Hemeroteca :: 01/10/2004
4/13
Ciprínidos

El encanto de una técnica tradicional

Última actualización 01/10/2004@00:00:00 GMT+1
Afortunada-mente, a día de hoy las poblaciones
de barbos en las aguas de nuestro país son excelentes tanto en cantidad como calidad de los ejemplares. Esto permite que cualquier aficionado pueda probar los encantos de la pesca del barbo a la ova.
Una de las técnicas más tradicionales para la captura del barbo en río en nuestro país es la pesca con ova y flotador en zonas de corriente, que se practica especialmente durante la temporada de freza, pero que es también posible realizar durante el resto del año, aunque lógicamente, debido a la menor concentración de peces en el río, el resultado será un menor número de capturas. La especie que más comunmente se captura con este tipo de pesca es el barbo común, aunque es también posible conseguir pescar algún comizo en las aguas donde estos habitan, principalmente las cuencas de los ríos Tajo y Guadiana.

Lo más habitual es colocar la plomada de tal forma que la ova se arrastre por el fondo, que es donde suele estar situado el barbo, o bien elevando algo la altura del cebo. Lo recomendable suele ser probar diferentes profundidades en el caso de no tener picadas, comenzando siempre por el fondo. También resulta conveniente situar los plomos a una cierta distancia de la ova, para permitir que ésta se desplace por el fondo con naturalidad, arrastrada por la corriente.

La técnica para hacer trabajar nuestro aparejo es aguas abajo, lanzando en perpendicular, a la orilla de enfrente, o al medio del río, si la corriente discurre en esa zona. Puede hacerse bien desde la orilla, en aquellos puntos donde sea posible, o pescando desde dentro del río, para lo cual el uso de vadeadores resulta de mucha utilidad. Los expertos en este tipo de técnica a menudo dejan discurrir su flotador en carreras de más de treinta metros río abajo, que hacen aún más difícil percibir la picada del barbo siendo necesario mantener una atención constante sobre el flotador, clavando al más mínimo desplazamiento del mismo, sea hacia abajo o lateral, ya que a veces el barbo no hunde el flotador sino que lo mueve hacia un lado. Esto suele ocurrir por ejemplo cuando hacemos discurrir nuestro aparejo paralelo a mazos de algas sumergidas, en zonas de profundidad media, que suelen ser uno de los mejores puntos para la pesca a la ova, ya que el barbo a menudo se sitúa allí

Equipo y técnica
El aparejo es muy sencillo. El flotador será convencional, de tipo largo, y unos 5-10 gramos de peso aproximadamente, dependiendo de la cantidad de ova que empleemos. Es importante que dicho flotador sea de un color y diseño llamativos, ya que a menudo pescaremos a considerable distancia, aguas abajo, con lo que será una característica necesaria para percibir la con frecuencia sutil y rápida picada del barbo a la ova, especialmente en las zonas de corriente más fuerte. Por esa misma razón yo prefiero y suelo usar flotadores con antena, que tienen una mayor visibilidad para el pescador. Otra opción son los de tipo boloñesa, de un gramaje similar al mencionado anteriormente.

El sedal a utilizar será un monofilamento de color transparente y natural, ya que normalmente vamos a pescar en aguas claras en las que la ova resulta más efectiva. El diámetro más adecuado y utilizado por los pescadores de barbo a la ova suele ser de unos 0,26 mm de grosor, dependiendo también del tamaño de los barbos presentes en la zona de pesca. También es importante tener en cuenta la fuerza de la corriente en el lugar donde nos situemos, ya que un barbo de tres o cuatro kilos lanzado a toda velocidad aguas abajo desarrolla una potencia enorme, rompiendo a menudo la línea si no es de buena calidad o está dañada en algún punto, así como si usamos monofilamentos demasiado finos. Nunca es recomendable emplear menos de un 0,24, especialmente en zonas con peces de buen tamaño.

Igualmente, cuando clavemos un barbo grande, es importante tener regulado correctamente el freno del carrete, así como manejar la caña de la forma adecuada,para evitar roturas. Y también suele resultar conveniente no olvidar que, aun cuando parezca que finalmente esté vencido su resistencia, al acercarse a la red (instrumento que resulta imprescindible), a no ser que pesquemos desde dentro del río, con vadeador, nos gusten las emociones fuertes y tengamos una considerable habilidad con las manos, para coger al barbo introduciendo un dedo en la boca y otro en las agallas- normalmente suele emprender una o varias carreras cuando siente la proximidad del pescador. Curiosamente, una vez depositado en el suelo de la orilla, después de una larga serie de veloces y potentes carreras y una dura lucha, suele quedarse quieto sobre la misma.

El anzuelo es mejor que sea de pata corta y pico de loro, del número ocho preferiblemente, dependiendo también del tamaño de la hebra de ova que pongamos. Y es muy importante que dicho anzuelo sea de la mejor calidad, ya que en otro caso los barbos, especialmente los ejemplares de buen tamaño, lograrán enderezarlos con considerable facilidad, por la potencia de su carrera.

De todas formas, el pescador que desee iniciarse en esta excitante modalidad deberá acostumbrarse a que un buen número de barbos consigan escaparse, en la mayor parte de los casos al liberarse del anzuelo, ya que a menudo no engullen el cebo, sino que lo succionan, y por ello se enganchan en la mayor parte de los casos de los extremos de la boca. Pero también por rotura de la línea o porque logren doblar el anzuelo, especialmente si no empleamos hilos y anzuelos de buena calidad, y en el primer caso que estén en perfecto estado de conservación.

La caña deberá ser considerablemente potente, pero al mismo tiempo no excesivamente pesada, al ser necesario sujetarla con la mano durante toda la jornada. La longitud más recomendable está entre los cinco y seis metros, para poder controlar a la perfección nuestro aparejo, incluso pescando aguas abajo y a considerable distancia, y poder clavar igualmente los barbos sin problemas, así como trabajarlos, especialmente en el caso de ejemplares de buen tamaño y en zonas de corriente considerable. También resulta conveniente utilizar una caña que no sea excesivamente blanda.

El carrete será potente, dotado de un buen freno, y de un tamaño y peso adecuado a la caña que estemos empleando para que formen un conjunto equilibrado.

En cuanto a la forma de manejarlo, pescando aguas abajo, que es la técnica más habitual, lo más frecuente es dejar libre el pick up de la bobina, sujetando el hilo con una mano, dejándolo que vaya derivando poco a poco, pudiéndose hacer una parada de vez en cuando para mantener el contacto con el aparejo. En este sentido, es importante que la línea no haga eses en el agua, para de esta forma poder clavar con rapidez y efectividad, sin perder picadas.

Los mejores puestos de pesca
Ahora viene la elección del puesto de pesca, hecho que en esta modalidad resulta un aspecto fundamental, del que dependerán en buena medida nuestros resultados.

Las mejores zonas del río son las de corriente media, ni demasiado rápida ni demasiado lenta, siendo recomendable que los pescadores que se inicien en esta modalidad comiencen situándose en zonas con no demasiada velocidad, ya que las picadas suelen ser igualmente bastante rápidas porque el barbo no engulle el cebo, sino que sólo lo succiona (buscando las larvas e insectos acuáticos que se refugian allí, lo que podemos comprobar al recolectarla, abriendo un mazo de la misma), con lo que pueden perder un buen número de peces.

En cuanto a las mejores zonas para pescar barbos con ova durante la época de reproducción del mismo, son normalmente las situados aguas arriba de embalses, a pocos kilómetros de distancia, donde los peces que habitan en el pantano se concentran en la temporada de freza, llegando a producirse concentraciones de miles de barbos en tramos relativamente pequeños del río.

Además, la lucha del barbo en aguas rápidas, una vez clavado, es de una gran potencia, por lo que resulta preferible que el pescador que comienza a practicar esta técnica se sitúe en zonas de corriente media.

Las mejores horas
Otra cuestión importante es el tiempo de pesca, ya que los barbos suelen mostrarse más activos a primeras horas de la mañana y última de la tarde, por lo que suele ser conveniente llegar al río al amanecer para aprovechar dichos momentos de actividad, pescando hasta las once o doce de la mañana, y de nuevo a partir de las cinco de la tarde hasta el anochecer.

De todas formas, como en la pesca no hay muchas reglas fijas, tampoco en la del barbo a la ova las hay, y es perfectamente posible que obtengamos el mayor número de picadas en las horas centrales del día, sobre todo pescando en zonas de corriente considerable.

Para terminar, recordar al pescador que es importante devolver al agua los barbos que pesquemos, especialmente durante la época de freza, ya que los peces están cumpliendo unas tareas reproductoras que no deben ser interrumpidas. Por otra parte, la presencia de un gran número de peces en pocos kilómetros de río puede llegar a darnos una sensación engañosa de abundancia, ya que a menudo lo que estamos viendo son todos los barbos que habitan en un embalse -a menudo de gran tamaño- o en una amplia zona de río, concentrados en un pequeño tramo del mismo.

Por ello no debemos aprovechar el gran número de barbos presentes en el río y la relativa facilidad de capturarlos para llevarnos un saco de peces a casa, ya que, además, el barbo no se caracteriza especialmente por la elevada calidad de su carne, siendo recomendable como máximo traernos un pez para probarlo, en el caso de desear hacerlo, pero evitando las matanzas indiscriminadas de peces que por desgracia todavía se siguen produciendo en bastantes de nuestros ríos, y que hacen que la calidad y cantidad de pesca disminuya, pudiéndonos privar del disfrute de unas excitantes e inolvidables jornadas pescando barbos a la ova.
4/13
Comparte esta noticia  
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (5)   No(2)

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • Barbos a la ova

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    410 | gregorio cuerda garc - 02/04/2010 @ 23:13:31 (GMT+1)
    Soy un gran aficionado a toda clase de pesca , pero sobretodo a la de ciprinidos , carpa y barbo.

    Y como ahora nos hacercamos a la freza , me gustaria que me explicaran como poner la ova en el azuelo . Gracias
  • Comenta esta noticia



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoPesca.com, web oficial de Trofeo Pesca, todo el mundo de la pesca a tu alcance
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
    • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.