Predadores
Guía de
localización
en primavera
Última actualización 01/04/2004@00:00:00 GMT+1
La estación floral es una época mágica para la pesca del black bass. En ella, nuestro protagonista pasa por muchas fases de su ciclo biológico en un breve pero intenso periodo de tiempo. Localizar, tentar y capturar, puede ser fácil o muy difícil según el momento y las condiciones en las que nos encontremos. He aquí un útil guía para reconocer cada una de estas situaciones y sacarles el máximo rendimiento.
Uno de los errores que los aficionados al bass cometemos con mayor frecuencia es utilizar los patrones o pistas que descubrimos durante una jornada de pesca menos de lo que podríamos. Tenemos una tendencia natural a malinterpretar esas “señales” y perdemos así poco a poco el contacto con los peces. Por ejemplo, un aficionado pesca un grupo de ramas sumergidas y consigue en esa bella postura una buena picada con un pez artificial de color naranja. Nuestra primera reacción es pensar que ese color, señuelo o quizás técnica es la clave del día, aquello que desean los peces esa jornada. A continuación nos disponemos -con toda nuestra energía- a machacar literalmente con esta presentación todas las ramas del río o embalse. Creemos haber encontrado la clave, lo que llaman un patrón, y pensamos repetirlo en otra postura idéntica, consiguiendo así los mismos resultados. No hay duda de que ese pescador ha encontrado algo, desde luego, pero es tan sólo parte de la ecuación, la punta del iceberg. Si no es capaz de tener una idea un poco más global de lo que pasa en el agua y sobre todo al bass, casi seguro desaprovechara muchas oportunidades que ese primer pez le brindó.
El primer paso para evitar esta reacción tan típica es preguntarse: ¿Qué está haciendo allí el bass? ¿En qué fase de su ciclo biológico se encuentra? ¿Proporciona alguna información el lugar donde hemos encontrado ese pez?
Lógicamente todas estas preguntas son imposibles de responder tan sólo con la primera captura del día, pero este breve y sencillo ejercicio nos ayudará a afianzar nuestra búsqueda y, aunque sea el único pez que capturemos en toda la jornada, habréis aprendido muchísimo más que del primer modo y os servirá seguro en vuestras próximas salidas de pesca.
Temperatura y actividad
En primavera el bass pasa por muchas fases de su ciclo biológico. En realidad es la estación del año más trepidante en cuanto a acontecimientos para esta especie, por lo que es bastante difícil a veces para el pescador saber en qué momento se encuentra.
Un buen truco, tan útil como poco utilizado en nuestro país por los aficionados, es prestar atención a la temperatura de la superficie del agua o de las orillas durante la acción de pesca. Es precisamente allí donde el bass pasará la mayor parte del tiempo en esta estación, por lo que no es nada descabellado si pensamos que es un animal de sangre fría (que regula su actividad y metabolismo con la temperatura del líquido elemento en el que se encuentra) tener ésta muy en cuenta en nuestra búsqueda.
Quizás a alguien le parezca demasiado científico tomarle la temperatura al agua para pescar, sobre todo si se hace desde orilla, pero si comparáis el precio de un termómetro con el de las líneas, cañas, carretes que empleáis para la pesca del bass, no creo que parezca demasiado excesivo. Las embarcaciones modernas suelen tener este dato incorporado en sus relojes y no es por casualidad ni curiosidad científica. Los profesionales americanos tienen este detalle siempre muy en cuenta y comprueban su lectura continuamente.
Para las embarcaciones pequeñas, neumáticas o para pescar desde orilla, un termómetro especial para piscinas es realmente útil y se puede conseguir fácilmente y a bajo precio en cualquier ferretería, tienda de bricolaje o grandes superficies.