomó para ganar agua o quedando inmóvil durante la pausa (en los modelos suspendidos). El Suick Bait es el ejemplo típico de jerkbait duro que cuenta con un timón metálico en su parte trasera, cuya función es regular el ángulo con el que penetrará en el agua el “palo de escoba” cada vez que se sacude el puntal de la caña. La pesca con divers es un trabajo agotador pero a menudo ofrece recompensas, aparte de unos brazos y espalda doloridos.
  • Gliders o jerkbaits planeadores. Poseen una acción derecha-izquierda un poco por debajo de la superficie del agua, algo así como pasear al perro de forma subacuática. A diferencia de los divers, los gliders continúan su trayectoria hacia delante una vez ha concluido el tirón. El Eddie Bait o el Salmo Slider son ejemplos típicos, y rinden estupendamente cuando los lucios se hallan en aguas bajas como en determinados momentos de la primavera y el otoño. De cualquier manera, su acción puede ser alterada para poder buscar más abajo y hacer un poco menos arduo su manejo. El secreto consiste en introducir en la panza del jerkbait la cantidad de plomo previamente calculada para convertir el señuelo en un modelo suspendido. Una perforación centrada sin desequilibrar el señuelo respetará su acción original. Si el agujero se efectúa en una posición adelantada se incrementará el movimiento arriba-abajo del señuelo, mientras que si se taladra hacia la parte trasera del señuelo la acción derecha-izquierda será más acentuada.
  • Pullbaits de acción mixta. Con el tremendo avance que han experimentado hoy día los señuelos artificiales, muchos jerkbaits son optimizados para desarrollar una acción mixta con un movimiento en zig-zag en diagonal. Son casi una mezcla de las dos categorías anteriores. Frecuentemente se trata de modelos con flotación neutra o de hundimiento lento. Antes de llegar a pescar correctamente con pullbaits y obtener pleno rendimiento de los mismos, es preciso algo de práctica. Generalmente han de manejarse sustancialmente de manera más lenta y con tirones lentos o más suaves, desplazando el señuelo aproximadamente 60-90 centímetros cada vez. Este tipo de jerkbaits resultan una herramienta excepcional para las aguas con obstáculos subacuáticos, donde pueden mantenerse el tiempo suficiente actuando en la zona de ataque del lucio. Otra consideración a tener en cuenta es que muchos de estos jerkbaits mixtos son cortos y con gran superficie lateral, lo que sirve de ayuda a la hora de seleccionar un artificial que imite a un tipo de presas concreto.
  • Twitchbaits. No son puros jerkbaits porque poseen una oscilación tentadora cuando son recuperados a mayor o menor velocidad, y un jerkbait carece de acción alguna si es recuperado de forma continua. Los pececillos artificiales alargados están provistos de un diminuto babero que les confiere su típica acción bamboleante y capacidad para profundizar. En cualquiera de sus versiones son herramientas muy versátiles y especialmente eficientes en manos expertas. Aunque pueden utilizarse recuperando línea a intervalos con la técnica “mueve y para” (stop and go), a menudo la acción twitching, propinando golpes con el puntal de la caña, es la que consigue mas lucios. Son especialmente productivos el Bomber Long A, Grandma Jerk, el Musky Maina Jake, el Bucher Shallow Raider o el híbrido wobbler-jerkbait Salmo Warrior. Los minnowbaits en versiones articuladas nadan de manera más viva una vez son accionados y tampoco tienen desperdicio cuando los jerkbaits convencionales no producen resultado alguno. Tampoco es mala idea probar con alguno de las modelos suspendidos (quedan inmóviles cuando se detienen en medio de la columna de agua) o hundidos, cuando las aguas están realmente frías.
  • Jerkbaits blandos. Importados de la pesca del bass, puedes ponerlos en juego cuando los lucios están inactivos o perezosos. Los modelos más productivos son los de entre 6 y 9 pulgadas, tomando la precaución de emplear un anzuelo “trampa” en los modelos mayores para no perder demasiadas picadas. Usar un cebo en un color llamativo permitirá que veas como trabajas tu señuelo cuando es tomado por un lucio. A los Esox no les suelen importar los colores vistosos, sino todo lo contrario.
La presentación. Cada jerkbait, según su forma, tamaño y material de construcción (madera o plástico), es diferente. Incluso dentro de un mismo modelo -especialmente los construidos en madera- el comportamiento puede variar sensiblemente. Los de plástico en este sentido se muestran más consistentes. Aparte de eso, la variable realmente importante es la acción (arriba- abajo, de lado a lado, una mezcla de ambas) y si son flotantes, suspendidos o hundidos. Es importante mantener el equipo ordenado y saber de antemano qué hace cada jerkbait para que más allá de marcas (cuya acción a veces es duplicada por diferentes fabricantes) puedas emplearlos como herramientas. Es importante tener bien localizada la zona que alberga los grandes lucios. En caso de que tengas que cubrir agua para localizar la pesca, un twichbait, un crankbait o un spinnerbait son más rápidos que un diver o un glider. Los jerkbaits son efectivos en profundidades entre 0 y 20 pies, pero donde realmente brillan con todo su esplendor es cotas inferiores a los 10 pies. Una vez en un área con acceso a aguas profundas y algas, rocas o troncos que alberguen lucios, el jerkbait es un arma número uno. Incluso en aguas presionadas, hemos llegado a encontrar hasta 8 grandes lucios en una misma ensenada y capturar uno tras otro. En la pesca con jerkbaits una presentación adecuada es vital para garantizar el éxito. La clave es probarlos y experimentar con distintos modelos, así como diferentes movimientos tipo “tira y para” hasta dar con la combinación adecuada que ese día produce: 2 tirones-pausa-3 tirones-pausa, o bien 4 tirones-pausa-5 tirones-pausa. Tirones largos, cortos, suaves, más enérgicos o de menor intensidad acompañados por una pausa que es aprovechada para ir recuperando línea. En general es preciso algo de línea destensada para lograr la mejor acción. Dar con la recuperación adecuada requiere práctica. A veces es durante las pausas (2-5 segundos) cuando se producen los ataques. Pero en realidad pueden tener lugar en cualquier momento, así que el mejor consejo es permanecer alerta. En ocasiones tendrás la sensación de que tu jerkbait no está haciendo demasiado o que su acción no es suficiente, pero mientras lo mantengas en movimiento de vez en cuando los lucios mostrarán interés por él. Muchos de los lucios que persiguen el señuelo hipnotizados por su acción pueden ser capturados. Durante determinados momentos del año el ascenso lento parece ser uno de los factores más importantes a la hora de desencadenar el ataque del lucio, mucho más eficiente en esos momentos que los jerkbaits suspendidos o los de hundimiento lento. Los grandes predadores adoran una buena porción de comida fácil y la acción errática combinada con paradas del artificial vuelve locos a los lucios. Seguro que existen señuelos más cómodos de trabajar que no exigen tanto esfuerzo y concentración al pescador que estos artificiales toscos y poco atractivos, pero en cuestiones de pesca siempre he seguido la máxima de Frank Suik: “Cree en resultados, no en palabras”. En lo que se refiere a jerkbaits tienes un universo por delante prácticamente sin explorar que ya conocen muchos pescadores de Norteamérica o del norte de Europa. Una vez incluyas los jerkbaits en tu arsenal capturarás más lucios, incluidos los grandes ejemplares.
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