Este evento, de gran relevancia internacional, aglutina pescadores de todo el mundo, y es patrocinado y promovido por las mejores marcas del sector y por editoriales dedicadas exclusivamente al carpfishing, como Angling Publications. La participación por primera vez de pescadores españoles es un hecho histórico y por ello hemos considerado oportuno dar a conocer su experiencia.
Antes de empezar, contadnos un poco quién o qué es Passion Carp.
(Gonzalo Gil) Passion Carp es una asociación española de carpfishing con el objetivo principal de promover la práctica de esta modalidad en nuestro país. Está formada por pescadores madrileños, castellanoleoneses, extremeños y aragoneses, y fruto de la amistad que nos une compartimos nuestros conocimientos y experiencias a través de nuestra web (
www.passioncarp.es). Estamos muy orgullosos de pertenecer a la asociación, pues en ella hemos encontrado a verdaderos amigos que comparten nuestra misma filosofía de pesca.
¿Cómo se os ocurrió ir al campeonato del mundo?
(G.G.) Desde que comenzamos nuestra andadura en esta modalidad de pesca siempre habíamos seguido con atención los campeonatos de carpfishing que anualmente se celebran. Se denominan WWC (World Carp Classic) y reúnen a los pescadores más prestigiosos de carpfishing de todo el mundo. A principios de año, mientras compartíamos una jornada de barbos en el río Guadiana, salió la conversación de que este año se celebraba en nuestro país vecino, Francia, y más aún, en el lago francés por excelencia, el Lac D’Orient. Empezamos a soñar con lo que significaría poder estar allí y disfrutar de un evento de esas características. La ilusión nos invadió en torno a la idea de que España no podía faltar a un campeonato así y de que era hora de que todos supieran que aquí amamos este deporte.
¿Fueron más españoles a dicho evento?(David Molina) Sí, y lo decimos con gran satisfacción. Amigos nuestros del club WebCarp (Miguel Martín y Jorge Sánchez Tapias) y del club EspaCarp (Emilio Alarcón y Oscar Millán) decidieron vivir junto a nosotros está increíble experiencia. Era la primera vez que pescadores españoles asistían al evento y la noticia fue recibida con gran expectación. Nuestra bandera ondeó en lo alto el día previo al sorteo, siendo observada y fotografiada por participantes y organizadores. Las tres parejas nos mantuvimos unidas hasta el comienzo del campeonato, ¡éramos un equipo!
Hablemos de planificación, ¿dónde buscasteis información sobre D´Orient?, ¿cómo preparasteis el viaje?
(G.G.) Dos meses antes del inicio del campeonato empezamos a buscar información sobre el lago en diversos medios, pero la información esencial la obtuvimos de dos amigos personales: Daniel Calleja y Braulio Crespo. Daniel nos facilitó bastante información sobre la pesca en los lagos franceses, ya que vivió en Francia durante bastante tiempo. Braulio Crespo es conocido fuera de nuestro país por pescadores franceses e ingleses que frecuentan las aguas de Ribarroja y gracias a él obtuvimos información importante sobre sesiones recientes de pesca en el propio lago del campeonato.
Por otro lado, gracias a la adquisición de los últimos ejemplares de las revistas inglesas Carp World e International Carper, encontramos reportajes muy detallados sobre el evento y sesiones de pesca vividas en D´Orient.
Además, es importante destacar que en todo momento un foro abierto en Internet por la organización respondía a las dudas de los participantes. Esto nos fue muy útil para informarnos de detalles (actividad de los cangrejos, ecosistema de la zona, nivel y temperatura del agua, actividades de los peces según temporales...) que sólo se saben si pescas allí frecuentemente.
Esta labor nos llevó bastante tiempo, pero lo que nos dio verdaderos quebraderos de cabeza fue solucionar con la organización el papeleo para el uso de embarcación. Todo pescador que usara embarcación durante el campeonato debía cumplir con las leyes náuticas francesas, tales como seguro de accidente, equipamiento completo... En fin, un gasto añadido a la inscripción que te hace ver que no vas a participar en una concentración cualquiera, sino en un evento mundial donde se deben atar todos los cabos para una correcta organización.
Una vez allí, ¿se notó diferencia a nivel organizativo y profesional con respecto al carpfishing que se hace aquí o no estamos tan lejos como pueda parecer?
(D.M.) ¡Sabíamos que nos ibas a hacer esta pregunta! Pues bien, te contaremos la cara y la cruz de lo que hemos vivido allí en cuanto a la organización se refiere.
La cara fue que existe un espacio amplio y cómodo reservado a los participantes para vivir las horas previas al evento. Allí pudimos montar la bivvy para descansar, además de tener el coche al lado para nuestra seguridad.
También en el checkpoint, en donde se nos recibió en perfecto castellano por una de las azafatas de la organización. No tuvimos ningún problema en el intercambio de papeleo y en menos de diez minutos nos entregaron nuestra acreditación. Mientras, en el checking de embarcaciones, se obligaba a todos los participantes a hinchar las barcas y se revisaba el equipamiento obligatorio. Se demostró seriedad en este aspecto.
Destacar que el hall estaba perfectamente acondicionado para albergar a la multitud de participantes que asistimos. Era una gran carpa decorada con banderas de los países participantes, el listado de los asistentes, los cheques objeto de premios y carteles de las revistas patrocinadoras. Multitud de mesas bien distribuidas nos acogieron en la cena de gala, y disfrutamos de un ambiente cargado de entusiasmo y expectación. Por último, mencionar el trato de los jueces (marshalls), exquisito durante todo el campeonato. Te informaban al momento de las últimas novedades (capturas realizadas, perdidas, clasificaciones...), te recogían la basura que ibas acumulando, te proveían de líquido si lo necesitabas... en fin, muy buen trato.
Por contra, no podemos dejar de criticar que, una vez sorteados los puestos, tenías que buscarte la vida tú solo. No sabíamos cómo llegar al puesto. Nos dijeron que estaba indicada la zona de acceso, pero no cómo llegar a ella. Tomamos el coche y empezamos a investigar. Nos cruzamos por la carretera con nuestros amigos de EspaCarp que venían indignados porque no encontraban el sitio. En fin, una desorganización absoluta. Con lo fácil que hubiera sido que un coche-patrulla nos hubiera guiado a los 12 coches que formábamos cada zona.
Conseguimos dar con el sitio callejeando por un pueblo. Todos los accesos al lago estaban cerrados y los coches estaban en doble fila sin saber a dónde ir. Un auténtico caos. Al cabo de una hora nos abrieron las puertas de acceso a la carretera que rodea al lago, accedimos y descubrimos que desde dónde dejamos el coche hasta el puesto había un bosque sin camino. Nadie daba crédito a la situación de los puestos. Buscando soluciones decidimos dejar el coche en mitad de una represa del lago, bajar por la misma y, dado que no había agua en las orillas de los extremos de la presa, bajar los bártulos al puesto viaje a viaje. El coche de seguridad del lago nos avisaba cada 30 minutos de que debíamos llevarnos inmediatamente el coche, que no podía estar allí. En definitiva, el campeonato empezaba a las 15 h y nosotros tiramos nuestra primera caña a las 21 h. No podíamos creer lo que estaba pasando.
A raíz de este caos, muchos puestos no se completaron en el campeonato debido a que el uso de embarcación era opcional y en nuestro caso se hizo obligatorio para acceder al puesto. Prueba de ello es que nosotros no tuvimos vecinos en el puesto de la derecha.
En definitiva, un balance más malo que bueno en cuanto a organización se refiere.
Hablemos de la competición: duración, normativas, número de participantes y de cuántos países, firmas colaboradoras...
(G.G.) La competición comenzó el lunes 11 de septiembre a las 15 h y finalizó el sábado 16 a las 9 h. Fueron 90 horas seguidas de carpfishing, donde estaba permitida la acampada, el uso de tres cañas por pescador, la pesca nocturna, la navegación, el cebado, etc. En definitiva, el código deontológico del carpfishing que desgraciadamente no podemos disfrutar en nuestra tierra.
El número oficial de participantes fue de 334, 167 parejas. Posteriormente nos dimos cuenta de que algunos puestos vacíos dejaban el número en alguna pareja menos.
Los participantes provenían de América (EEUU) y de Europa (Inglaterra, Letonia, Holanda, Lituania, Eslovaquia, Polonia, Francia, Alemania, Bélgica, República Checa, Austria, Bulgaria, Hungría, Italia, Escocia, Gales y España). En definitiva, 22 países a pie de cañón.
JRC fue la patrocinadora oficial del evento, junto a las revistas CarpWorld e International Carper. Luego, había un esponsor por cada sección o zona en que se dividió el lago, con firmas como GB Baits, Dynamite Baits, IndyLine, Carps Cabin o Alien Baits. Había premios para el ganador de cada sección y premios globales para la captura del primer pez, la mejor dama, la captura de mayor tamaño y la suma total de peces (kg) por pareja. En total había 75.000 euros en premios.
A todos los participantes se nos entregó una moqueta de desenganche de JRC con el logotipo del WCC impreso sobre ella.
Comienza el concurso. ¿Ya teníais la estrategia estudiada o esperasteis hasta ver vuestro puesto para decidir qué hacer?
(D.M.) Como hemos comentado antes, tanto Daniel como Braulio nos dieron una serie de consejos sobre el cebo a emplear en el campeonato. Nos hablaron del ecosistema acuático, que estaba poblado de moluscos y cangrejos, y que cualquier intento de pescar con boilie podía ser poco efectivo. No obstante, nuestra estrategia tomó una doble vía: una conservadora, siguiendo los consejos de nuestros amigos, y otra vía más arriesgada en la que apostamos por engodos y boilies de sabores muy naturales. Nuestros amigos Javier y César de El Gran Barbo, tienda oficial de la marca Prologic en España, se volcaron con nosotros en esta estrategia y nos proporcionaron todos y cada uno de los productos que les pedimos.
La estrategia que finalmente empleamos consistió en marcar tres zonas mediante boyas marcadoras una vez sondeado el escenario y elegida una profundidad de 6-8 m sobre suelo duro que conseguíamos a 250 m de la orilla. La boya central sería compartida por ambos, mientras que las otras dos boyas marcarían la zona propia de cada uno. El cebado fue uniforme para ambos, decantándonos por una mezcla potencialmente natural y de rápida atracción: varios kilos de engodo de crustáceo con semillas cocidas (maíz, mapple, chufa, trigo...) y potenciado con Red Venom. Por otro lado, repartimos por cada cebadero boilies troceados de 20 mm y boilies enteros de 16 mm de sabores Bio Red y crustáceo remojados en sus aceites. Conociendo el cebo natural que las carpas encuentran en esas aguas, consideramos que eran los sabores más apropiados.
El cebado fue intenso el primer día, para ir recebando los siguientes días con el engodo citado y semillas bien cocidas. La ausencia de picadas nos hizo cambiar la estrategia de forma rotunda, y acabamos pescando con los propios moluscos de la zona y no a 250 m, sino a diferentes distancias para atar todos los cabos. Se prohibía el uso de cebo vivo, por lo que matábamos al molusco antes de emplearlo como cebo. Probamos infinidad de montajes, sacamos las líneas hasta lo que daba de sí el carrete, buscamos calvas con la sonda a más de 300 m de la orilla, usábamos el PVA como el que usa el teléfono móvil... El problema fue que el pez no se movió por nuestro escenario.
¿Cómo van pasando los días y produciéndose las capturas?
(G.G.) Nada más levantarnos la mañana del martes, buscamos a los jueces y les preguntamos qué había ocurrido la primera noche. La respuesta fue clara: 2 peces. El primero se consiguió en la Sección 3, con un peso de 15,3 kg, y el segundo en la Sección 7, con un peso de 13,3 kg. La Sección 3 coincidía con la zona que ellos tienen habilitada para la pesca nocturna y la Sección 7 con el islote que hay en medio del lago y que sólo es accesible por barca. El tiempo era muy agradable, apenas soplaba el viento y el lago se convertía en un plato por momentos.
El siguiente día, miércoles, transcurrió con absoluta tranquilidad. No hubo capturas durante el día del martes y la madrugada del miércoles. Nosotros, al igual que todos los participantes que estábamos allí, no parábamos de soñar con La Picada, con mayúsculas. A la izquierda alemanes y a la derecha holandeses no cesaban de hablar con nosotros, invitarnos a cervezas y tentempiés, y comentar las sensaciones para los días venideros. La verdad es que compartir con ellos esa semana ayudó muchísimo a que nos lleváramos un excelente recuerdo del campeonato.
El jueves, a las 8 de la mañana nos dirigimos a los jueces para preguntarles cómo había transcurrido la madrugada. Se había conseguido una carpa de 21,1 kg y otra captura de 11 kg que había resultado descalificada al haberse subido los dos integrantes a la barca a luchar el pez, cuando sólo estaba permitido que lo hiciera uno. Los integrantes no eran otros que los que ganarían el campeonato. Empezaron así, lo que son las cosas.
Para nuestra sorpresa, a la media hora de haber hablado con ellos nos volvieron a llamar para decirnos que la pareja polaca que había perdido el pez durante la noche acababa de conseguir un doblete de 8,8 y 11,4 kg. Ver para creer. Pensamos que aquello se animaba... y no nos equivocamos.
Empezó a llover intensamente y el aire hizo objeto de presencia levantando un oleaje inusual. Nos refugiamos en nuestra tienda y esperamos a que avanzase el día. Por la tarde, mientras preparamos los montajes para pasar la penúltima noche, los jueces nos informaron de que se habían obtenido varios peces. Es increíble, pero Daniel tenía razón cuando nos dijo que los peces se activan en D´Orient cuando más revuelto está el tiempo. Se consiguieron capturas de 7,5 kg, 8,1 kg, 10 kg, 11,5 kg y 13,4 kg. Llevábamos 10 peces en cuatro días entre más de 1.000 cañas.
Tras una noche pasada absolutamente por agua, llegamos al último día y, una vez más, acudimos a saber qué había pasado durante la noche. Nos dijeron que se habían conseguido dos carpas: una de 9,75 kg y otra de 18,5 kg. Sin embargo, en nuestra sección sólo se consiguieron esa noche dos bremas y una tenca de casi 3 kg. Imagínate nuestra tranquilidad al saber que todavía podíamos ganar el primer premio de la sección.
Pero no pudo ser. No pudimos conseguir nuestro sueño de conseguir un pez, aunque lo tuvimos en la mano. Nuevos peces -y los de mayor tamaño- se consiguieron esa noche del viernes: 23,5 kg (premio mayor pieza), 18,2 kg, 15,2 kg, 12,3 kg, 10 kg, 7,7 kg y 7,5 kg.
En definitiva, un final de campeonato más que emocionante y que proclamó a la pareja polaca ganadora con autoridad. Al igual que seguro las otras dos parejas españolas, lo intentamos por todos lo medios, pero no tuvimos la suerte de cara que en estos eventos es tan necesaria.
Vuestro momento de gloria... me consta que perdisteis un pez cerca de la orilla.
(G.G.) Me río por no llorar. La mañana del jueves, a las 10:21 exactamente, mientras nosotros aguardábamos en la tienda a que las negras nubes que cubrían el cielo terminaran de descargar el agua que llevaban, el receptor de David empezó a sonar de forma ininterrumpida. La puntera de la caña hacía presagiar que lo que aguardaba al final de la línea no podía ser un pequeño escardino. David se lanza a la carrera. Más de 50 m separaban nuestra tienda de su trípode. Consigue llegar a la caña cuando la línea empieza a destensarse hasta el punto de haber perdido absolutamente todo el aparejo que llevaba en la caña. Los obstáculos del fondo nos habían privado de un sueño. Árboles hundidos, rocas... no lo sabemos. David perdió más de 100 m de nailon y ambos dejamos escapar el premio a nuestro esfuerzo. Ese momento que nos hubiera dado la mayor alegría de nuestra vida, ese carpa que representaba al carpfishing de nuestro país, esa ilusión perdida.
¿Montaje y cebo? La picada se obtuvo utilizando una pasta con engodo de crustáceo mezclado con Cherry Amino para cubrir el plomo. De bajo se utilizó fluorocarbono de 15 cm de largo y anzuelo Wide Gape B de Korda del número 4. El cebo estaba compuesto por molusco muerto (tipo caracol) terminando el hair con un dadito marrón de foam (esponja densa) previamente remojado en aceite de Bio Red. Se introdujo la muerte del anzuelo sobre la pasta de engodo y se dejó caer suavemente desde la barca en el lugar elegido. Conseguimos con el foam que el cebo se levantara los 15 cm reservados para el bajo de línea y con la bola de engodo que bajo su cuerpo se dispusiera una montaña de cebo muy atrayente para la carpa.
Merecíamos ese pez, pero otra vez será.Resumid los resultados finales.(G.G.) Se consiguieron 19 peces entre todos los participantes del evento. Noventa horas de pesca y mil cañas en el agua. ¿Es lógico o ilógico? Que cada uno tome sus conclusiones. Sólo podemos decirte que en D´Orient hay una zona habilitada durante todo el año para la pesca nocturna, y que fue en ella y en sus alrededores donde se obtuvieron todos los peces. El resto de participantes que estuvimos en las secciones que se correspondían con zonas vírgenes del lago no conseguimos captura alguna. Sabemos de buena mano que la organización del lago tiene previsto abrir más zonas para la pesca nocturna, exactamente las elegidas para el campeonato. Después de haber realizado un evento así en un lago habilitando muchas zonas no pescadas, la cantidad de comida echada al agua es tan considerable que seguro que el pez encontrará cobijo y alimento en casi todo el lago. Quizá en años siguientes se de la vuelta a la tortilla.
En cuanto a los resultados finales, Polonia dio una lección en toda regla alzándose con los dos primeros puestos. La primera pareja consiguió más de 80 kg entre sus ocho piezas, frente a los 33 kg de la segunda (2 piezas). Los terceros clasificados, ingleses, se quedaron en 23,5 kg con una sola pieza que ganó el premio al pez de mayor peso. Se clavó a las 2:30 de la madrugada de la última noche.
En la competición por equipos ganó SBS, seguido de JRC Internacional y Carp Addict. En la competición de lance (casting) ganó un inglés, al igual que en el campeonato de lanzamiento de boilie (cobra). El premio a la mejor dama se lo llevó una mujer de nacionalidad rumana.
Vuestra conclusión sobre la experiencia. ¿Repetiríais?
(Ambos) Sí, sin dudarlo. Creo que vivir lo que hemos vivido es algo increíble y que debería sentir todo pescador de carpfishing. Poder practicar el deporte que te apasiona junto a pescadores que nos adelantan en años de experiencia es algo digno de ver. Nos vamos con una sensación única que queremos repetir. Ahora mismo seguimos teniendo el gusanillo dentro de haber compartido momentos para el recuerdo. Evidentemente, nuestros nombres no pasarán a la historia por haber participado en el Campeonato del Mundo de Carpfishing, pero algo histórico sí ha sucedido y es que nos llena de orgullo decir que España estuvo allí. Queremos más y eso significa conseguir que este evento se celebre en nuestro país, junto a nuestra gente. Somos muchos y cada día más. La cultura está cambiando y sentimos la esperanza de que algún día nuestro sueño de conseguir que el carpfishing sea reconocido como modalidad de pesca se pueda hacer realidad. ¿Por qué no? ¿Por qué no concentrar a los mejores carpistas del mundo en nuestras aguas? ¿Por qué no demostrar que compartimos y participamos de su misma filosofía y cultura de pesca? El cambio es necesario y España no puede quedarse atrás.