El Turia llega a El Rincón prácticamente sin regular, siendo el único embalse existente aguas arriba el del Arquillo de San Blas, cerca de Albarracín. En Teruel recibe el más importante de sus afluentes: el Alfambra, que baja desde la sierra de Gudar tras formar una amplia curva que traiciona al Ebro en favor del Turia. El Alfambra es un río que se enturbia con facilidad, ya que atraviesa tierras secas y áridas que a la menor tormenta embarran sus aguas, y que el Turia mantiene hasta llegar al embalse de Benagéber, ya en Valencia.
Viene siendo habitual que el hablar del Turia y de sus truchas lleve parejo hacerlo de un antes y un ahora, ya que el futuro está por venir y no sabemos lo que nos deparará. Durante gran parte del año el Turia lleva por el Rincón las aguas tomadas. Recuerdo, que hace más de veinte años, frecuentábamos toda la zona de El Rincón de Ademuz, Santa Cruz de Moya y Aras de Alpuente -hoy de los Olmos-. Los “túneles”, las “emes”, la Rinconada, la Olmeda... eran lugares en los que pescar truchas comunes era por entonces lo más normal del mundo. Subíamos desde Valencia y Chulilla, pero antes de hacerlo llamábamos por teléfono a un contacto de Ademuz para que nos informara del estado del río, ya que lo habitual era encontrarlo tomado, y no era cuestión de arriesgar para encontrar el río impescable tras un largo camino de inacabables curvas.
El Turia atraviesa en Ademuz toda la huerta. Es una zona llana, y por este motivo el río parece aquí hecho a medida del pescador de mosca. Largas tablas, pozas entrecortadas por ribazos de piedra y suaves corrientes son su tónica. Luego, ya a partir de Casas Bajas, el Turia vuelve a cobrar fuerza y a hacerse intocable. Pescarlo a mosca en primavera era un placer, máxime si las aguas bajaban claras. Sus truchas, por entonces comunes, se caracterizaban por una coloración muy clara, seguramente debido al tono del agua en las que vivían. A partir de finales de los 70, la población fue a menos de forma alarmante, y pasó a repoblarse con truchas arcoiris. En la actualidad el acotado de El Rincón se mantiene abierto durante todo el año en régimen de intensivo, y es repoblado periódicamente con arcoiris procedentes de la cercana piscifactoría del Ebrón en Torrebaja.
A día de hoy la pesca en el acotado de El Rincón tiene un aliciente, que no es otro que el de poder pescar alguna de sus grandes truchas. Con relativa frecuencia se capturan ejemplares de entre 2 y 4 kilos. Si tengo que ser justo, y aunque mis preferencias piscatorias vayan claramente a favor de las truchas autóctonas, tengo que reconocer que las arcoiris dan mucho más juego que las comunes de repoblación. En el entorno de un río como el Turia, clavar uno de estos truchones es encomendarse a todos los santos, más aún si pescamos a mosca. La sensación de clavar un tronco que casi al instante comienza a desplazarse bajando e intentando hacerse fuerte en las corrientes, o meterse bajo los troncos de los chopos y sauces de las orillas, nos pone en tensión y nunca sabremos como acabará la contienda.
Con y sin muerte. El coto tiene dos tramos bien diferenciados. Pasando el Hostal Domingo, a la salida de Ademuz hacía Torrebaja, hay un desvío a la derecha y atravesamos el río por un puente. El camino se bifurca a la salida del puente en tres. Tanto el de la derecha como el de la izquierda van paralelos al Turia y nos permiten acceder con comodidad en todo su recorrido.
El tramo sin muerte comienza en una represa unos 100 metros aguas arriba del puente. Es un tramo cómodo de pescar, al igual que el con muerte. A su favor tiene el que es el menos pescado, y por ello siempre hay truchas. También por este motivo es fácil que, si el agua baja en condiciones, sea posible pescar a mosca seca. Este tramo tiene varias pozas profundas que conviene pescar desde la orilla, ya que sin ver el fondo el vadeo se hace imposible. A continuación vienen corrientes suaves muy agradables de pescar.
Si optamos por pescar el tramo con muerte podemos dejar el vehículo junto a la represa en las proximidades del puente y bajar pescando, o bien bajar con el coche y dejarlo a la sombra de algún árbol. Continuando el camino llegamos bajo el acueducto de la variante de la N-330 que bordea la población de Ademuz. Tras pasarlo encontramos el “Chiringuito”, una zona con mesas y paelleros, con un coqueto bar en donde es posible comer y sobre todo refrescarse a media mañana. La zona es ideal además para ir con la familia, ya que hay un pequeño parque y una piscina que en verano es muy de agradecer.
En el con muerte será fácil que nos encontremos con otros pescadores, muchos de los cuales pescan con lombriz o cucharilla.
Pesca durante todo el año. A lo largo del año el acotado presenta diferentes caras. La primavera y el otoño pueden ser las mejores épocas para pescarlo. En primavera, y más concretamente hacia mayo, es característico que la superficie del río se llene del algodón que sueltan los chopos de las riberas, y que el agua arrastre cantidad de ova. Ambas cosas molestan a la hora de pescar. La primera por enredarse en la línea y la mosca, y la segunda -además- por cogerse al sedal cuando clavamos una trucha aumentando el peso y el riesgo de perder la pieza. El mayor riesgo en ambas épocas son las tormentas, puesto que son frecuentes en Albarracín y Gúdar, y desde lugares tan lejanos el agua tarda en llegar pero acaba haciéndolo crecida y tomada. El otoño tiene también el inconveniente de que en los días de viento el río se llena de cientos de hojas. Las truchas se desorientan por el arrastre y raro es el lance en el que no se acaba pescando hojas en vez de truchas.
El verano tienen en su contra el aumento de la población en todos los pueblos de El Rincón y de la vecina Teruel. La falta de depuradoras en bastantes de ellos y la escasez de caudal pueden influir en la calidad del agua. Las mejores horas en verano siempre serán las primeras y las últimas del día, en donde la temperatura es más agradable.
La posibilidad de pescar truchas en invierno es otro de los alicientes del coto, que saben apreciar muy bien los aficionados de las vecinas provincias de Cuenca y Teruel. El único inconveniente es entonces la rigurosidad del clima. Aunque nos encontramos en Valencia, las nevadas en Ademuz no son raras, y las heladas tampoco. Estamos en una de las zonas más frías de toda la Comunidad Valenciana, y en muchos días de invierno las temperaturas apenas si sobrepasan los 0º C, por lo que pescar en estas condiciones es bastante duro.
En los diferentes tramos del acotado se posibilitan las modalidades más comunes para la pesca de la trucha. Los amantes del cebo natural pueden practicar esta técnica con lombriz, con la posibilidad de pescar alguna de las anguilas que pueblan también el tramo fruto de las repoblaciones que efectúa la Consellería de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana, puesto que desde la construcción de las presas de Loriguilla y Benagéber las anguilas ya no remontan el Turia hasta estos puntos como antaño. La pesca con mosca va ganando adeptos. Las técnicas más utilizadas son la ninfa y los estrímeres, pero sin dejar de lado la mosca seca cuando el agua baja clara, y sobre todo en el tramo sin muerte, en donde las truchas están menos castigadas y llegan a hacerse al río. Precisamente el color del agua juega a nuestro favor, ya que no es necesario pescar demasiado fino. Incluso, dadas las posibilidades de clavar alguna de las grandes truchas que por encima de los 2 kg pueblan esta aguas, es conveniente no bajar de un 0,20 de terminal, incluso el 0,22 viene bien en más de una ocasión para doblegar a uno de estos ejemplares.
Las amenazas. El Turia recibe en El Rincón a dos de sus afluentes: el Ebrón y el Vallanca o Bohiges. Ambos poseen unas de las pocas poblaciones de trucha común de la C. Valenciana. Los tres ríos sufren en la actualidad los efectos de las garzas, los cormoranes -de los cuales en invierno llega una importante población en busca de alimento-, y por si esto fuese poco, también en los últimos años de los visones americanos escapados de una granja cercana, que han encontrado en estos ríos una fuente importante de sustento. Los pescadores en general y la propia sociedad gestora se han quejado ya a la Consellería de Medio Ambiente, solicitando que se tomen medidas para atajar estos problemas que pueden poner en peligro a las poblaciones de trucha autóctona, siendo la del Vallanca la más amenazada.
Además, desde hace unos años, las extracciones de caolín de los montes próximos originan vertidos que van a parar al Turia enturbiando sus aguas y disminuyendo su calidad. Las quejas tampoco se han hecho de esperar, pero las soluciones todavía no han llegado.
El futuro del Turia en estos parajes puede mejorar bastante con la puesta en funcionamiento de las depuradoras que se están instalando en los pueblos ribereños de Teruel. Si esto fuese así y se consiguiese esta mejoría, a medio o largo plazo podría incluso pensarse en reintroducir en el Turia la trucha autóctona del Vallanca, sin descartar por supuesto que pudiese hacerse de forma totalmente natural al descender éstas al Turia.
DATOS PARA EL PESCADOR
Licencia: Comunidad Valenciana.
Sociedad gestora: S.P. “El Rincón”, de Ademuz
Especies: trucha arcoiris, anguila, alburno y barbo.
Longitud: 4,4 km, dividido en dos tramos iguales con y sin muerte.
- Tramo sin muerte: 2,2 km. (Límite superior: pozo del huevo. Límite inferior: presa de Sargas.)
- Tramo con muerte: 2,2 km. (Límite superior: presa de Sargas. Límite inferior: barranco del Magro.)
Época hábil: todo el año.
Días hábiles y cebos autorizados:
- Tramo sin muerte: todos los días del año. Mosca y cucharilla sin arpón.
- Tramo con muerte: Del 19 de marzo al 31 de agosto: martes, miércoles, sábados, domingos y festivos. Mosca, cucharilla y lombriz. Del 1 de septiembre al 18 de marzo: martes y sábados. Mosca y cucharilla. Miércoles, domingos y festivos. Mosca, cucharilla y lombriz.
Cupo:
- Tramo sin muerte: 0.
- Tramo con muerte: 8 truchas mayores de 19 cm. 10 anguilas.
Pesca de anguila: 10 puestos fijos en caso de riada en los meses de julio, agosto y septiembre.
Expedición de permisos:
- Bar Pitoches. Ademuz. Tf.: 978 78 24 58
- Dirección Territorial de la Conselleria de Territorio y Vivienda. Edif. Prop.
C/ Gregorio Gea 27, 46009 Valencia. Tf.: 96 386 62 59
Precio de los permisos:
- Socios y federados 5,30 euros.
- Resto de pescadores 10,60 euros.
Pases diarios:
- Socios 5.
- Resto de pescadores 20.
Accesos:
- Desde Valencia o Madrid por la A-3 hasta Utiel, para tomar la N-330 hasta Ademuz.
- Desde Cuenca o Teruel por la N-420 hasta la N-330.
- Desde Valencia por la CV-35, por Liria y Chelva hasta la N-330 en Santa Cruz de Moya.
Distancias:
- Valencia por Utiel: 156 km.
- Valencia por Chelva: 131 km.
- Teruel: 44 km.
- Cuenca: 115 km.
- Madrid: 264 km.
Parada y fonda: En Ademuz Casa Domingo, con bar-restaurante y alojamientos. Tf.: 978 78 20 30. Con productos típicos del Rincón: turrones, membrillos, miel, manzanas, embutido y carnes de monte, gachas, migas, paella y repostería. Bar Pitoches (Tf.: 978 78 24 58), y Chiringuito Los Arenales, junto al río. (Tf.: 978 78 50 97).