Hemeroteca :: 01/04/2005
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Pesca de Mar

Montajes flotantes y nuevos conceptos en el surfcasting

Última actualización 01/04/2005@00:00:00 GMT+1
Siempre que se aborda la pesca al surfcasting se parte de la idea de que el plomo ha de reposar en el fondo y el cebo también. Sin embargo, es posible mejorar nuestros bajos de línea para que este último se eleve y parezca más atractivo en medio del agua, o que simplemente se encuentre casi en la superficie. Estos son algunos montajes que pueden servir.
Lo cierto es que el tema que en esta ocasión vamos a abordar se sale de lo que estamos acostumbrados en las revistas y en nuestras costas. La pesca marítima desde costa “a fondo”, como la conocemos tradicionalmente, o surfcasting (el término más técnico o adornado), aunque a buen nivel, no se encuentra tan desarrollada como en otros países europeos donde esta pesca adquiere la magnitud de deporte de masas, admirado, respetado y con una gran repercusión en los medios.

En esta disciplina, que arrastra a un gran número de aficionado españoles, aparte de buscar el fin principal (capturar un buen número de grandes peces) se debe intentar alcanzar el desarrollo y en último término el dominio de todos los aspectos directa o indirectamente relacionados con este mundo. El lance, la confección de bajos de línea, el uso del carrete tanto multiplicador como de bobina fija, conocimiento del material... son la primera línea de batalla del pescador, pero tan importantes como éstos son otros detalles como el dominio de las características de las especies, cuidado y preparación del cebo, nociones de meteorología y de todo lo relacionado con el mar como las mareas, corrientes, etc. Todo esto y mucho más es el arma secreta del pescador de élite. Y por eso el tema de hoy se sale de la norma; porque pasamos del concepto “pesca a fondo” a pesca a medias aguas o pesca en superficie sin cambiar de modalidad, siempre al surfcasting.

Estamos acostumbrados al mismo tipo de aparejo que hace reposar el cebo en el fondo o muy cerca de él. Esto está muy bien para capturar las especies típicas que buscan su alimento en el substrato: dorada, sargo, herrera, lenguado, rayas, lubina, salmonete, breca... De vez en cuando aparece algún rezagado que en principio no debería estar allí como un chicharro, una oblada, un pez ballesta o una boga. Pero no es lo normal.

Elevar la carnada
Las técnicas de las que hablamos requieren un aprendizaje y una experimentación para dominarlas. Será difícil leer este artículo, ir a la playa y obtener los resultados deseados si nunca antes las hemos empleado. Buscamos presentar la carnada en superficie y/o a medias aguas pero siempre bajo la disciplina del surfcasting.

Veremos que esto es de gran importancia en el campo de la competición, cuando las especies de mayor interés sean diferentes a las que estamos habituados. Por ejemplo la playa, un escenario de tanta solera en la pesca. Ya hemos visto en otros artículos cómo en ocasiones nos encontramos el agua llena de peces que moran capas de agua diferentes al fondo, como las lisas boqueando en superficie, las palometas y las lubinas a medias aguas... En ciertos emplazamientos, la pesca de la aguja desde la misma arena es decisiva en los campeonatos, y como todos sabemos, la aguja no profundiza mucho en sus batidas de caza. En otras ocasiones veremos que el sargo, un pez tan de fondo, pica mejor en los anzuelos que están más separados de él. Y hay muchos más ejemplos.

En los fondos de roca, se suele practicar una pesca sencilla y rápida como es la de los lábridos y otros discretos pobladores de este pétreo hábitat. Pero un vistazo bajo las aguas nos revelará la existencia de otras especies que en algunos casos añadirán categoría a nuestra bolsa de pescado. Es el caso de las lisas, las obladas, salpas, bogas, agujas, sargos, chicharros o caballas.

En los puertos, rías, estuarios y otros escenarios similares también este tipo de pesca nos puede deparar gratas jornadas con prácticamente los mismos peces que hemos citado en el apartado anterior y otros como sábalos, lampugas, anjovas, espetones y otros. También hay que recordar recordar al aficionado a la competición que compruebe las bases ya que quizá algunas de las técnicas que repasamos sean válidas en unos concursos pero estén prohibidas en otros.

Hay varias formas de conseguir nuestro objetivo, que es elevar la carnada a la altura deseada, y casi siempre vamos a necesitar un elemento que nos ayude en nuestros propósitos: la perla flotante y el corcho o boya. El montaje empleado será en casi todas las situaciones el paternoster de uno o varios anzuelos y con las derivaciones realizadas con perlas cruzadas o pequeños emerillones rolling bloqueados por pequeñas perlitas.

La pesca vertical al surfcasting
En ocasiones podemos pescar cerca de la superficie sin recurrir a perlas flotantes, para ayudar a cumplir el trabajo de éstas. Lo que buscamos es que el paternoster repose en el fondo lo más vertical posible y eso se consigue cuando el monofilamento de la caña y el carrete viene lo más alto y vertical que podemos.

Imaginemos que pescamos en un puerto, donde nuestro puesto suele estar elevado sobre el nivel del mar y ademas hay cierta profundidad. En este caso, con una pesca media o cercana, la línea caerá verticalmente hasta el fondo y las gametas del paternoster trabajarán a varias alturas. A mayor distancia entre el plomo y nuestra posición, la línea estará más tumbada y las gametas, todas, pescarán en el fondo.

Para este tipo de pesca lo primero que necesitamos es un bajo de línea de una gran longitud, para que las gametas superiores se eleven sobre el fondo pero claro, cuando hablamos de aparejos cuyo “drop” (en el lance, la porción de hilo entre el plomo y la punta de la caña) supera los cuatro metros, el lance se torna muy complicado al no estar acostumbrados a tal longitud. Se puede realizar un backcast o lance de espaldas, muy practicado en Inglaterra, y en cierta manera se facilitan las cosas, pero lo que realmente necesitamos es una caña larga, de cinco metros en adelante. Hoy, por fin, tenemos cañas de esas longitudes que reúnen las características que necesitamos en el surfcasting moderno: ligereza, nervio y potencia, diámetro fino, sensibilidad en la punta, buenas anillas y bien repartidas....
¿Y cómo se podría aumentar la verticalidad o elevar más la punta de la caña para lograr una mayor verticalidad? El soporte donde apoyar la caña es una ayuda adicional. Podemos encontrar trípodes que alcanzan una gran altura, un elemento que debemos emplear en lugares con un firme sólido que no nos permitan el clavado de los típicos soportes individuales. Para las playas, hay soportes, generalmente perfiles de aluminio de una gran longitud, a veces de mas de 1,75 metros. Tanto en el caso del trípode como el del soporte individual, podemos añadir un segundo soporte (aconsejamos el tubular con un pincho de aluminio que acoplaremos al primero para incrementar todavía más la altura). Se podrán unir mediante una brida, por ejemplo, o sin nada ya que igual se da una ocasión en la que la caña esté tan alta que tenemos que bajarla el segundo soporte, y después sacarla soporte para recogerla.

Montajes extensibles
Dada la dificultad existente a la hora de lanzar aparejos de una longitud igual o mayor a la de la caña, podemos recurrir a los montajes extensibles cuando necesitemos algunos metros más de alcance en nuestros lances. Es un montaje que antes de lanzar mide menos que cuando reposa en el fondo. ¿Cómo conseguimos esto? Con un pequeño instrumento que pliegue el aparejo y que lo suelte en el momento de entrar en el agua. El aparato se emplea normalmente para la pesca en fondos rocosos a plomo perdido.

Un ejemplo de montaje sería el siguiente. Tomamos una línea madre del 0,50 y cortamos alrededor de 2 metros de largo. Situamos dos perlas cruzadas centradas, en la mitad, o ajustadas superiormente, es decir, una perla cruzada en mitad de la línea madre, y otra en el extremo superior de esta (cuando hablamos de perla cruzada, el que quiera la puede sustituir por un pequeño emerillón de tipo rolling bloqueado por un par de microperlas).

En este extremo podemos anudar un emerillón crane o rolling para unir el bajo con el hilo del carrete o cualquier otro sistema que usemos habitualmente, como una gaza. Abajo, anudaremos un “instant release”, el ingenio que hemos comentado antes. De aquí al plomo atamos un buen trozo de monofilamento que sirva de línea madre extensible cuando el bajo llegue al agua Podemos elegir un 0,40 o 0,30. Así, con el bajo totalmente desplegado, tenemos capacidad de irnos a 5 metros tranquilamente, y a 7 dependiendo un poco del aparejo, de los anzuelos que pongamos, de la madre extensible... En el ejemplo, el aparejo mide al ser lanzado unos dos metros, una buena longitud para lanzar pero al llegar al agua gracias a este ingenio se despliega, y las gametas pescan a unos cinco metros.
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