Pesca de Mar
La pesca en
un litoral
privilegiado
Última actualización 01/03/2007@00:00:00 GMT+1
La costa de Huelva ha visto reforzado en los últimos años su papel de destino turístico, sin olvidar por ello su ancestral vocación marinera y fundamentalmente pesquera. En este contexto, la práctica de la pesca deportiva ha experimentado recientemente un auge muy significativo, que ha multiplicado el número de aficionados interesados en conocer las posibilidades de sus casi cien kilómetros de litoral. En las páginas que siguen proponemos una aproximación a los principales rasgos de identidad geográficos que conforman el perfil de la costa onubense, así como un repaso detallado a las distintas opciones que nos brindan sus aguas para practicar la pesca al lanzado de especies como la anjova, la lubina, la baila o la corvina.
El litoral onubense se extiende a lo largo de un total de 95 kilómetros de playas, que conforman la mitad occidental del denominado Golfo de Cádiz. Como principal rasgo de identidad, por contraste con la vecina costa gaditana, en toda la franja costera onubense no existe un solo afloramiento rocoso, ya que la totalidad de la costa está integrada por extensos arenales tan sólo interrumpidos por áreas de estuario, y por las desembocaduras de los ríos que vierten sus aguas en esta zona del Atlántico. La orografía llana y arenosa, unida al aporte de sedimentos fluviales, viene a explicar la turbidez habitual del medio marino, factor que, aunque dificulta la práctica de actividades como el buceo o la pesca submarina, es un aliado en la pesca con caña, tanto con cebos naturales, como con señuelos artificiales.
Zonas del litoral
Suele dividirse el litoral de Huelva en dos grandes zonas. Por una parte, la denominada costa oriental, comprendida entre la desembocadura del río Guadalquivir, en las cercanías de Doñana, y la ría de Huelva, estuario en el que desembocan conjuntamente los ríos Odiel y Tinto. Comprende esta sección unos 50 km, en los que alternan los trenes de dunas móviles, los humedales y los acantilados de dunas fósiles en el área conocida como Cuesta Maneli, en las cercanías de Matalascañas. Se trata de playas que gozan de excelente fama para la práctica del surfcasting y que tienen su complemento, en lo que a la pesca de orilla se refiere, en el dique Juan Carlos I, conocido popularmente como El Espigón, que se adentra hasta 5 km en la mar.
Por su parte, la costa occidental presenta un perfil aún más suave y se extiende a lo largo de 45 km, interrumpidos de este a oeste por los estuarios de los ríos Tinto y Odiel, del Piedras, del Carreras y del Guadiana. Precisamente, todas estas zonas de desembocadura ofrecen excelentes posibilidades para la pesca al lanzado, pues abundan especies muy deportivas como lubinas y corvinatas. En esta franja occidental, que es conocida como la Dársena de Huelva, destaca la Flecha Litoral del Río Piedras, formación arenosa natural de más de 15 km de longitud que transcurre paralela a la mar.
En cuanto a ecosistemas costeros se refiere, las orillas del Atlántico onubense nos permiten disfrutar de “varias unidades litorales: playas, marismas y desembocaduras” (Bobo Massó, 1998: 12). Entre ellas, las zonas de marisma, y en concreto los grandes caños (que aquí reciben el nombre de esteros) poseen un enorme valor como áreas de reproducción y alevinaje de numerosas especies, varias