Pesca de Mar
Predadores de agua salada
Última actualización 01/01/2006@00:00:00 GMT+1
Obviando el hecho de que el tamaño de un pez no resta puntos a su categoría de depredador, cuando hablamos de lance ligero nuestro pensamiento parece evocar a los animales que ocupan posiciones de supremacia dentro de la cadena trófica. Barracudas, anjovas, palometones, bonitos, lubinas, bailas y serviolas representan a nuestro modo de ver, por abundancia, idoneidad para su pesca con señuelos, presencia en nuestras aguas y comportamiento deportivo, las siete grandes especies para pescar a spinning en nuestro país. En las siguientes páginas analizamos cada una de ellas.
Antes de nada procede hacer una declaración de intenciones. Esto no pretende ser un ensayo de ictiología ni un escrito de biología marina. El cuánto miden, cuánto pueden pesar, cuántos dientes tienen en la mandíbula superior, cuál es la fórmula de las aletas y si los huevos forman parte del plancton o se los comen las gaviotas, es una cuestión que no abordaremos y en cualquier caso, existen obras concienzudas y rigurosas que abordan la materia de manera erudita y eficiente. Hacer un breve retrato-robot de cada una y enumerar sus maneras de comportarse con respecto a nuestra pesca es cosa distinta. En este sentido, es preciso advertir que no todas las especies reseñadas están igual de presentes en las aguas de nuestro país. De las siete, los pescadores del Cantábrico salen mal parados al disponer solamente de manera real y en circunstancias normales de lubinas, bonitos y ocasionalmente bailas. El resto de ámbitos costeros de la piel de toro (incluyendo el archipiélago canario) gozan en mayor o menor medida de la totalidad de especies, y su pesca con señuelos se ve únicamente condicionada por las circunstancias ecológicas de cada lugar y de cada temporada.