Hemeroteca :: 01/01/2007
11/13
Mi rincón favorito

Un clásico en el río Esla

Última actualización 01/01/2007@00:00:00 GMT+1
Gradefes es uno de esos cotos que no deja indiferente al pescador que lo visita. Puede ofrecer buenas jornadas de pesca con abundancia de capturas, pero también darnos su peor cara y no ser capaces de ver una sola pintona en todo el día. Por ello tiene un buen número de defensores, pero también muchos detractores. En cualquier caso, personalmente considero que estamos ante el mejor acotado del río Esla y uno de los escogidos de la provincia de León. Aunque es incuestionable que ha visto diezmada su población truchera y, principalmente, el tamaño de las mismas, sigue contando con una buena abundancia de truchas. Conozcámoslo a fondo.
Gradefes está ubicado en el curso medio del río Esla. Es un coto muy uniforme, en el cual abundan las grandes y anchas tablas de aguas lentas, aunque también cuenta con aguas movidas de menos profundidad y zonas estrechas en las que predominan las corrientes de mediano y pequeño tamaño. El acotado, en su límite inferior, empieza en el puente de la localidad que da nombre al coto. En este tramo inferior encontraremos esas tablas de aguas lentas, alternándose con algún cabecero de aguas movidas. En muchos puntos podremos pescar desde ambas márgenes, siendo las orillas especialmente productivas, principalmente aquellos puntos con abundante vegetación o pequeños ramales apartados del cauce principal. Aproximadamente un kilómetro aguas arriba del límite inferior nos encontramos con uno de los dos saltos de agua o puertos de cemento que tiene el coto. Ambos puertos se construyeron con la finalidad de coger agua para riego, y la caída del primero es un punto en el que siempre suelen capturarse truchas, aun cuando no veamos mucha actividad en las mismas. Justo en esta caída se forman dos pequeños ramales, ricos en corrientes, que al volver a juntarse forman un pozo profundo de aguas lentas en el que podremos encontrar alguno de los grandes ejemplares que aún tiene Gradefes.

Aguas arriba del salto de agua tenemos una larga y bonita tabla de aguas lentas con cantidad de truchas. Ambas orillas suelen ser productivas. Es pues muy recomendable pescar al agua estas zonas de orilla, ya que son muy ricas en vegetación y a buen seguro que guardarán truchas. Exceptuando las orillas, el resto de la tabla es mejor pescarla cuando veamos actividad en superficie.

Más arriba llegamos a una zona donde el río se estrecha un poco, con un cabecero muy apropiado para pescar cuando aún no se haya producido la eclosión. Llegamos así a un pozo profundo cuyo tiro principal de agua discurre por la margen izquierda, justo en la localidad de Sahechores. Desde la margen izquierda será muy complicado pescar, pues la orilla está muy elevada y tiene un difícil acceso. Será la margen derecha la mejor para intentar engañar alguna pintona. Es un pozo con bastante trucha, muy adecuado para pescar a mosca en superficie cuando las condiciones de caudal nos permitan adentrarnos lo suficiente en el agua. La entrada de este pozo es una corriente muy suave, en la cual suelen ponerse las truchas con frecuencia. Si se tiene la suerte de estar en este punto un día que las truchas estén activas, no hará falta moverse mucho para pasar una divertida jornada de pesca. A continuación hay una zona de corriente, de unos 200 metros aproximadamente, adecuada cuando el río Esla está bajo. De lo contrario, poco podremos aprovechar excepto las orillas.

Llegamos a otro de los puntos calientes del coto: la tabla en la que desemboca el aliviadero de la minicentral de Sahechores. Muy buena y con abundantes truchas. Pescable en toda su extensión con el río bajo, y muy pescable por la margen derecha cuando el Esla está muy alto de nivel. Recientemente se han realizado unas obras a la salida del canal, estropeando algo la tabla, pero en cualquier caso sigue siendo uno de los puntos de referencia del coto por su abundancia de truchas. Desde la desembocadura del canal hacia arriba y hasta la caída del segundo puerto de cemento, denominado Puerto de las Monjas, tenemos un tramo en el cual ambas orillas son muy productivas. Antes de la caída del salto de agua hay dos pequeños brazos de río, igualmente productivos y muy bonitos de pescar. Pero el mejor punto de esta zona es la caída del puerto. Es una zona profunda y guarda muchas truchas. A poco que acompañe la suerte es un punto en el que podemos sacar un buen número de pintonas sin prácticamente mover los pies.

La tabla de aguas lentas que hay encima de este puerto también es una zona a tener en cuenta: es profunda, con abundante vegetación y suele guardar truchas. Se pesca principalmente desde la margen derecha y tiene un bonito cabecero. Aguas arriba de éste hay un pequeño pozo cuya rasera o descolgadero siempre suele tener alguna trucha cebándose. Es una zona de aguas lentas y si vemos algún ejemplar mostrando signos de actividad en superficie tendremos que avanzar muy despacio, pues aquí las truchas suelen espantarse con cierta facilidad.

Lo mejor del coto
Un poco más arriba el río gira casi 90o a la izquierda. Veremos, en la margen izquierda, los restos de un antiguo puente de hierro. Desde este punto hasta aproximadamente 400 metros aguas arriba se encuentra una de las zonas que más me gusta pescar del coto. En este punto predominan las corrientes de poca profundidad y serán muchos los cabeceros, orillas con poco caudal, remansos, etc en los cuales podemos tentar a las pintonas. Es una zona muy adecuada, tanto para aquellos momentos en que las truchas estén cebándose como para cuando no veamos mucha actividad en superficie.

Una vez que termina esta zona de corrientes, el Esla vuelve a mostrarnos su típica cara con la sucesión de tablas anchas de aguas lentas, todas ellas con presencia de truchas. Principalmente debemos pescar subiendo por la margen derecha. Llegamos así a una de las mejores zonas del coto: los ganchos del límite superior. Son dos brazos de río, estrechos, y muy abundantes en corrientes y cabeceros de aguas movidas, alternados con pequeños pozos. Zona muy divertida de pescar, con una más que aceptable abundancia de truchas. Si las pintonas están por colaborar, el pescador que se encuentre en estos ganchos a buen seguro que se podrá divertir mucho. Personalmente también la considero una de las mejores zonas del coto.

En el punto en que se separan ambos ganchos encontramos la tabla donde finaliza el coto. Otro pozo de aguas profundas y lentas, pero muy productivo, especialmente cuando las truchas están activas en superficie. A muchas zonas de la tabla no seremos capaces de llegar, y es precisamente en esos puntos donde veremos mayor actividad en las truchas. Ellas saben bien dónde tienen que cebarse. Un bonito cabecero de aguas movidas nos marca el final de nuestro recorrido por el acotado.

Tres temporadas en una
La temporada de pesca de Gradefes abarca desde principios de abril hasta mediados de octubre. En cualquier caso, podemos decir que dependiendo de la fecha y del nivel de agua, encontraremos tres temporadas en una. Es de sobra conocido que el río Esla está regulado por el pantano de Riaño, el cual realiza sueltas de agua, con el riego como principal objetivo, desde principios de mayo hasta principios de septiembre. Este hecho marcará, sin duda, cuál será la mejor época para pescar el coto.

A principio de temporada, generalmente encontraremos el río muy bien de caudal. En cambio, en estos inicios de campaña, las truchas no suelen estar muy activas y será poco el tiempo que puedan mostrar cierta actividad, con lo cual pasaremos muchas horas sin ver signos de actividad o incluso no verla en toda la jornada.

Llegados los mejores meses para pescar (junio, julio y agosto) el pantano de Riaño ya ha abierto sus compuertas, y nos encontraremos un caudal elevado y el agua muy fría. Cada año parece que sueltan más cantidad, lo cual dificulta mucho la pesca. Las truchas, con esa cantidad de agua, no mostrarán mucha actividad, las eclosiones no serán muy abundantes y el pescador tendrá serias dificultades de acceder a muchos puntos del coto. El número de lugares en los que podemos pescar, pues, se verá muy reducido. En esta época la mejor opción es buscar aquellas tablas a las que podamos entrar y esperar el momento de la eclosión, si es que se produce. Otra posibilidad es buscar aquellas zonas de orilla, remansos, etc, donde la fuerza de la corriente dé un respiro a las truchas y donde podamos encontrar algún ejemplar con ganas de coger nuestras moscas, pero para ello no quedará más remedio que trabajar el coto y andar.

A principios de septiembre, más o menos, termina la época de riego y el pantano cierra sus compuertas, quedando el río en unas condiciones inmejorables. Ya podremos acceder a muchas zonas del coto, y las eclosiones serán más abundantes en cantidad y tiempo de duración de las mismas. Consecuentemente, la actividad de las truchas será mucho mayor. Muchas de ellas, debido a las difíciles condiciones de pesca de los meses precedentes, estarán tranquilas y apenas habrán visto moscas y cucharillas, con lo cual será más fácil engañarlas. Septiembre y octubre son pues la mejor época del coto con diferencia, y tendremos la posibilidad de disfrutar de jornadas de pesca verdaderamente divertidas. Es en esta época cuando el coto nos ofrece su verdadero potencial.

Abundancia de truchas,
no de tamaño

Gradefes cuenta con una buena abundancia de truchas. Muchos pescadores que lo visiten en su peor época (cuando el pantano de Riaño abre sus compuertas) pueden marcharse convencidos de la escasez de pintonas. En base a lo que se puede ver en esos meses, no les faltará razón, pues como ya hemos comentado las truchas apenas se dejarán ver y puede que no muestren signos de actividad en superficie en toda la jornada. Pero la realidad es que Gradefes tiene muchas truchas. En las últimas temporadas lo he pescado en varias ocasiones en septiembre y octubre, y en todas ellas he capturado ejemplares, con algunas jornadas especialmente pródigas en capturas.

La única cuestión es pescar el coto en su mejor época, o bien, si lo pescamos cuando el pantano está abierto o a principios de temporada, tener la suerte de hacerlo uno de los pocos días en que las truchas, pese a las condiciones adversas, se muestren especialmente activas. Lo que sí es cierto es que el tamaño medio de las truchas, como en el resto de la provincia de León, ha bajado considerablemente. Hace años Gradefes era uno de los cotos en los que podíamos conseguir ejemplares superiores al kilo sin mucha dificultad. Actualmente, aunque los tiene, no es frecuente cruzarse con truchas superiores al medio kilo de peso. La media está en torno a los 27-30 cm que, para los tiempos que corren, es más que aceptable.

Un aspecto muy positivo del coto es que las truchas están repartidas por todo el coto. Aunque, lógicamente, hay puntos que cuentan con una mayor abundancia, lo cierto es que a lo largo de todo su recorrido encontraremos posibilidades de realizar capturas.
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