Noticias
Conservación
Última actualización 01/04/2004@00:00:00 GMT+1
El censo que anualmente se realiza en los ríos navarros para controlar las poblaciones trucheras ha vuelto a evidenciar que año a año quedan menos ejemplares. El correspondiente al año 2003 dio como resultado unos valores de 2.632 truchas por hectárea, lo que supone un descenso del 13% respecto a la campaña anterior.
El estudio, realizado por al empresa Gestión Ambiental Viveros y Repoblaciones a petición del departamento de Medio Ambiente, destaca el alarmante descenso de alevines (1.034 por hectárea), de juveniles (1.353) y un ligero repunte de la trucha adulta. Sólo en 12 de los puntos donde se realizó el conteo la cifra de alevines era superior a los valores considerados de referencia. Como consecuencia, los pronósticos para los tres años auguran un descenso de juveniles y adultos, ya que, aunque en los próximos años suba el número de individuos recién nacidos, el nivel de reclutamiento (truchas que se incorporan a la talla y edad reproductora) seguirá siendo escaso.